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El mallorquinisme político es el movimiento que propugna el reconocimiento de la personalidad política y cultural de Mallorca. Históricamente, el mallorquinisme cultural y político nace con la Renaixença y ha mantenido una estrecha relación con el catalanismo y el valencianismo.

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OrígenesEditar

Normalmente se pone como fecha de nacimiento la publicación de La cuestión regional (1898) de Miquel de los Sants Oliver. Se enmarca dentro del Desastre de 1898, el ambiente regeneracionista y la aparición de una nueva generación de intelectuales modernistas que querían sacar Mallorca del atraso y el provincialismo; los máximos representantes fueron Miquel de los Sants Oliver, Guillem Forteza Piña, autor de la obra "Por el resurgimiento político de Mallorca" y Gabriel Alomar y Villalonga.

La Restauración: 1898-1931Editar

La propuesta de crear una organización política regionalista no tuvo representación en los ambientes de los partidos dinásticos. En cambio los republicanos federales acogieron la propuesta, desde hacia tiempo ya compartían algunas cuestiones, coincidentes con su dominio del ayuntamiento de Palma hasta 1905. Algunas figuras son Lluís Martí y Antoni Villalonga Pérez.

A partir de 1909 aparece una nueva generación de mallorquinistas de tendencia más conservadora y ligados al movimiento literario de la Escuela Mallorquina. Este grupo tenía como protagonistas a Antoni Maria Alcover, Maria Antònia Salvà o Joan Alcover. Se presentó una candidatura a las elecciones municipales de Palma el 1909 denominada l'Espurna. A pesar de que fracasó consiguió el apoyo de sectores eclesiásticos y también de algunos republicanos federales.

Un referente importante es el balearisme impulsado por el político liberal Lluís Alemany y Pujol como pensamiento contrario al catalanismo durante la Restauración. Incluso intentó sin éxito una mancomunidad balear (1916).

Después de estos intentos el mallorquinisme no renació hasta la fundación del Centro Regionalista de Mallorca (1917). Esta fue la primera organización política limpiamente mallorquinista naciendo en el entorno de la publicación La Voz de Mallorca. El principales impulsores fueron Guillem Forteza Piña, Miquel Ferrà, Joan Pons y Marqués o Joan Estelrich. El Centro acercó posiciones con la Liga Regionalista de Cambó, el maurisme e incluso apoyó al Bloque Assembleista.

El 1919 fue un año de convulsiones dentro del mallorquinisme. Por una parte la alianza de republicanos federal, reformistas y regionalistas defendieron la autonomía de Mallorca en la Coalición Mallorquinista y con la fracasada Mancomunidad de Ayuntamientos Rurales de Mallorca. A finales del 1919 el Centro sufrió las desavenencias entre los sectores más progresistas, Miquel Ferrà, los que se declaraban antimonárquicos, y los más conservadores. Finalmente Guillem Forteza y su grupo se unieron al Partido Liberal de Joan March.

A partir de entonces fue el republicanismo federal el que volvió a brindar la señera mallorquinista con la incorporación de personajes como Emili Darder o Pere Oliver Domenge

La dictadura de Primo de Rivera supone la suspensión de la actividad política pero no de la cultural que sufrió un importante impulso. Esto fue gracias a la fundación de la Asociación por la Cultura de Mallorca (1923) que unió bajo la actividad cultural a todo el mallorquinisme tanto progresista como conservador. La asociación, aunque sufrió algún tipo de represión, siguió publicando El Almanaque de las Letras y a partir de 1928 Nuestra Tierra.

Un golpe acabada la dictadura y antes de la llegada de la Segunda República Española se fundaron dos organizaciones mallorquinistas de carácter conservador. El Centro Autonomista de Mallorca (centroderecha) y el Centro Regionalista (ex-mauristes).

Segunda República: 1931-1936Editar

La liquidación de la monarquía y la llegada del nuevo régimen abre la puerta a una ampliación de libertades que favorecieron al mallorquinisme cultural. Pero en el espectro político la polarización entre derechas e izquierdas obliga al mallorquinismo a alinearse de un lado a otro.

En el mallorquinisme conservador, los autonomistas y los regionalistas se unieron en el Partido Regionalista de Mallorca, siguiendo los consejos de Francesc Cambó. Esta formación participó en varias coaliciones de derechas a las elecciones a Cort. Su dirigente Bartomeu Fons fue elegido diputado y se integró en el grupo de la Liga.

Los sectores progresistas del mallorquinisme se encontraban el 1931, en su mayoría, dentro del Partido Republicano Federal de Mallorca. La transición hacia el lerouxerrismode este partido provocó una escisión de los grupos más izquierdistas y nacionalistas fundando Acción Republicana de Mallorca. El 1934 se creouna nueva organización con la fundaciónde Esquerra Republicana Balear manteniendo un importante sector mallorquinista. Todas estas formaciones aunque tuvieran poca presencia en el parlamento español si que controlaron algunos ayuntamientos de la isla como el de Palma. Los principales dirigentes fueron Emili Darder, Bernat Jofre o Francesc de Sales Aguiló.

Uno de los episodios más conocidos de este periodo fue la redacción y fracaso de un anteproyecto de Estatuto de Autonomía. La iniciativa se impulsó desde la Asociación por la Cultura de Mallorca y los bancos Incluso se celebró una asamblea en el Teatro Principal de Palma el junio de 1931. La inhibición de Menorca y la poca voluntad de las fuerzas centralistas abocaron al fracaso del anteproyecto.

El Franquismo 1936-1975Editar

El triunfo del alzamiento militar en Mallorca el 19 de julio de 1936 supuso la prohibición de cualquier organización política o cultural de carácter mallorquinista, así como sus publicaciones. Algunos dirigentes fueron fusilados (Emili Darder) y muchos otros tuvieron que exiliarse (Bernat Jofre o Francesc de Sales Aguiló).

Esta situación se alargó hasta principios de los años sesenta cuando la iniciativa de algunos intelectuales llevaron a la fundación de la Obra Cultural Balear (1962)

El verano de 1972 se produjo una reacción contra el mallorquinisme catalanista en la polémica de en Pep Gonella. Se trata de un intercambio de cartas al director del Diario de Mallorca que se considera el movimiento fundacional del movimiento gonella.

En los últimos años de la dictadura surgieron algunos apuntes que se pueden enmarcar dentro de un cierto autonomismo. Un ejemplo es la demanda que hizo el procurador a Cort Gabriel Tous (1973) para que las islas Baleares disfrutaran del mismo régimen que existía en las islas Canarias desde 1911, especialmente en cuanto a la reducción de las tarifas aéreas a los isleños, pero el gobierno desestimó la propuesta.

La Crisis del Petróleo y la aparición dentro de la política de Josep Melià llevaron a una nueva demanda de regionalización de las estructuras del Estado para compensar el agravio de la insularidad.

Transición y preautonomia: 1975-1983Editar

La muerte del dictador Franco abrió la puerta al resurgimiento a la vida pública del nacionalismo tanto lo moderado Alianza Nacional Mallorquina (1975) y como en el progresista Partido Socialista de las Islas (1976), precedente del PSM. Otra formación fue el Grupo Autonomista y Socialista de las Islas (1976) que si bien en un primer momento entró a formar parte del ANM finalmente se integró dentro del PSI.

La Iglesia de Mallorca con el obispo Teodor Úbeda publicó, junto con el obispo de Menorca Miquel Moncades, la declaración La responsabilidad de los cristianos en la promoción de nuestra lengua y cultura (1975). Otra iniciativa de la sociedad civil fue el Congreso de Cultura Catalana (1976) que promovió varias campañas en los primeros años de la transición.

El 1977 se convocó la Asamblea Democrática de Mallorca que bajo el impulso del PSI empezó a reclamar el autogobierno por las Islas. A pesar de todo los nacionalistas de izquierda consideraban insuficiente su tarea y se decidieron por una vía alternativa.

Así pues el PSI, junto con el Movimiento Comunista de las Illes Balears, el Partido del Trabajo de España y el Partido Socialista de Liberación Nacional, se constituyeron en Asamblea Popular. La principal realización fue la presentación de un estatuto en el santuario de Cura, la propuesta incluía la demanda de una gran autonomía para cada isla, la oficialidad de la lengua catalana y la posibilidad de federación de los Países Catalanes. Fue rechazado por las fuerzas de obediencia estatal.

Mientras tanto el nacionalismo de centro se había unido bajo el impulso de Josep Melià y Climent Garau en el Partido Nacionalista Mallorquín. En los meses próximos a las elecciones generales de 1977 este sector del mallorquinisme se presentó bajo las siglas de la Unión Autonomista de Baleares con el logro de la autonomía como principal punto de su programa.

El Partido Socialista de las Islas se presentó a los comicios dentro de la coalición Unión Socialista juntamente al Partido Socialista Popular, el Movimiento Socialista de Menorca y el Movimiento Socialista de Ibiza y Formentera.

La candidatura Unión Socialista que a pocas semanas de las elecciones propuso la firma de un compromiso entre las diferentes fuerzas para defender la autonomía de las islas a las instituciones españolas. Finalmente la mayoría de fuerzas democráticas firmaron el Pacto Autonómico no sin enfrentamientos entre el PSOE y la Unión Autonomista de Baleares que veía desvanecerse su principal punto del programa electoral.

Las elecciones de 1977 dejaron claro el predominio de las fuerzas estatales y del bipartidismo repartiéndose los 6 escaños (4 por UCD y 2 por PSOE). La primera candidatura con presencia nacionalista fue la Unión Socialista con un 5,1 % de los votos mientras que la Unión Autonomista se hundió con un discreto 3,6 %.

La nueva situación deja en una posición débil a las fuerzas nacionalistas puesto que se encontraban sin representación institucional. A pesar de todo el 29 de octubre del 1977 se celebró la Fiesta por la Autonomía en Palma con la asistencia de 30.000 personas que reclamaban la autonomía por las islas Baleares.

Las fuerzas estatales representadas en la Asamblea de Parlamentarios de las Illes Balears llevaron la negociación del autogobierno con el principal escollo del papel de las islas menores. Finalmente el 30 de junio de 1978 fue concedido el régimen preautonómico a las Islas.

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