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Marquesado de Sala de Partinico

El marquesado de Sala de Partinico es un título nobiliario español. Fue creado el 15 de enero de 1660 por el rey Felipe IV, como título de Sicilia y con la denominación de príncipe de la Sala de Partinico (principe della Sala di Partinico), en favor de Benito de Trelles Coaña y Villamil, I marqués de Torralba (1650), caballero de Santiago, señor de la villa de Valdeavellano, del coto de Nodar y de varios feudos en Cerdeña y Sicilia, oidor en este reino y en el de Nápoles, presidente del Concejo de la Mesta, ministro de toga del Consejo y Cámara de Castilla, regente del Colateral de Nápoles y del Supremo de Italia y su alguacil mayor perpetuo.[1]

Marquesado de Sala de Partinico
Corona de marqués.svg
Primer titular Benito de Trelles Coaña y Villamil
(como príncipe, en Sicilia)
Concesión Felipe IV de España
15 de enero de 1660[1]
Linajes • Trelles Coaña (asturiano, con varonía Coaña, de la casa de Meiro en el concejo de Coaña, y entronque Trelles por donde les tocaba la de Serandinas en el de Boal)

• Cañas y Silva (casa de Vallecerrato, con varonía Cañas, antes Celis, y entronques Pacheco de Silva y Altamirano-Acuña, por los que les tocaban respectivamente los señoríos de Líjar y Cóbdar y el marquesado de Vallecerrato)[2]

• Salcedo Cañaveral (condes de Benalúa, antes Cañaveral y Córdoba, señores de la misma villa, con varonía Tovar y entronques Cañaveral y Valenzuela-Córdoba; el primer conde se antepuso el apellido Salcedo, que le tocaba por algún costado, por imposición de un mayorazgo)

Fernández de Villavicencio (duques de San Lorenzo de Valhermoso, antes marqueses de Valhermoso de Pozuela)

• Carranza

• Thomás de Carranza

Actual titular Antonio Pablo Thomás de Carranza y Franco (IV marqués desde 1998)
Palacio del Duque del Parque en la plaza del Fontán de Oviedo. Fue edificado a partir de 1725 por Francisco de Cañas Altamirano y Acuña (1682-1732), VII marqués de Vallecerrato, señor de las villas de Líjar y Cóbdar, y por Isabel María de Trelles y Valdés, su mujer (1691-1737), V duquesa del Parque, III princesa de la Sala de Partinico y V baronesa de Regiulfo, que habían casado en 1710. En 1723 esta señora sucedió en dichos títulos y en el mayorazgo de Trelles, al que quedó agregado el palacio por haberse edificado en el solar de unas casas vinculadas. El mayorazgo fue fundado por Benito de Trelles Coaña y Villamil, su abuelo, I príncipe de la Sala de Partinico, por su testamento hecho en Madrid el 26 de octubre de 1681.[3][4]​ Según Gonzalo Anes, «el palacio del Fontán, o del Duque del Parque, se edificó con dinero que tuvo su origen fuera de Asturias: en los reinos de Cerdeña, Nápoles y Sicilia. De entre los palacios ovetenses, éste es el único que debe su origen a tan intrincadas relaciones familiares, establecidas en tierras lejanas, aunque con el designio de ostentar en la propia tierra el enriquecimiento logrado fuera de ella».[5]

Gonzalo de Trelles y Alliata, II príncipe de la Sala de Partinico, elevó en 1683 un memorial a S.M. solicitando la conversión en título de Castilla de esta merced otorgada a su padre en Sicilia, pero la petición no fue atendida.[6]

Agregado a la casa de los duques del Parque y marqueses de Vallecerrato, el principado se sucedió como título de las Dos Sicilias hasta la caída de esta monarquía.

En 1957 fue reconocido como título español y rehabilitado con la denominación de marqués de Sala de Partinico por el generalísimo Franco, jefe del Estado a la sazón, en favor de María del Carmen de Carranza y Rivero.[7]

La denominación aludía al feudo de la Sala di Partinico, que era un «casal» o predio rústico con casa principal (sala) situado en términos de la villa y comune de Partinico, en la isla de Sicilia.[8]​ En la fecha de creación el citado monarca, como rey de Sicilia, «erigió en principado» esta «tierra», que poseía el concesionario por derecho de Isabel María Alliata Lanza y Barresi, su segunda mujer. La propiedad se transmitió —al menos hasta 1837— a los siguientes príncipes, descendientes por línea primogénita de dicho matrimonio y que sucedían en el feudo y título por investidura regia.

MayorazgoEditar

El feudo y principado de la Sala de Partinico quedaron agregados al mayorazgo que fundó el concesionario en 1681, y que es la disposición por la que se rige la sucesión del título.

Benito de Trelles Coaña y Villamil obtuvo en 1673 real licencia de Carlos II para fundar mayorazgo, con la cual lo instituyó por su testamento hecho en Madrid el 26 de octubre de 1681 (un año antes de su muerte). Llamaba a poseerlo en primer lugar, como primogénito, a Gonzalo de Trelles y Alliata, su único hijo varón, nacido del segundo matrimonio del otorgante con Isabel María Alliata, y a sus descendientes legítimos con llamamientos regulares.[3][4]

Señalaba para integrarlo el estado y título de príncipe de la Sala de Partinico, las jurisdicciones de la villa de Valdeavellano y del coto de Nodar, el alguacilazgo mayor del Consejo de Italia y cuantiosos bienes raíces, juros, censos y otros efectos que había adquirido en el principado de Asturias, en los partidos de Guadalajara y Villafranca del Bierzo y en otras partes. Según Gonzalo Anes, las rentas situadas en Asturias y el Bierzo sumarían unos 10.000 ducados anuales, y el caudal vinculado total llegaría a los 20.000 ducados de renta.[3]

El fundador no incluyó en este vínculo su título de marqués de Torralba, del reino de Cerdeña, que le había sido otorgado por el mismo rey en 1650 sobre un feudo de su primera mujer, Teodora Carrillo de Albornoz, y que por tanto se sucedió en la descendencia femenina que tuvo con esta.

A la hora de invertir su fortuna, Benito de Trelles mostró poco interés por las tierras, y prefirió en cambio comprar censos —en muchos casos tomados por instituciones públicas— y rentas públicas enajenadas. Esto se reflejó en el patrimonio fundacional del mayorazgo, en el que figuraban entre otros activos:

  • Las alcabalas de la villa de Valdeavellano, en el partido de Guadalajara, y de los lugares de la Olmeda y Villar del Olmo en el partido de Alcalá, que sumaban 10.000 reales de renta.[9]
  • Los cientos de varios concejos y villas del principado de Asturias (que rentaban 24.000 reales) y de otras villas y lugares del partido de Guadalajara (cuya renta pasaba de 10.000 reales).[9][10]
  • Un juro de 60.000 ducados de principal situado con hipoteca sobre propios y rentas de la villa de Madrid.[11]
  • Varios juros, que pasaban de 255.000 reales de principal total, situados sobre propios y rentas de las ciudades de Salamanca, Oviedo, Jaén, León, Toledo, Valladolid y Granada, y villa de Arévalo, adquiridos por el fundador y su segunda mujer.[12]
  • Un censo de 550.000 reales de principal tomado por el Reino de Galicia, otro de 8.000 ducados tomado por la ciudad de Oviedo, y otro de 30.000 escudos tomado por el Principado de Asturias.[13]
  • Y un grueso capital colocado en numerosos censos tomados por particulares y préstamos documentados en escrituras de obligación.

A este mayorazgo quedó también sujeto el palacio de los Duques del Parque, edificado en Oviedo a partir de 1725 por la segunda poseedora, Isabel María de Trelles y Valdés, V duquesa del Parque y III princesa de la Sala de Partinico, nieta del fundador. Aunque desde finales del XVIII dejó de ser habitado por sus dueños, este palacio permaneció en manos de la familia un siglo más —aún después de la Desvinculación— hasta que en 1887 fue enajenado por Lorenzo Fernández de Villavicencio y Corral, XII duque del Parque, hermano del último príncipe de la Sala de Partinico.[14]

Buena parte del archivo de este mayorazgo se conserva en el Archivo Histórico de Asturias, en el edificio de la antigua Cárcel Provincial de Oviedo, donde el fondo llamado Casa de Trelles ocupa 34 cajas de documentos.[15]​ Una parte menor obra en el Archivo de los Marqueses de Torrelaguna, depositado en la Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional, y se puede consultar en el antiguo Hospital de Tavera de Toledo.[16]​ Y la documentación sobre el señorío de Valdeavellano está en el Archivo de los Marqueses de Castrillo, depositado en el de la Diputación Provincial de Zamora.[17]

Lista de príncipes y marquesesEditar

Titular Periodo
Príncipes de la Sala de Partinico

(creación por Felipe IV)

I Benito de Trelles Coaña y Villamil 1660-1682
II Gonzalo de Trelles y Alliata 1682-1723
III Isabel María de Trelles y Valdés 1723-1737
IV Manuel Joaquín de Cañas y Trelles 1737-1794
V Diego Vicente María de Cañas y Portocarrero 1794-1824
VI María Francisca de Paula de Cañas y Portocarrero 1824-1833
VII María Josefa de Salcedo Cañaveral y Cañas 1833-1837
VIII Lorenzo Francisco Fernández de Villavicencio y Cañas 1837-1859
IX Luis José Fernández de Villavicencio y Corral 1859-1864
«X» Lorenzo José Fernández de Villavicencio y Corral 1864-1896
Marqueses de Sala de Partinico

(rehabilitación por Francisco Franco)

II María del Carmen de Carranza y Rivero 1957-1986
III Manuel Santiago Thomás de Carranza y de Luque-Romero 1988-1991
IV Antonio Pablo Thomás de Carranza y Franco 1998-hoy

Historia genealógicaEditar

 
El rollo de justicia de la villa de Valdeavellano (Guadalajara) se yergue delante del Ayuntamiento como símbolo de la jurisdicción civil y criminal que en su término ejercían los duques del Parque y príncipes de la Sala.
 
Iglesia parroquial de San Mamed de Nodar en el concejo de Friol (Lugo).

Príncipes de la Sala de PartinicoEditar

El título de príncipe fue creado en favor de

Benito de Trelles Coaña y Villamil (1613-1682), I príncipe de la Sala de Partinico,[1]​ I marqués de Torralba (1650), señor de Valdeavellano y de Nodar, caballero de Santiago,[18]​ colegial del Mayor de Oviedo en Salamanca, licenciado en Leyes por esta Universidad, oidor en Sicilia y Nápoles, presidente del Concejo de la Mesta, gran benefactor del Hospicio de Madrid, gobernador de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte, ministro de toga del Consejo y Cámara de Castilla, regente del Colateral de Nápoles y del Supremo de Italia y su alguacil mayor perpetuo.

Fue hijo segundón de solariegos asturianos y descendía por cuatro costados de antiguos linajes hidalgos del Occidente del Principado. Nació el 4 de abril de 1613 en la casa solar de los Trelles sita en lugar y parroquia de Serandinas, concejo de Boal, y fue bautizado el siguiente día 10, fiesta de San Benito, en la iglesia parroquial de Santa Marina. Sus padres fueron Gonzalo Méndez de Trelles y Coaña, que poseía los mayorazgos de dicha casa y de la de Coaña, sita en el lugar de Meiro y parroquia de Santiago de Folgueras, concejo de Coaña, y Catalina Suárez de Trelles e Infanzón, su mujer, natural del lugar de Pumarín en la feligresía de San Juan de Trelles, del mismo concejo. Sus abuelos, Lope Suárez de Trelles y Villamil, natural de Serandinas, señor de las mismas casas (y descendiente también de la de Villamil en la parroquia de San Andrés de Serantes del actual concejo de Tapia de Casariego, entonces Castropol), y Leonor Alfonso de Lantoira, de la casa de Lantoira en la parroquia castropolense de San Juan de Moldes. Y los maternos, Suero González de Trelles, señor de la casa de este linaje en Pumarín, y María Alfonso Infanzón, descendiente de la casa de Lamabona en la feligresía de San Antolín de Villanueva y concejo de Navia.[19]

En 1657 compró la jurisdicción de la villa de Valdeavellano, en el partido de Guadalajara,[17]​ y en 1665 litigaba sobre ella con Melchor de la Bastida.[20]​ Tuvo también vasallos en Galicia por haber comprado el coto señorial de Nodar, que comprendía las feligresías de San Pedro de Anafreita y San Mamed de Nodar en el concejo de Friol y actual provincia de Lugo.[21]

Casó dos veces: primera en Nápoles en 1647 con Teodora Carrillo de Albornoz Carroz y Simó, II marquesa de Bonanaro, que trajo en dote 20.000 ducados y poseía además numerosos feudos en Cerdeña: entre ellos, los estados de Bonnanaro y Torralba. Estaba viuda y sin prole del santiaguista Fernando Azcón, lugarteniente que fue de la Sumaria de Nápoles y regente por esta provincia del Consejo de Italia,[22]​ cargo que después desempeñó Trelles. Era hija de Juan Carrillo de Albornoz y de Hipólita Artés Carroz y Mercader.

Y contrajo segundas nupcias en Palermo en 1651 con Isabel María Alliata Lanza y Barresi, que le sobrevivió hasta 1686. Esta señora aportó una dote muy crecida,[23]​ que incluía entre otros bienes ciertos feudos en Sicilia por los que era llamada duquesa del Parque y baronesa de Rechulfo.[8]​ Era hija de José Alliata Paruta y Gravina, II príncipe de Villafranca y II duque de Sala Paruta, caballero de Calatrava, vicario general del reino de Sicilia, natural y pretor de Palermo, vicario general del Reino de Sicilia, caballero de Calatrava, y de Orteca Juana Lanza y Barrese, su mujer, de los condes de Mussomeli, todo en dicho reino.

Del primer matrimonio fue unigénita
  1. Josefa María de Trelles Simó y Carrillo de Albornoz, II marquesa de Torralba y III de Bonanaro, natural de Gaeta, que testó en 1713.[24]​ Llevó en dote 10.000 ducados al casar en 1666 con Lope Fernández de Miranda y Ponce de León (c.1640-1683), II marqués de Valdecarzana, natural y señor de Muros, mayordomo mayor de la reina Mariana de Austria, hijo de Sancho de Miranda Ponce de León y Pardo, I marqués de Valdecarzana, caballero de Santiago, y de Rosenda Pardo de Lanzós, su segunda mujer, natural de Mondoñedo. Con descendencia en que siguieron dichas casas y estados.

    Y del segundo nacieron:
  2. Juana de Trelles y Alliata, que nació hacia 1653 y casó en Valdeavellano el 27 de octubre de 1671,[25]​ llevando una gruesa dote,[23]​ con José de Mendoza Rojas Guzmán y Sandoval, VII conde de Orgaz, prestamero mayor de Vizcaya. Con prole en que siguió esta casa.
  3. Y Gonzalo de Trelles y Alliata, el primogénito, que sigue.


En 1682 le sucedió su hijo

Gonzalo de Trelles y Alliata (c.1655-1723), II príncipe de la Sala de Partinico,[26][27]​ IV duque del Parque, IV barón de Rechulfo, señor de Valdeavellano y de Nodar, regidor perpetuo de las ciudades de Oviedo y Guadalajara, natural de la de Palermo. Fue caballero de Santiago,[28]menino de la reina Mariana de Austria y capitán de caballos corazas en Flandes.[26]​ En 1683 elevó un memorial al rey Carlos II solicitando la conversión en títulos de Castilla de las mercedes otorgadas a su padre en Italia.[6]

Fue el primer «posseedor del opulento Mayorazgo que fundó su padre, pero manifestándose agraviadas sus hermanas, hizo con ellas nueva transacción, en que no poco disminuyó el valor del Mayorazgo, a que se agregó la pérdida de la vara de Alguacil Mayor del Consejo de Italia (que quedó suprimido), baxa de Juros y Cientos y otros Efectos, que se fueron perdiendo, y todo contribuyó a disminuir la gran renta de este Mayorazgo.»[26][4]

Adquirió los regimientos perpetuos de Oviedo y Guadalajara que después de sus días ejerció también su yerno el marqués de Vallecerrato, vinculados al mayorazgo de Trelles.[29]

Casó dos veces: la primera en 1674 con Margarita de Palafox y Cardona, que trajo en dote 30.000 ducados[30]​ y cuya unión fue estéril,[31]​ hija de Juan de Palafox Rebolledo y Blanes, III marqués de Ariza, señor de las baronías de Cotes, Calpe, Altea, etc., caballero de Santiago, mayordomo del rey, y de María Felipa de Cardona y Ligne, su mujer, natural de Bruselas, de los marqueses de Guadalest, almirantes de Aragón.

Y contrajo segundas nupcias en 1681 con Luisa Antonia de Valdés y Trelles, su sobrina segunda, hija de Fernando de Valdés Miranda, caballero de Santiago, señor de la casa de Valdés de Gijón, sargento mayor de esta villa, regidor también perpetuo de Oviedo, natural de Bruselas, y de Leonor de Trelles, su mujer (en segundas nupcias de ella), que era a su vez hija del capitán Lope Suárez de Trelles y Coaña, hermano del primer príncipe, señor de las casas de Meiro y Serandinas, ya citadas, y de Inés de Trelles y Sierra, señora de la casa del Rubieiro en Villacondide, concejo de Coaña.

Del segundo matrimonio tuvo varios hijos varones que no le sobrevivieron, y solo quedaron dos hijas:[31]

  1. Isabel María del Carmen de Trelles y Valdés, que sigue,
  2. y Leonor Eulalia de Trelles y Valdés (c.1695-c.1775), que casó dos veces. En 1719 llevó en dote 6.000 ducados al casar con Francisco Antonio de Velandia y Aburto, marqués de Tejada de San Llorente, caballero de Alcántara, vecino de Medina del Campo, de quien pronto quedó viuda y sin prole. Y en 1724 contrajo nuevas nupcias, llevando en dote 12.000 ducados,[32]​ con Pedro de Miranda Omaña y Rivadeneira, III marqués de Santa María del Villar y III conde de San Román, del cual también enviudó en 1757,[33]​ hijo de otro Pedro de Miranda y de María Josefa de Omaña Rivadeneira y Pardo de Valladares, su mujer, II marquesa de Santa María del Villar. Con posteridad en que siguen estos títulos.


En 1723 sucedió su hija

Isabel María del Carmen de Trelles y Valdés (1691-1737), III princesa de la Sala de Partinico,[27][34][35]​ V duquesa del Parque, V baronesa de Regiulfo, señora de Valdeavellano, natural de Oviedo.

Casó en Oviedo el 1.º de enero de 1710 con Francisco Antonio de Cañas Acuña y Altamirano (1682-1732),[36]​ VII marqués de Vallecerrato, señor de las villas de Líjar y Cóbdar en el reino de Granada y del lugar de Alcantarilla en tierras de Huete, poseedor de importantes mayorazgos,[37]​ notario mayor del reino de León, gentilhombre de Cámara del rey Felipe V, regidor perpetuo (jure uxoris) de las ciudades de Oviedo y Guadalajara.[29]​ Nació en esta última año de 1682, testó en Oviedo el 20 de mayo de 1732, ante Dionisio García Salas, y murió ese mismo año. Fue hijo de Luis Baltasar de Cañas y Silva y Castilla Portugal (1648-1713), señor de las mismas villas, caballero de Santiago, comisario de Millones por Guadalajara en las Cortes de Castilla, y de Juana María Altamirano y Acuña, VI marquesa de Vallecerrato.[2][27]

Las capitulaciones de este matrimonio se otorgaron por poder en Madrid el 30 de diciembre de 1709, dos días antes de la boda.[38]​ La novia no llevó dote, pues era inmediata sucesora en los vínculos de su casa, pero el novio —aunque también estaba a la sucesión de los numerosos mayorazgos de la suya— recibió en arras de sus padres 1.500 doblones (3.000 ducados).[32]

Estos cónyuges edificaron el suntuoso palacio de la plaza del Fontán de Oviedo, en el solar de unas casas vinculadas al mayorazgo de Trelles. Encargaron el proyecto al arquitecto Francisco de la Riva Ladrón de Guevara, que inició las obras en 1725. Y también compraron y dotaron una capilla, que decoró el mismo arquitecto, en la iglesia del vecino Colegio de San Matías, de jesuitas, actual templo parroquial de San Isidoro el Real.

Tuvieron por hijos a[39][40]

  1. Isabel María de Cañas y Trelles, a quien dedicó unos sainetes Diego de Torres Villarroel.[41]​ En 1734 casó en San Isidoro el Real de Oviedo con José Joaquín Maldonado y Hormaza Porres y Suárez de Deza (1710-1763), señor de la villa de Moronta y lugar de Guadramiro, ambos en la actual provincia de Salamanca, y de la dehesa de Castellanos al término de Zapardiel de la Cañada, en la de Ávila, hijo de José Maldonado y Hormaza, señor de los mismos estados, corregidor de Toro, y de María Manuela de Yebra y Pimentel. De esta unión fue unigénito[42]
    José Vicente Maldonado y Hormaza Porres y Cañas (1740-1801), caballero del hábito de San Juan, creado I marqués de Castellanos con el vizcondado previo de Hormaza (después perpetuado en 1872). Casó con Clara Tomasa de Mendoza y Manuel de Villena, de los condes de Quintanilla, y tuvieron posteridad en que siguen aquellos títulos, y por entronques, los marquesados de Trives y Revilla de la Cañada.

  2. Manuel Joaquín de Cañas y Trelles, el primogénito, que sigue;
  3. Benito Ignacio de Cañas y Trelles, clérigo, que fue colegial del Mayor de Oviedo en Salamanca, abad de la Colegiata de San Martín de Gurullés (por presentación del III marqués de Valdecarzana, su tío 2.º) y canónigo de la Catedral de Oviedo, donde finó;
  4. Fernando de Cañas y Trelles, segundo teniente y ayudante mayor de Reales Guardias de Infantería Española;
  5. Salvador de Cañas y Trelles (1726-1775), que probó su nobleza para cruzarse de sanjuanista y para sentar plaza de guardia marina (1744). En la Armada alcanzó los empleos de teniente de navío y capitán de batallones.
  6. María Teresa de Cañas y Trelles, que no tomó estado;
  7. Francisco de Cañas y Trelles, religioso de la Compañía de Jesús;
  8. Nicolasa de Cañas y Trelles, natural de Oviedo, que casó con Domingo de Villanueva Rivera y Guzmán Ramírez de Vargas (1731-1792), III conde de Alba Real, académico y protector de la Real de la Purísima Concepción de Valladolid, hijo de Pedro de Villanueva y Ximénez Cerdán, de los condes de Atarés, y de Juana de Rivera y Guzmán, su mujer, II condesa de Alba Real, y sobrino del II marqués de Villaba y de Peramán. Con descendencia en que siguieron dichos cuatro títulos.
  9. Y Gonzalo de Cañas y Trelles (1736-1775), que también ingresó en la Real Compañía de Guardias Marinas de Cádiz, en la que tuvo una de las ayudantías con el empleo de alférez de navío.


En 1737 sucedió su hijo

Manuel Joaquín de Cañas y Trelles (1716-1794), VIII marqués de Vallecerrato, grande de España, IV príncipe de la Sala de Partinico,[35][43][44][45]​ VI duque del Parque, VI barón de Regiulfo, teniente general de los Reales Ejércitos, caballero gran cruz de la Orden de Carlos III,[46]​ notario mayor del reino de León, alguacil mayor de la Inquisición de Valladolid, regidor perpetuo de las ciudades de Oviedo y Guadalajara,[29]patrono de la colegiata de Villaescusa de Haro y del Colegio Mayor de Cuenca en Salamanca y, por derecho de su mujer, alférez mayor de los Peones de Castilla. Nació en el palacio familiar de Oviedo el 8 de marzo de 1716, fue bautizado en San Isidoro el Real y falleció en Madrid el 17 de no­viembre de 1794.[47]

Sirvió muchos años en Palacio como gentilhombre de cámara del rey Carlos III, y de manga de sus tres hijos menores: los infantes Don Gabriel, Don Antonio Pascual y Don Francisco Javier, de quienes se encargó como teniente de ayo, gobernador de su cuarto y superintendente de sus haciendas.[45][47]

El rey Carlos III le concedió, para su casa de Vallecerrato, honores y tratamiento de grande de España por Real Despacho del 22 de octubre de 1771,[43]​ y más tarde la grandeza de España de segunda clase por otro del 14 de noviembre de 1780. Esta creación de grandeza fue después «desdoblada» y aplicada también al ducado del Parque, que figura oficialmente con grandeza de igual antigüedad.

Casó en Guadramiro el 27 de abril de 1746 con Agustina María Portocarrero y Maldonado (1734-c.1765), III marquesa de Castrillo, III condesa de Belmonte, señora de las villas de Castrillo de la Guareña, Belmonte de Tajo, Marzales y Masegoso de Tajuña y del lugar de Villanueva de Valdegema, dueña de las tercias de Toro y patrona de la capilla mayor de la iglesia conventual de San Francisco de esta ciudad.[45]​ Nacida en la de Salamanca el 18 de febrero de 1734. Hija única de Baltasar Portocarrero Prado Cossío y Squarzafigo, el II marqués y conde, alférez mayor de los Peones de Castilla, natural de Valladolid, y de Catalina Maldonado y Ormaza, su segunda mujer, que era hermana entera del José Joaquín antes citado, señor de Moronta y Castellanos (marido de Isabel de Cañas y Trelles);[42]​ y nieta de José Rodíguez Portocarrero y Silva, I marqués de Castrillo, caballero de Santiago (1650), consejero de Castilla, y de María Manuela de Prado y Mármol, que era hermana e inmediata sucesora del I conde de Belmonte, alférez de los Peones. Fueron padres de[44][48]

  1. Diego Vicente María de Cañas y Portocarrero, que sigue.
  2. María del Pilar y
  3. María Bárbara de Cañas y Portocarrero, que ambas debieron de morir solteras o entrar en religión.[40]
  4. María Francisca de Paula de Cañas y Portocarrero, que seguirá como VI princesa de la Sala.
  5. María Eulalia de Cañas y Portocarrero (1756-c.1825?), natural de Madrid, donde casó en 1775 con Lorenzo Justino Fernández de Villavicencio y Núñez (1756-1810), II duque de San Lorenzo de Valhermoso, grande de España, IV marqués de Casa Villavicencio y V de la Mesa de Asta, natural y veinticuatro de Jerez de la Frontera, alcaide perpetuo de los Reales Alcázares de esta ciudad y patrono en ella del Convento de San Agustín, regidor perpetuo de la de Cádiz, hijo del mariscal de campo Lorenzo Tadeo Fernández de Villavicencio, I duque de San Lorenzo, IV marqués de Valhermoso de Pozuela y IV de la Mesa de Asta, y de Francisca Xaviera Núñez de Villavicencio, su mujer, III marquesa de Casa Villavicencio, señora del Temple y de Rodrigálvarez, naturales los tres de Jerez; nieto de otro Lorenzo Antonio Fernández de Villavicencio y Spínola, III marqués de Valhermoso de Pozuela, y de Josefa de Villavicencio Zacarías, III marquesa de la Mesa de Asta, y materno de Cristóbal Salvador de Villavicencio, de los señores del Temple, y de Josefa de Villavicencio Zacarías, de los marqueses de la Mesa de Asta. Tuvieron por primogénito y sucesor a
    Lorenzo Fernández de Villavicencio y Cañas, que casó con su prima la VII duquesa del Parque y VI princesa de la Sala, y al enviudar de ella sin prole la sucedió en estos títulos, como más abajo se verá.

  6. Y María Josefa de Cañas y Portocarrero (1765-1815), natural de Madrid, que casó en 1788 con Jaime Giráldez y Mendoza, conde de Lérida, VII vizconde de Valoria, señor de Yunquera, que estaba viudo de Manuela de Armendáriz y Acedo, de los marqueses de Castelfuerte. Era hijo de Agustín Giráldez Romano Caamaño y Ordóñez de Villaquirán y de Remigia de Mendoza Torre Chiriboga y Manso de Velasco, VI vizcondesa de Valoria y condesa de Lérida. Con posteridad en que siguieron estos títulos.


En 1791 sucedió su hijo

Diego Vicente María de Cañas y Portocarrero (1751-1824), VII duque del Parque, IX marqués de Vallecerrato y IV de Castrillo, IV conde de Belmonte, grande de España, V príncipe de la Sala de Partinico,[35][49][50]​ VII barón de Regiulfo, teniente general de los Reales Ejércitos, grandes cruces de las Órdenes de Carlos III y San Fernando y gentilhombre de Cámara de S.M. con ejercicio y servidumbre. Nació en Valladolid el 24 de mayo de 1751, fue bautizado al día siguiente en la iglesia de San Miguel y falleció en Cádiz el 12 de marzo de 1824. En la Guerra de la Independencia obtuvo señaladas victorias sobre los franceses al mando del Ejército de la Izquierda. Fue capitán general de Jaén y Granada, de las Canarias y de Castilla la Vieja, ministro plenipotenciario en San Petersburgo (1798), presidente de la Real Chancillería de Valladolid (1815), embajador electo en Viena y en París (1815) y presidente del Congreso de los Diputados (1822).[49][51][52]

Casó en 1744 con María del Rosario Tomasa de Riaño y Velázquez de Lara (c.1750-1774), hija primogénita e inmediata sucesora de Antonio José de Riaño y Orovio, V conde de Villariezo, a quien premurió, regidor de Burgos, y de Antonia Velázquez de Lara, su mujer.[53]​ Tuvieron por hijo único a

Francisco María de Cañas y Riaño (1772-1790), VI conde de Villariezo, que en 1778 sucedió en esta casa a su abuelo materno pero murió mozo en vida de su padre el 11 de febrero de 1790.[54]


En 1824 sucedió su hermana

María Francisca de Paula de Cañas y Portocarrero (1755-1833), VIII duquesa del Parque, X marquesa de Vallecerrato y V de Castrillo, V condesa de Belmonte, grande de España, VI princesa de la Sala de Partinico,[55]​ VIII baronesa de Regiulfo, socia numeraria de la Junta de Damas de Honor y Mérito.

Casó en 1782 con José Miguel de Salcedo Cañaveral y Ponce de León (c.1750-1789), I conde de Benalúa, caballero de Santiago, señor de Benalúa de las Villas en el reino y actual provincia de Granada. Fueron padres de

  1. Fernando de Salcedo Cañaveral y Cañas, II conde de Benalúa, que murió sin descendencia antes que su madre,
  2. y María Josefa de Salcedo Cañaveral y Cañas, que sigue.


En 1833 sucedió su hija

María Josefa de Salcedo Cañaveral y Cañas (1783-1837), IX duquesa del Parque, XI marquesa de Vallecerrato y VI de Castrillo, VI condesa de Belmonte y III de Benalúa, grande de España, VII princesa de la Sala de Partinico,[49]​ IX baronesa de Regiulfo, dama de la Orden de María Luisa (1819).

Casó en 1800 con Lorenzo Fernández de Villavicencio y Cañas, su primo carnal e inmediato sucesor, III duque de San Lorenzo de Valhermoso, que sigue. Arriba filiado como hijo de Lorenzo Justino Fernández de Villavicencio y Núñez, II duque de San Lorenzo de Valhermoso, marqués de Casa Villavicencio y de la Mesa de Asta, y de María Eulalia de Cañas y Portocarrero, su mujer, hija de los IV príncipes de la Sala. De este matrimonio no quedó prole supérstite, aunque tuvieron al menos una hija llamada

María Fernández de Villavicencio y Salcedo Cañaveral (1800-1811), que murió niña en vida de su madre.[56]


En 1837 le sucedió su viudo:

Lorenzo Francisco Fernández de Villavicencio y Cañas (1778-1859), III duque de San Lorenzo de Valhermoso y X del Parque, XII marqués de Vallecerrato, VII de Castrillo, V de Casa Villavicencio y VI de la Mesa de Asta, VII conde de Belmonte, tres veces grande de España, VIII príncipe de la Sala de Partinico,[49][57]​ X barón de Regiulfo, último señor de las villas del valle del Cerrato y de las de Belmonte, Castrillo, Valdeavellano, Líjar, Cóbdar, Masegoso, Marzales y Lencín (?) y lugares de Alcantarilla y Villanueva de Valdegema, notario mayor del reino de León, alférez mayor de los Peones de Castilla, alcaide de los Reales Alcázares de Jerez de la Frontera, natural y veinticuatro de esta ciudad y patrono en ella del Convento de San Agustín, patrono único del Colegio Mayor de Cuenca en Salamanca y de la colegiata de la Asunción en Villaescusa de Haro.[57]​ Fue mariscal de campo de los Reales Ejércitos, comandante general del Real Cuerpo de Alabarderos, senador vitalicio del Reino, grandes cruces de Carlos III[58]​ y San Hermenegildo y gentilhombre de Cámara de S.M. con ejercicio y servidumbre.[49]

Tras enviudar de la duquesa del Parque, antes citada, y habiendo heredado la mayoría de sus títulos, contrajo segundas nupcias en 1839, ya sexagenario, con Josefa del Corral García, de la que también enviudó en 1853. Con su segunda mujer tuvo seis hijos, que todos eran menores cuando él murió y entre los cuales hizo distribución legal de sus títulos:[59]

  1. Lorenza Francisca Fernández de Villavicencio y Corral (Fanny, 1840-1921), VIII condesa de Belmonte,[60]​ que casó con Fernando Pérez del Pulgar y Fernández de Córdoba (1833-1895), VII marqués del Salar, VII de Pozoblanco y conde de Maseguilla, grande de España, caballero de Alcántara y maestrante de Granada, gentilhombre de Cámara de S.M. con ejercicio y servidumbre. Tuvieron sucesión en que siguen dichos títulos y grandeza.
  2. Lorenzo José Fernández de Villavicencio y Corral, el primogénito, de quien se hablará después.
  3. María Eulalia Fernández de Villavicencio y Corral (1844-a.1893), VII marquesa de la Mesa de Asta. Casó con Tomás Piñeyro y Aguilar (1835-1916), IX marqués de Bendaña, grande de España, diplomático, diputado a Cortes y senador del Reino, ministro plenipotenciario de S.M.C. en Constantinopla, Lisboa y México, su gentilhombre de Cámara con ejercicio y servidumbre, caballero maestrante de Granada y grandes cruces de la Orden de Carlos III y de la portuguesa de la Concepción de Villaviciosa. Tuvieron descendencia en que siguen dichos marquesados y grandeza.
  4. Manuel Joaquín Fernández de Villavicencio y Corral (1845-1908), XIII marqués de Vallecerrato, grande de España, que falleció soltero en 1908. Le sucedió su sobrino Lorenzo Fernández de Villavicencio y Crooke, hijo de José Fernando.
  5. Luis José Fernández de Villavicencio y Corral, que sigue.
  6. Y José Fernando Fernández de Villavicencio y Corral (1849-1910), VIII marqués de Castrillo. Casó en 1880 con Emilia Crooke y Larios, que era hermana del I marqués del Genal, nieta del I marqués de Larios y sobrina-nieta del I marqués de Guadiaro. Con posteridad en que siguen los marquesados de Vallecerrato (con grandeza), Castrillo, Genal, Larios, Guadiaro y Francoforte, y por entronque el ducado de Algete y condado de la Corzana (ambos con grandeza).


En 1859 sucedió su hijo terciogénito:

Luis José Fernández de Villavicencio y Corral (1846-1864), XI duque del Parque, grande de España, IX y último príncipe de la Sala de Partinico, XI barón de Regiulfo, a quien su padre había designado para suceder en los títulos y estados «sicilianos». Murió mozo de edad de 18 años.

En el ducado del Parque le sucedió su hermano mayor:

Lorenzo José Fernández de Villavicencio y Corral (1841-1896), natural de Génova. En 1859 sucedió a su padre como IV duque de San Lorenzo de Valhermoso y VI marqués de Casa Villavicencio, y en 1864 a su hermano Luis como XII duque del Parque, reuniendo dos grandezas de España. Le debería haber sucedido también como príncipe de la Sala de Partinico, pero para entonces habían sido destronados los Borbones de Nápoles, de quienes fueron feudatarios sus antepasados por dicha casa y estado. Y no queriendo pedir la sucesión e investidura al Rey de los garibaldinos, dejó vacar este título de príncipe (aunque lo usaba en su titulatura), sin que fuera reconocido por el reino de Italia.

El 30 de abril de 1887 vendió el palacio de Oviedo.[14]

Casó con Josefa de Oronoz Clemente Beas y Pineda (1844-1897), natural de Jerez de la Frontera. Y tuvieron ilustre descendencia en que siguen los ducados del Parque y San Lorenzo, ambos con grandeza de España.

Marqueses de Sala de PartinicoEditar

Después de los días del noveno titular, el principado de la Sala de Partinico vacó durante 93 años, hasta que el 31 de enero de 1957 fue reconocido como título español por el generalísimo Franco, quien lo rehabilitó con la denominación de marqués, en favor de

María del Carmen de Carranza y Rivero (1894-1986), II marquesa de Sala de Partinico.

Casó con Enrique Thomás y de Luque-Romero.

En 1988 sucedió su hijo

Manuel Santiago Thomás de Carranza y de Luque-Romero (1914-1991), III marqués de Sala de Partinico.

Casó con Matilde Franco y Fernán-Díez.

Actual titularEditar

Por Real Carta del 18 de febrero de 1998 sucedió su hijo

Antonio Pablo Thomás de Carranza y Franco (n. en 1946), IV y actual marqués de Sala de Partinico.

Casó con María del Consuelo del Pozo y Portillo.

Bibliografía y enlaces externosEditar

Referencias y notasEditar

  1. a b c La Real Carta de creación, despachada el 15 de enero de 1660, obra en el AGS, Secretarías Provinciales, asentada al lib. 981, fol. 377.
  2. a b Los Cañas, de linaje hidalgo montañés, se establecieron en Burgos a principios del siglo XVI como regidores perpetuos de esta ciudad, integrándose en su patriciado. Su apellido era solariego y aludía al lugar de Cañas sito en el valle de Toranzo, Asturias de Santillana. No se le debe confundir con otro estado de Cañas radicado en la Rioja y que perteneció a los Haro, señores de Vizcaya. Trelles Villademoros dedica a este linaje los capítulos XXVIII y XXIX del t. III de su op. cit. (parte 1.ª, pp. 424-470), y como es habitual sus informaciones referidas a tiempos remotos son poco fiables. Sostiene este autor que descendían por varonía del caballero Álvar Díaz de Celis, señor de la torre de Celis en Rionansa, que sirvió a los reyes Alfonso X y Sancho IV y casó con María Díaz de Cañas, señora del solar de Cañas. Véase también Ramón Sánchez González, «Patrimonio material y cultural de una familia de la nobleza castellana: Doña María de Castilla Zúñiga y Portugal (†1676) y Don Julián de Cañas y Silva (†1683)», comunicación presentada al Congresso Internacional Pequena Nobreza nos Impérios Ibéricos de Antigo Regime (Lisboa, 18 a 21 de mayo de 2011).
  3. a b c Anes, op. cit. 1992, p. 12.
  4. a b c Benito de Trelles, marqués de Torralba, príncipe de la Sala de Partinico y barón de Rechulfo, hizo testamento cerrado y con fundación de vínculo el 26 de octubre de 1681, que fue abierto y protocolizado el día de su muerte, 7 de noviembre de 1682. La matriz se conserva en el AHPM, prot. 11.485. Copias de este testamento y del de Isabel María Alliata, su segunda mujer, princesa de la Sala, obran en el AGS (Contaduría de Mercedes, leg. 1370, n.º 28), junto con algunas escrituras de juro y con la escritura de transacción que otorgaron en 1683, de una parte, su hijo el duque del Parque, y de la otra sus hijas la condesa de Orgaz y la marquesa de Valdecarzana, hermanas de dicho duque.
  5. Anes, op. cit. 1992, p. 13
  6. a b Este memorial fue impreso en Madrid en el mismo año. Obra manuscrito en el AHA, Casa de Trelles, caja 68.688, n.º 8. Rubén del Río transcribe el encabezamiento (op. cit., documento n.º 1, pp. 73-74).
  7. Elenco de grandezas y títulos nobiliarios españoles (Madrid: Hidalguía, varios años).
  8. a b Documentación sobre la adquisición de los «casales» del Parco y la Sala de Partinico por el marqués de Torralba, obra en el AGS, Secretarías Provinciales, leg. 1455.
  9. a b R. del Río, op. cit., cuadro económico n.º 1 («Rentas reales compradas por Benito Trelles, año 1675») pp. 67-68. Los cientos que poseía en Asturias eran los de los concejos de Castropol, Pravia, Valdés, Piloña, Corvera, concejo y villa de Gijón, concejo y villa de Navia y puerto de Tapia. Los de Guadalajara eran los de las villas de Horche, Lupiana, Balconete, Atanzón, Valdeavellano y Yélamos de Abajo, y lugares de Irueste y Romanones.
  10. Según A. Menéndez González, a mediados del siglo XVIII «más del 70%» de las rentas públicas enajenadas de Asturias están en manos de «un pequeño grupo de aristócratas absentistas» estrechamente relacionados con «las altas instancias del poder en la Corte. Entre el duque del Parque y el conde de Canalejas se concentra la mayor parte de las rentas reales enajenadas» (op. cit., p. 176). Este autor, al estudiar la estructura de los patrimonios de la nobleza, pone como ejemplos opuestos al respecto a dos de los mayorazgos que por entonces poseía el duque del Parque: el de Ramírez de Arellano y el de Trelles. «En el primer caso, los bienes que configuran el vínculo son por lo común rústicos: bancales, cortijos, almazaras, molinos, diezmos, casas, montes y derechos jurisdiccionales en Líxar y Cóbdar; en el segundo, el núcleo de los bienes queda formado por censos y derechos de percepción de cientos en Asturias y Guadalajara, siendo de escasa importancia la renta rústica» (op. cit., p. 139).
  11. Las rentas de la villa y corte gravadas con este juro eran tanto reales como municipales, e incluían las sisas del vino, del tocino y del error en las medidas, la «del millón de la carne del Rastro» y la renta del tabaco. R. del Río, op. cit., p. 31.
  12. R. del Río, op. cit., cuadro n.º 10 («Juros adquiridos por Benito Trelles»), p. 54. El juro de Oviedo, de 36.000 reales de principal, había sido adquirido en 1666 por Isabel María Alliata. Los de Salamanca eran dos: de 51.618 y 32.729 reales de principal, comprados ambos en 1672 por dicha señora y por el marido, respectivamente. El rendimiento de estos juros por el año de 1675 era del 3% del capital, pero después de los días de Benito de Trelles se redujo el tipo.
  13. El Reino de Galicia tomó a censo 550.000 reales de Benito de Trelles, y otros 440.000 de su yerno el conde de Orgaz, que sumaban 90.000 ducados, para hacer frente con este capital a la fianza de encabezamiento de rentas para el año 1676. Después, mediante un arreglo familar, el censo de Orgaz pasó a su cuñado Gonzalo de Trelles, agregándose a este mayorazgo. Pero entrado el siglo siguiente el reino de Galicia se declaró insolvente. El Consejo de Hacienda, en Sala de Millones, hizo concurso de acreedores, llamando entre ellos (por el principal de 90.000 ducados y los intereses vencidos) a la duquesa y princesa Isabel de Trelles y Valdés, poseedora del vínculo a la sazón, y en 1727 aún no se había resuelto el concurso. El caso del Principado fue similar: el censo se constituyó en 1678, para afianzar el encabezamiento para el decenio 1680-1690, pero pronto la Junta empezó a demorar los pagos. Los duques del Parque emprendieron diversas acciones para reclamar los atrasos, y el empréstito se liquidó finalmente en 1751, por subrogación en otro. A. Menéndez González, op. cit., p. 139, remitiendo para el censo de Galicia al AHA, Protocolos de Oviedo, prot. 686 (ff. 19-21) y 688 (ff. 44-46), y para el de Asturias al AJGP, lib. 83 (ff. 176 y ss.), 84 (f. 351), 87 (ff. 134, 13 [sic] y 182 y ss.), 88 (ff. 119 y ss.) 89 (ff. 59 y 182), 91 (f. 145), 96 (ff. 242-255) y 108 (ff. 55 y 235-238).
  14. a b El comprador fue Pedro López de Grado y Salas Omaña, señor de la casa de Omaña, pero murió poco después, dejando por heredera del edificio a María Natalia Padio Valdero y Garamundi, su viuda, quien lo vendió el 1.º de junio de 1892 a Antonio Sarri y Oller, futuro marqués de San Feliz, en cuya descendencia sigue hasta hoy el Palacio de los Duques del Parque. Saltillo y Jaureguízar, op. cit., pp. 63 (nota) y 67.
  15. Este fondo está catalogado por la directora del Archivo: M.ª Concepción Paredes Naves, Archivo de la casa de Trelles, duques del Parque (Oviedo: RIDEA, 2008). Una breve descripción e historia puede verse en Archivos de Asturias, web de la Consejería de Educación y Cultura del Principado. La recuperación de estos legajos y su puesta a disposición de los investigadores se debe a una gestión del historiador asturiano Gonzalo Anes, marqués de Castrillón, director de la Real Academia de la Historia, que al descubrirlos en el depósito de una librería de viejo de Madrid, informó a la citada Consejería del Principado, que los adquirió en 1998. Rubén del Río relaciona los documentos consultados para su trabajo (op. cit., pp. 12-13).
  16. La sección Ducado del Parque del Archivo de los Marqueses de Torrelaguna no parece un fondo documental producido por la propia casa ducal, sino más bien una colección heterogénea de documentos genealógicos acerca de la familia reunidos por ascendientes de los marqueses de Torrelaguna, probablemente con la intención de litigar por algunos de sus mayorazgos. Su descripción e inventario están publicados en línea en el Pares.
  17. a b El señorío jurisdiccional de la villa de Valdeavellano, en la actual provincia de Guadalajara, fue adquirido en venta judicial y al precio de 51.238 reales por Benito de Trelles, marqués de Torralba, mediante escritura hecha en Madrid el 7 de noviembre de 1657. El nuevo señor agregó esta jurisdicción al mayorazgo que fundó en 1681, por lo que después de sus días fueron también señores de Valdeavellano su hijo Gonzalo y los sucesivos duques del Parque y príncipes de la Sala de Partinico, hasta que se abolió el régimen señorial en vida de Lorenzo Francisco Fernández de Villavicencio y Cañas, duque de San Lorenzo y del Parque y VIII príncipe de la Sala.

    A raíz de haber casado la III princesa con Francisco de Cañas, marqués de Vallecerrato, que tenía casa en Guadalajara, la administración de este señorío (y la de las alcabalas y cientos que el mismo Benito de Trelles había adquirido en los partidos de Alcalá y Guadalajara) empezó a llevarse en esta ciudad, junto con la del patrimonio que poseían los Cañas en la región, heredado por su costado Castilla. Y a estos bienes y rentas se agregaron después otros muchos por el matrimonio del V príncipe con la marquesa de Castrillo, que era muy hacendada en la Alcarria. En el Archivo de los Marqueses de Castrillo, que está depositado en el de la Diputación de Zamora, se conserva un fondo de documentación sobre Valdeavellano, que no solo es administrativa: incluye por ejemplo la citada escritura de venta judicial (sig. C-104) y residencias tomadas a los oficiales de justicia entre los años 1716 y 1796. Pedro García Álvarez, op. cit., p. 393.

  18. Su expediente de pruebas de nobleza para ingresar en esta Orden, formado en 1651, obra en el AHN bajo el n.º 8220.
  19. Anes, op. cit. 2012, p. 389.
  20. El pleito se siguió ante el Consejo de Castilla y obra en el AHN, Consejos, leg. 36.513.
  21. La compra de esta jurisdicción está documentada en el AHA, Casa de Trelles, caja 68.689, n.os 1 y 4. Aunque Benito de Trelles agregó este señorío al mayorazgo que fundó en 1681, no permaneció mucho tiempo en su descendencia pues durante el siglo XVIII parece que lo recuperaron por vía judicial sus antiguos poseedores. En el Nomenclátor de Floridablanca, la feligresía de Anafreita figura como jurisdicción del conde de Amarante, y la de San Mamed de Nodar, dividida entre tres titulares: el Monasterio de Sobrado, doña Josefa Cisneros y el conde antedicho (t. I, Madrid, 1789, p. 244).
  22. Anes, op. cit. 1992, p. 11.
  23. a b Según Rubén del Río, cuando Benito Trelles contrajo su segundo matrimonio en 1651 con Isabel María Alliata, la dote de esta ascendió a la exorbitante cifra de 90.000 ducados (que resulta de convertir a ducados 90.000 escudos de a doce tarines sicilianos, valorados a la par); el novio le dio en arras 10.000 ducados (según la misma tasa de conversión), y la hija menor de ambos, Juana de Trelles Alliata, llevó en dote 70.000 ducados al casar hacia 1680 con el conde de Orgaz (op. cit., pp. 27-29, con remisión al AHA, Casa de Trelles, caja 68.691, n.os 5, 7, 13 y 14). Pero probablemente el valor de ambas dotes está inflado.
  24. Su testamento, en Manuel M.ª Rodríguez de Maribona y Dávila, Don Gaspar de Jovellanos y Ramírez de Jove, caballero de la Orden de Alcántara: genealogía, nobleza y armas (Gijón: Fundación Foro Jovellanos, 2007), pp. 133-135 y 331-344.
  25. Inscrito en el libro de matrimonios de la iglesia parroquial de Santa María Magdalena de Valdeavellano, obrante en el Archivo Diocesano de Sigüenza. Juan Ramón Lozano Rojo, Valdeavellano: historia de un pueblo sin historia, tomo I: Geografía, historia y personas (Madrid: P. Maraven, 2016, ISBN 978-84-940-8438-6).
  26. a b c Trelles Villademoros, op. cit., t. III-2.ª, p. 88.
  27. a b c Ruiz de Vergara, op. cit., I, p. 215.
  28. Su expediente de pruebas, formado en 1664, obra en el AHN...
  29. a b c Gonzalo de Trelles y Alliata, II príncipe de la Sala, debió de adquirir dos regimientos de Oviedo y uno de Guadalajara hacia la segunda década del XVIII. En 1705 no era munícipe ni vecino de la capital del Principado, según resulta de la obra de José Tolivar Faes Oviedo, 1705 (Oviedo: IDEA, 1981). Pero hacia 1720 figura ya como regidor de Oviedo y de Guadalajara. Después de sus días estas varas pasaron a Francisco Antonio de Cañas, su yerno, marqués de Vallecerrato. Y al hacerse el Catastro de Ensenada eran de su nieto Manuel Joaquin de Cañas y Trelles, duque del Parque, el cual poseía en Oviedo dos oficios de regidor: uno que ejercía Juan Antonio de Arco como teniente suyo, y otro que se reservaba el titular para ejercerlo por sí, pero que el ayuntamiento consideraba vacante, probablemente por no cumplir el duque el requisito de residencia en la ciudad. Oviedo 1753: según las respuestas generales del Catastro de Ensenada (Oviedo: Ayuntamiento, 1990), p. 112.
  30. Esta dote fue pagada por la madre y el hermano de la novia, según declara Benito de Trelles en su testamento (AHPM, prot. 11.485, f. 8), ápud R. del Río, op. cit., p. 28.
  31. a b Algunas fuentes genealógicas (como N. Hobbs) tienen a Isabel María de Trelles, la III princesa de la Sala, por hija del primer matrimonio de su padre el duque y príncipe Gonzalo con Margarita de Palafox, pero se trata de un error. Trelles Villademoros, tras exponer dicho matrimonio, precisa que «haviendo sido estéril esta unión casó segunda vez Don Gonzalo con su sobrina Doña Luisa Antonia de Valdés Trelles», y que «de esta segunda unión tuvo el Duque Don Gonzalo Trelles dos hijas, que fueron Doña Isabel María y Doña Leonor Eulalia Trelles y Valdés» (op. cit., t. III-2.ª, p. 89). Lo mismo indica A. de Burgos, quien menciona a los varones malogrados (op. cit., V, p. 30). Y también Saltillo y Jaureguízar asignan a dicha princesa los apellidos «Trelles Agliata y Valdés» (op. cit., p. 63).
  32. a b A. Menéndez González, op. cit., cuadro X («Sociedades conyugales»), pp. 98-99.
  33. Durante su segunda viudez, esta señora pasó estrecheces económicas. Los alimentos que le pasaba su hijo el marqués no bastaban «para su decencia según crianza, calidad y circunstancias», y tuvo que vender y empeñar en conventos algunas de sus joyas, conservando solo las vinculadas a su casa. AHA, Protocolos de Oviedo, prot. 966 (1774), f. 7, ápud A. Menéndez González, op. cit., p. 126.
  34. Trelles Villademoros, op. cit., t. III-1.ª, p. 463, y t. III-2.ª, p. 90.
  35. a b c A. de Burgos, op. cit., t. V, p. 30.
  36. En 1733 se hizo inventario de sus bienes, que obra en el AHA, Casa de Trelles, caja 68.717, n.º 28. Incluye una minuciosa relación del ajuar con que estaba alhajado el palacio de Oviedo: cuadros, joyas, plata, mobiliario, ropa de cama... El palacio con su contenido se valoró en 440.000 reales.
  37. Los principales mayorazgos que poseía el marqués de Vallecerrato (a los que por matrimonio se agregó el de Trelles) eran cinco:
    • El de Vallecerrato, o de los Acuña, cuyo núcleo era el vasto coto jurisdiccional que daba nombre al marquesado, situado en la actual provincia de Palencia. Pertenecía a esta casa el señorío de Alcantarilla en tierras de Huete, herencia también de los condes de Buendía; el oficio de notario mayor del Reino de León, concedido al primer marqués por el rey Felipe III, y el paronato del convento de San Agustín de la villa de Dueñas y de la capilla mayor y colaterales de su iglesia, con sus entierros.
    • El de Guadalajara, que no era un solo mayorazgo sino la agregación de varios diferentes. El troncal era el de Beleña de Sorbe, fundado en 1339 por el asturiano Melén Pérez de Valdés. El fundador era señor de la villa de Beleña, pero esta jurisdicción no quedó vinculada sino que siguió en una línea menor hasta que en 1452 la compró el marqués de Santillana. Al mayorazgo de Beleña se agregó por matrimonio el de Marchamalo, fundado en 1334 por Fernán Rodríguez Pecha. Después la casa recayó en los Zúñiga, que ya poseían otro fundado a principios del XV por Fernán López de Zúñiga. Y más tarde en los Castilla, descendientes de Pedro el Cruel y que también poseían muchos bienes en el partido de Guadalajara, y la capilla de la Ascensión en la parroquial de Santo Tomé de esta ciudad. (Véase P. García Álvarez, op. cit., árbol de la p. 403).
    • El de los Cañas, con asiento en Burgos, fundado por Andrés de Cañas en 1585. En esta ciudad poseían la capilla de San Andrés, en la iglesia parroquial de San Esteban, y las de San Jerónimo y San Julián en la conventual de la Santísima Trinidad.
    • El de los Ramírez de Arellano, con casa principal en Villaescusa de Haro, pero cuyo patrimonio radicaba mayormente en el reino de Granada. Incluía las villas de Líjar y Cóbdar en la actual provincia de Almería.
    • Y el de los Altamirano, con cabeza en la villa de Madrid.
    R. del Río, op. cit., pp. 31-32 y 46-47; A. Menéndez González, op. cit., p. 138.
  38. A. Menéndez González, op. cit., p. 95.
  39. N. Hobbs, op. cit., § VII
  40. a b Luis Vilar y Pascual, Diccionario histórico-genealógico y heráldico de las familias ilustres de la monarquía española, t. VII (Madrid, 1864), pp. 63-64.
  41. Diego de Torres Villarroel. «Introducción y sainetes para la comedia que se representó en casa de Don Joseph Ormaza y Maldonado, a la bienvenida de mi Señora Doña Isabel de Cañas, hija de los Señores Duques de el Parque», en Juguetes de Thalía: entretenimientos de el numen: varias poesías lyricas y cómicas, t. VIII (Madrid, 1752), p. 265.
  42. a b Trelles Villademoros, op. cit., t. III-2.ª, p. 109.
  43. a b Antonio Ramos, Aparato para la corrección y adición de la obra [... de] Berní y Catalá [...] Creación, antigüedad y privilegios de los títulos de Castilla (Málaga, 1777), p. 77, § 186.
  44. a b Antonio Ramos. Descripción genealógica de la casa de Aguayo (Málaga, 1781), pp. 238-239.
  45. a b c Ruiz de Vergara, op. cit., p. 216.
  46. Recibió la gran cruz de esta Real y Distinguida Orden por Real Decreto de Carlos IV del 12 de noviembre de 1789. Su expediente de pruebas de nobleza fue aprobado el 4 de diciembre del mismo año; obra en el AHN, Estado, exp. 353, y está extractado por Vicente de Cadenas, Extracto de los expedientes de la Orden de Carlos 3.º (1771-1847), t. II (Madrid: Hidalguía, 1981), § 392, pp. 237-238.
  47. a b Diego Valor Bravo de Medina. «Joaquín de Cañas Acuña y Trelles Manuel», en el Diccionario biográfico español (Real Academia de la Historia).
  48. N. Hobbs, op. cit., § VIII.
  49. a b c d e Alvarado Planas, loc. cit.
  50. N. Hobbs, op. cit., § IX.
  51. Montserrat García Muñoz. «Vicente María Cañas y Portocarrero», en el Diccionario biográfico español (Real Academia de la Historia).
  52. Eric Beerman. «El duque del Parque, capitán general de las Canarias durante la Guerra de la Independencia», en Francisco Morales Padrón (coord.), XVI Coloquio de historia canario-americano: 2004 (Las Palmas: Cabildo Insular, 2006, ISBN 978-84-8103-407-3), pp. 846-849. Puede descargarse también desde Dialnet.
  53. Eric Beerman desdobla a esta señora en dos, afirmando que el duque «casó dos veces: una con María Rosario Velásquez en 1774 y otra al enviudar con Tomasa Riaño, Condesa de Villariezo» (op. cit., p. 847).
  54. «Condado de Villariezo» (2002). Información genealógica atribuida al R.P. Juan Luis Sánchez y obrante en la Green Library de la Universidad Internacional de Florida, colección Enrique Hurtado de Mendoza.
  55. A. de Burgos, op. cit., t. V, p. 31.
  56. N. Hobbs (op. cit.).
  57. a b N. Hobbs, op. cit., § XII.
  58. Agraciado con la gran cruz de esta Orden por Decreto del 14 de octubre de 1830, su expediente de pruebas de nobleza fue aprobado el 27 de noviembre del mismo año. Obra en la sección de Estado del AHN con el n.º 2.701 y está extractado por Vicente de Cadenas y Vicent, Extracto de los expedientes de la Orden de Carlos 3.º: 1771-1847, t. IV (Madrid: Hidalguía, 1982), pp. 216-217.
  59. El III duque de San Lorenzo y X del Parque y VIII príncipe de la Sala «murió en Bayona de Francia el día 6 de agosto del presente año [1859] a los ochenta y uno de edad [...], dejando de su segundo matrimonio con D.ª María Josefa del Corral y García seis hijos, menores todos de edad, entre los cuales, usando de la facultad que le conceden las leyes de desvinculación vigentes, ha distribuido sus títulos con las grandezas de España a ellos anejas, adjudicando el ducado del Parque a su hijo tercero ». (A. de Burgos, op. cit., t. V, p. 32.
  60. Curiosamente, el hipocorístico british por el que era familiarmente conocida esta señora figura en lugar de su segundo nombre de pila en la Real Carta de sucesión de su título, despachada a su favor el 9 de diciembre de 1859 (AHN, Consejos, leg. 8985, a. 1859, exp. 331). Tal vez como muestra de deferencia de la Reina Isabel II. Y figuró también durante 30 años en la sección de títulos de la Guía Oficial de España (1866, p. 269; 1875, p. 201).