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Mas

construcción rural tradicional de ciertas regiones de Provenza, Cataluña y Aragón
Un mas fortificado ubicado en Vall-llobrega, Gerona.

Mas (en plural masos) es el nombre que reciben en Cataluña y Valencia las explotaciones agrarias de tipo tradicional, incluyendo las tierras y los edificios agrícolas y de residencia. El término deriva del latín mansus que significa permanecer.

Tiene su origen en la alta Edad Media y en Cataluña se desarrolló principalmente en las comarcas de Cataluña Vieja, especialmente en el Solsonés, Berguedá, la Garrocha y el Ripollés. En estas zonas, la orografía del terreno obligaba a los señores feudales a fraccionar sus tierras para obtener mayores beneficios económicos. Solían localizarse en áreas semimontañosas (generalmente, hasta los 1500 metros de altura) donde se podían utilizar las terrazas naturales para realizar explotaciones variadas. En el Antiguo Reino de Valencia se establecieron principalmente en las comarcas interiores, sustituyendo a las alquerías.

Los masos feudales solían estar explotados por una familia, los "masovers", quienes trabajaban y residían en el mas mediante un contrato de arrendamiento. En el caso de querer abandonarlo, los arrendatarios debían abonar una redención al propietario de las tierras (remensa). Un mismo campesino podía tener varios masos de un mismo señor arrendados. En este caso, el mas principal recibía el nombre de capmàs. También se denominaba mas a las pequeñas explotaciones agrarias privadas, exentas de cargas señoriales, destinadas a la subsistencia familiar ("mas aloer").

Las construcciones del mas se situaban dentro de la zona de cultivos. El edificio principal dividía sus plantas para diversos usos. La superior servía como granero; en la principal se localizaba la vivienda; mientras que en la planta baja se encontraban la despensa, el horno y la bodega. Además, otras construcciones anexas servía como establo, gallinero o espacio destinado a batir la paja. Contaban con un pozo o una cisterna que servía para proporcionar agua a la explotación.

Durante el siglo XIV, a causa de las diversas epidemias, especialmente la de peste ocurrida en 1348, numerosos masos quedaron abandonados ("masos rònecs"). Generalmente las casas no volvían a ser habitadas mientras que las tierras quedaban integradas en enfiteusis a las de otros masos.

A partir del siglo XV la estructura del mas se extendió por el resto de Cataluña. El campesinado catalán vivió un periodo de especial prosperidad, sobre todo tras la Sentencia de Guadalupe, lo que colocó a sus propiedades en el punto de mira de piratas y bandoleros. Por ello, durante los siglos XVI y XVII numerosos masos fueron fortificados para evitar ser atacados.

En algunas comarcas los masos de mayor tamaño reciben el nombre de masías lo que ha llevado a una cierta confusión entre ambos términos. Por su parte, en Valencia[1]mas hace referencia a la parcela de terreno y masía a la casa de campo desde la cual se administra el mas. Si el terreno es de pequeño tamaño, recibe el nombre de maset. En la Comunidad Valenciana mas y masía se reserva para las construcciones y cultivos en tierras de secano, tradicionalmente en el interior, mientras que las estructuras análogas en zonas de regadío, más cercanas a la costa, reciben el nombre de alquería y riurau.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar