Melanipa (hija de Quirón)

En la mitología griega, Melanipa (Μελανίππη: en griego antiguo, «yegua negra»), también llamada Hipe (Ἵππη: «yegua»), era hija del centauro Quirón y la ninfa Cariclo.

Se crio en el monte Helicón, y pasaba el tiempo cazando y adorando a la diosa Artemisa. Eolo Helénida la sedujo y la dejó embarazada y Melanipa, avergonzada, se ocultó en el bosque para que el centauro no supiera lo sucedido. Estaba dando a luz cuando supo que su padre la buscaba y les rogó a los dioses que la transformaran en otro ser para que su padre no la reconociera. Los dioses la metamorfosearon en yegua y para ocultarla la colocaron en el firmamento como la constelación que ahora llamamos Pegaso, en un lugar alejado de la constelación de Centauro.[1][2][3]​ La tradición que recoge el Pseudo Eratóstenes dice que la transformación no fue completa y que los cuartos traseros eran de mujer (a la inversa del aspecto de un centauro); por ese motivo, esa parte del caballo no está representada en la constelación ya que así lo dispuso la diosa Artemisa con el fin de que no se supiera que su forma anterior había sido como mujer.[4][5][6]

Otra tradición, recogida por Calímaco, según cita Higino, dice que la transformación en yegua y su catasterismo fue llevada a cabo por Artemisa como castigo a Melanipa por abandonar la caza y el culto a la diosa tras quedar encinta por Eolo.[7]

El relato de Higino sobre Melanipa en su Astronomía poética estaría recogida en una o quizá dos de las obras de Eurípides que se han perdido y que se titulan precisamente Melanipe encadenada y Melanipa sabia, (hacia 420 a. C.). Sin embargo, la fuente más antigua llegada hasta nosotros que recoge la historia de la hija de Quirón es la que aparece en Las Metamorfosis de Ovidio,[8]​ en concreto en su libro segundo con el título de Ocírroe - que significa «corriente rápida» -. Ese es el nombre que da Ovidio a Melanipa, y cuenta que la madre de ella, la ninfa Cariclo, la tuvo junto a un río de fuerte corriente. Según Ovidio, Ocírroe tenía de nacimiento el don de la profecía, como su madre, pero se servía de él de manera frívola y revelaba secretos de las divinidades a su padre y a Asclepio, pese a estar prohibido expresamente. Por ello, los dioses la transformaron en yegua y pasó a llamarse Hipe, que significa «yegua», o Melanipa, que significa «yegua negra». Ovidio, sin embargo, no hace referencia a la catasterización.[9]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  • EURÍPIDES: fragmentos de Melanipa encadenada.
    • Fragmentos en francés, en el sitio de Philippe Remacle.
      • Philippe Remacle (1944 - 2011): helenista y latinista belga de expresión francesa.
  1. PSEUDO ERATÓSTENES: Catasterismos (Καταστερισμοί) 18.
  2. HIGINO: Astronomía poética 2, 18.
  3. SMITH, William: Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology (1867).
  4. PSEUDO ERATÓSTENES: loc. cit..
  5. Astronomía poética, 2, 18.
  6. En la nomenclatura astronómica actual, la constelación que representa un caballo se denomina Equuleus. Esta constelación la forman tres estrellas que representan solo la cabeza de un pequeño caballo. Se encuentra en paralelo a la constelación de Pegaso. El catasterismo de Melanipa se refiere a una u otra constelación dependiendo del mitólogo. En principio, la historia de Melanipe hace referencia a la constelación de Pegaso, que los antiguos griegos denominaban también como Hippos, y no a la constelación de Equulus, constelación ésta que no es mencionada por el Pseudo Eratóstenes ni por Higino ni por Arato (tres autores antiguos de tratados de astronomía mitológica), y que no aparece en el listado de constelaciones hasta que lo hace en el Almagesto de Ptolomeo. También discuten los mitólogos que la constelación de Pegaso inicialmente no se consideró el catasterismo de este animal mitológico. El argumento, propuesto por el Pseudo Eratóstenes, es que Pegaso, un caballo con alas, carece de ellas en dicha constelación según las descripciones más antiguas como sería la del mismo Pseudo-Eratóstenes y la de Arato, por lo que ésta identificación es poco creíble. Por eso defiende la versión de que dicha constelación fue la catasterización de Melanipa, la hija de Quirón, transformada en yegua. El Pseudo Eratóstenes, como hace Higino (autor este que probablemente se basa en el anterior para su Astronomía poética), también hace mención de la obra teatral de Eurípides como fuente para esta versión de la historia. [1], [www.ianridpath.com/startales/equuleus.htm], [www.theoi.com/Text/AratusPhaenomena.html]
  7. HIGINO: loc. cit.
  8. RUIZ DE ELVIRA: Mitología clásica. Gredos. Madrid. 1975. Pág. 448.
  9. OVIDIO: Metamorfosis II, 633-675.

Enlaces externosEditar

  • EURÍPIDES: fragmentos de Melanipa la filósofa (Μελανίππη ἡ Σοφή) y de Melanipa encadenada (Μελανίππη ἡ δεσμώτισ).