Murad IV
Sultán del Imperio otomano
Murad IV.jpg
Información personal
Nombre secular مراد رابع‎
Otros títulos Califa
Príncipe de los creyentes
Guardián de los Santos Lugares
Reinado 1623 - 1640
Nacimiento 16 de junio de 1612
Estambul, Imperio otomano
Fallecimiento 9 de febrero de 1640
Estambul, Imperio otomano
Religión Islam
Predecesor Mustafa I
Sucesor Ibrahim I
Familia
Dinastía Osmanlí
Padre Ahmed I
Madre Kösem Sultan
Consorte Haseki Ayşe Sultan
Regente Kösem Sultan (1623-1632)
Carrera militar
Conflictos Guerra Otomano-Safávida (1623-1639)
[editar datos en Wikidata]
Tughra de Murad IV

Murad IV (en turco otomano: مراد رابع‎, Murād-ı Rābiʿ; 16 de junio de 16129 de febrero de 1640), sultán del Imperio otomano desde 1623 a 1640, fue conocido tanto por haber restaurado la autoridad del estado como por la brutalidad de sus métodos. Sus padres fueron el sultán Ahmed I y la Haseki Kösem Sultan, igualmente dos de sus hermanos fueron sultanes, el mayor fue Osman II, y el menor Ibrahim I.

Índice

ReinadoEditar

Llegó al poder gracias a una conspiración de palacio en 1623, sucediendo a su demente tío Mustafa I. Murad estuvo durante mucho tiempo bajo el control de sus familiares más allegados y durante sus primeros años como sultán, su madre, la Valide Kösem Sultan, gobernó a través del título Naib-i Saltanat como regente del imperio. Pero aunque ella mantuvo la estabilidad que se había perdido con los sultanes anteriores, el imperio había caído en la anarquía, los persas lo invadieron casi inmediatamente, en el norte de Anatolia estallaron varias rebeliones y en 1631, los jenízaros asaltaron el palacio y asesinaron al Gran Visir, entre otras personalidades de palacio. El joven Murad temió sufrir del destino de su hermano mayor, Osman II, y decidió reafirmar su poder e imponer su autoridad. Hizo degollar al recién nombrado Gran Visir (quien no era de su agrado), ordenó estrangular a 500 dirigentes militares y ejecutó a 20.000 rebeldes en Anatolia. Siguiendo la tradición fratricida otomana, Murad ordenó asesinar a su hermano Beyazid en 1635, una muerte a la cual siguieron las ejecuciones de dos hermanos más unos años más tarde.

Trató de acabar con lo que quedaba de corrupción, la que se había incrementado durante los gobiernos de los sultanes anteriores, y que no había sido del todo comprobada mientras su madre dictaba como regente oficial los destinos del Imperio. Esto se consiguió de muy diversas maneras, limitando por ejemplo los gastos despilfarradores. Irónicamente también prohibió el alcohol, el tabaco y el café en Estambul y todo el Imperio. Ordenó la ejecución inmediata para todo aquel que quebrantara dicha prohibición. Patrulló y recorrió por la noche las calles de Estambul así como las tabernas de la ciudad vestido con ropas comunes, vigilando en persona que su orden era cumplida. Si cuando patrullaba las calles veía a un soldado fumar o mascar tabaco o beber alcohol, mataba al soldado en el mismo lugar con su espada. Su severidad era el motivo de su apodo «cruel». Paradojas de la vida, aunque prohibió el tabaco, el café y el alcohol, él no se privaba de ninguno de ellos y fue un alcohólico durante toda su vida.

Murad era un hombre corpulento y alto, gran practicante del deporte de lucha y un temible guerrero. Su fuerza era casi sobrehumana. Sobre todo era conocido por sus oponentes a quienes sostenía y enroscaba por encima de su cabeza empleando tan sólo una mano. Asimismo utilizó un mazo enorme (pesaba 50 kilogramos) y una gran espada, un mandoble de 50 kilogramos, en sus batallas (estas armas pueden ser aún admiradas en el Museo del Palacio de Topkapı, en Estambul).

Ciñéndonos a lo militar, lo más notable del reinado de Murad fue una guerra contra Persia en la cual las fuerzas otomanas conquistaron Azerbaiyán, ocuparon Tabriz y Hamadán y, en una de las últimas grandes hazañas militares del Imperio otomano, tomaron Bagdad en 1638. Murad en persona ordenó la invasión de Mesopotamia y resultó ser un comandante de campaña excepcional. Fue el último Sultán otomano que comandó un ejército en el campo de batalla. Durante su viaje a la campaña en Irán, aniquiló a todos los rebeldes en la Anatolia y restauró el orden del estado de nuevo. Por tal motivo un gran número de lugares adoptó su nombre para mostrar la gratitud profunda de sus habitantes. Antes de su muerte firmó un tratado de paz (1639) con la dinastía persa Safaví. Después de su regreso a Estambul ordenó que respetados mandatarios del Imperio prepararan un nuevo proyecto económico y político para devolver al Imperio sus antiguos días gloriosos, lo que no pudo finalizar debido a su prematura muerte.

Política exteriorEditar

Como centro de su política exterior decidió la continuación de la guerra contra Irán, cuyo sah, Abbás I había atacado Irak y conquistado Bagdad en 1624, aprovechando el caos que vivía el Imperio otomano durarte la minoría de edad del sultán. A partir de 1633 comenzó a recuperar los territorios perdidos. Después de controlar los focos rebeldes que habían surgido en Transilvania, atacó Irak a finales de 1638. El hecho más destacado en este enfrentamiento con Irán fue la reconquista de Bagdad, que terminó con la muerte de la mayoría de los habitantes y defensores de la ciudad. Cuando se disponía a conquistar Azerbaiyán, el sah Safi I solicitó la paz, y ambas partes llegaron a un acuerdo, un 17 de mayo de 1639. En él se aseguraba al sultán otomano el control total de Irak y las provincias de su imperio, mientras que Armenia y Azerbaiyán permanecían en manos iraníes, con lo que el prestigio del Imperio otomano quedaba restablecido.

A pesar de su estricta política pública, su actuación personal no seguía los preceptos de la Shariah (ley islámica), lo que le valió la enemistad del shaykh al-Islam (máximo dirigente musulmán del imperio), al que acabó ejecutando. Murió víctima de su adición al alcohol el 9 de febrero de 1640. En su sultanato el Imperio otomano se volvío a encontrar en una situación política favorable: reinaba de nuevo la paz interior y se había restaurado momentáneamente el prestigio y la solidez perdidos durante los primeros años del siglo XVII.

ArquitecturaEditar

Sultán Murad IV puso énfasis en la arquitectura y en su período muchos monumentos fueron erigidos. Algunos de ellos son la Mezquita Meydanı, Tumbas, Fuentes, Escuelas (madrazas) y la mezquita Konya Serefeddin. El emperador mogol Shah Jahan había intercambiado embajadores con el sultán otomano Murad IV, fue a través de estos intercambios que recibió a Isa Muhammad Effendi e Ismail Effendi, dos arquitectos turcos y estudiantes de la famosa Koca Mimar Sinan Agha. Ambos más tarde formaron parte del equipo mogol que diseñaría y construiría el famoso Taj Mahal.

Relaciones con el imperio MogolEditar

 
Miniatura del Sultán.

En el año 1626, el emperador mogol Jahangir comenzó a contemplar una alianza entre los otomanos, mogoles y uzbecos contra los safavides, que habían derrotado a los mogoles en Kandahar. Incluso escribió una carta al sultán otomano Murad IV, pero la ambición de Jahangir no se materializó debido a su muerte en 1627. Sin embargo, el hijo de Jahangir y su sucesor Shah Jahan persiguieron el objetivo de la alianza con el Imperio Otomano.

Mientras estaba acampado en Bagdad, se supo que Murad IV conoció a los embajadores del Emperador Mughal Shah Jahan: Mir Zarif y Mir Baraka, que presentaron 1000 piezas de tela finamente bordada e incluso una armadura. Murad IV les dio las mejores armas, sillas de montar, kaftanes y ordenó a sus fuerzas que acompañaran a los mogoles al puerto de Basora, donde partieron a Thatta y finalmente a Surat.

MuerteEditar

Pero su enfermedad y su muerte anticipada nunca le dejaron poner en práctica sus ideas. Murió en 1640 a la edad de 27 años, a causa de una cirrosis hepática. En su lecho de muerte pidió la ejecución de su hermano, Ibrahim I, lo que habría significado el fin de la línea de sucesión y dinastía otomana, pero la orden no fue puesta en práctica. No sería hasta el año 1808 cuando el Imperio otomano vería a otro Sultán (Mahmut II) de su mismo calibre.

Murad IV es conocido como el último gran Sultán y conquistador del Imperio otomano.

ConsortesEditar

Se sabe muy poco acerca de las concubinas de Murad IV, sobre todo porque no tuvo hijos varones que sobrevivieron a su muerte para alcanzar el trono. Pero aunque solo tuvo una Haseki sultan, igual se sabe sobre la existencia de otras esposas de menor rango como:

DescendenciaEditar

HijosEditar

  • Şehzade Ahmed (1627–1628) hijo con Semsperi Hatun
  • Şehzade Numan (1628–1629) hijo con Semsperi Hatun
  • Şehzade Orhan (1629–1629) hijo con Huriceri Hatun
  • Şehzade Hasan (1631 – 1632) hijo con Ayşe Haseki Sultan
  • Şehzade Suleiman (1632 – 1635) hijo con Sanavber Hatun
  • Şehzade Mehmed (1633 – 1637) hijo con Semsperi Hatun
  • Şehzade Osman (1634 – 1634) hijo con Ayşe Haseki Sultan
  • Şehzade Alaeddin (1635 – 1637) hijo con Sanavber Hatun
  • Şehzade Selim (1637–1640) hijo con Sanavber Hatun
  • Şehzade Abdul Hamid (1638 -1638) hijo con Ayşe Haseki Sultan
  • Şehzade Mahmud (1640 – 1647) hijo con Ayşe Mahziba Hatun

HijasEditar

  • İsmihan Sultan (1630–1630) hija con Huriceri Hatun
  • Gevherhan Sultan (1630 – ?) hija con Semsperi Hatun
  • Hanzade Sultan (1630–1675) hija con Ayşe Haseki Sultan
  • Kaya Esmahan Sultan (1633 – 1659) hija con Sanavber Hatun
  • Hafsa Sultan (1634-1636) hija con Semsisah Hatun
  • Gülbahar Sultan (1634-1645) hija con Ayşe Haseki Sultan
  • Safiye Sultan (1635-1685) hija con Huriceri Hatun
  • Fatma Sultan (1636–1640) hija con Semsisah Hatun
  • Rabia Sultan (1636-1690) hija con Huriceri Hatun
  • Rukiye Sultan (1639–1690) hija con Sanavber Hatun

En la cultura popularEditar

En la serie de televisión Muhteşem Yüzyıl Kösem, Murad IV es interpretado por Cağan Efe Ak como un niño, y Metin Akdülger como Sultán.

Predecesor:
Mustafa I
Sultán otomano
1623 - 1640
Sucesor:
Ibrahim I