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Museo del Greco

museo de la ciudad de Toledo (España)

El Museo del Greco (también conocido como Casa del Greco y museo de ‘El Greco’),[1]​ es una casa-museo de la ciudad de Toledo (España), dedicada al pintor manierista Doménikos Theotokópoulos, nacido en Creta pero que produjo la mayor parte de su obra en la ciudad toledana. La institución, que se inauguró en 1911 para reunir obras del artista cretense, es una recreación de la que utilizó el pintor para trabajar.[2]​ Museo adscrito al Ministerio de Cultura y Deporte,[3]​ es de gestión exclusiva de la Dirección General de Bellas Artes.[4]

Museo del Greco
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Patrimonio de la Humanidad de la Unesco
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Puerta y rótulo original del Museo del Greco, en Toledo, España.
País EspañaFlag of Spain.svg España
Tipo Cultural
Criterios i, ii, iii, iv
N.º identificación 379
Región Europa y América del Norte
Año de inscripción 1986 (X sesión)
Sitio web oficial
Museo del Greco
Vista del Museo del Greco desde la calle.


El museo es en la actualidad el único de España dedicado a la figura del pintor y tiene como finalidad esencial transmitir y hacer comprensible a la sociedad la figura del Greco, así como la influencia de su obra y personalidad en la Toledo de comienzos del siglo XVII. Incluye además en su discurso una muestra del pasado del museo a través de la figura del II Marqués de la Vega-Inclán, auténtico promotor de la institución e indiscutible protagonista de la recuperación y difusión de la pintura del Greco.

Además de las obras de “El Greco”, se exhibe una colección de cuadros y esculturas de artistas de los siglos xvi al xvii, como Luis Tristán, Luis de Carvajal, Martínez del Mazo y Herrera el Viejo, entre otros, así como una variopinta colección de mobilliario y cerámica.



HistoriaEditar

OrígenesEditar

En mayo de 1902, y con motivo de la coronación de Alfonso XIII, la Gaceta de Madrid publicaba la autorización expresa de la Reina Regente para la realización de una exposición sobre el Greco y las instrucciones para llevarla a cabo.[5][6]​ Esta se celebraría en el entonces llamado Museo Nacional de Pintura y Escultura (el actual Museo del Prado). Estaba compuesta por obras del propio Museo y de particulares.[7]​ El catálogo de la exposición consideraba a El Greco un pintor olvidado hasta finales del siglo XIX y afirmaba que había llegado "para él, el momento solemne de su rehabilitación"

Ocho años después se aprobó la Real Orden "disponiendo se admita la oferta hecha por el señor Marqués de Vega Inclán, de la casa del Greco, en Toledo, para servir de Museo á las obras del Greco, en Toledo". A pesar del título,[8]​ realmente no se creaba un Museo específico sobre el Greco. En efecto, decía el primer punto de la Real Orden citada "Que se admita la oferta hecha por el Sr. Marqués de Vega Inclán del citado edificio, para servir de Museo á las obras del pintor cretense y con objeto de que en su día constituya la base de un Museo de Arte Español, donde sea conocida y estudiada nuestra gloriosa pintura, desde el Greco a D. Vicente López". El Greco era por lo tanto el punto de partida del Museo, no el objeto. Punto de partida tanto conceptual como físico. La Exposición de 1902 habría puesto las bases para la exhibición de la obra de El Greco, que de este modo podía mostrarse en el nuevo Museo de forma inmediata.

 
Visita del primer ministro francés al Museo del Greco, acompañado por Alfonso XIII y Benigno d ela Vega-Inclán

El edificio del actual museo data de principios del siglo XX y fue erigido a iniciativa del marqués de la Vega-Inclán, El museo se construyó sobre los cimientos de una antigua casa del siglo XVI, conocida como casa de la duquesa de Arjona, y de un palacio renacentista, en la judería toledana, muy cercanas al antiguo solar propiedad del marqués de Villena donde había vivido en realidad el Greco. Con esta iniciativa, el Marqués importaba en España la tipología de la Casa-Museo. El arquitecto estadounidense Addison Minzer se inspiraría precisamente en la Casa-Museo del Greco para construir los Administration Buildings (Boca Raton, Florida), edificios destinados a acoger las oficinas de su empresa, creada para construir una ciudad entera siguiendo el estilo español.[9]

Tras formalizarse la donación del museo al Estado, el 27 de abril de 1910 se crea un Patronato para su custodia, constituido por destacadas personalidades de la época como son el monarca Alfonso XIII, Joaquín Sorolla, Archer M. Huntington, Aureliano de Beruete, Manuel Bartolomé Cossío, José Ramón Mélida, el conde de Cedillo y José Villegas. El museo abrió sus puertas definitivamente al público el 12 de junio de 1911.

En la iniciativa de crear este museo se reivindicaba la importancia artística del Greco y se intentaba reunir cuantas obras suyas fuese posible. Hasta entonces, muchas habían resultado destruidas o dañadas por el poco aprecio que recibían, y otras empezaban a exportarse por la demanda de museos y coleccionistas extranjeros.

En 1920 don Benigno de la Vega Inclán donó más de 40 cuadros de autores españoles que iban en la línea de crear un Museo de Arte Español.[10]​ En 1924 se abrió el Museo Romántico en Madrid, lo cual haría que dejasen de ir cuadros al Museo del Greco para formar la gran pinacoteca que se pretendía inicialmente. A pesar de ello, existe una "Sala del Museo de Arte Español" en la que se recogen las obras que en los primeros años de andadura del Museo del Greco le fueron donadas con el objetivo de crear una gran pinacoteca española.[11]

El fundador: el marqués de la Vega-InclánEditar

 
Benigno de la Vega-Inclán, II marqués de la Vega-Inclán, fundador del Museo del Greco. Retratado por su buen amigo Joaquín Sorolla en 1910. Museo del Greco

Don Benigno de la Vega-Inclán y Flaquer, II marqués de la Vega-Inclán (1858-1942) fue, además de militar, pintor, viajero y uno de los mecenas españoles más importantes de la primera mitad del siglo XX, promotor indiscutible de diferentes proyectos culturales de finalidad eminentemente pública. Desde el punto de vista museístico, su personalidad supuso un importante paso hacia el desarrollo del museo especializado. A él se deben la creación del Museo del Greco en Toledo (1911), de la Casa de Cervantes en Valladolid (1915) y la del Museo del Romanticismo en Madrid (1924), sin olvidar el papel que jugó en la creación del Museo Sorolla. Desde el punto de vista cultural, será Comisario Regio de Turismo entre 1911 y 1928, impulsará el concepto, absolutamente moderno, de la red de paradores nacionales, así como la construcción de hoteles como el de Alfonso XIII en Sevilla. Formó parte también de la vida cultural de su época a través de su participación en empresas de recuperación y promoción del patrimonio, tales como la restauración de la Sinagoga de Tránsito en Toledo y la del Patio del Yeso en el Alcázar de Sevilla, participando además como vocal en el Patronato de la Alhambra.

Además de un destacado mecenas y marchante de arte de la España alfonsina, el Marqués fue uno de los grandes protagonistas de la recuperación y difusión de la pintura del Greco. Junto a pintores como Rusiñol, Martín Rico o Zuloaga e historiadores como Cossío, de cuya mano entrará en contacto con el ambiente intelectual y reivindicativo de la figura del pintor, apostará con fuerza tanto por su recuperación, como por la identificación de la figura del artista dentro de la historia del arte española. A comienzos de siglo, don Benigno de la Vega-Inclán, adquirió un conjunto de casas en la judería medieval toledana, dejará en manos del arquitecto Eladio Laredo su restauración y convertirá el conjunto en una particular reconstrucción de la Casa del Greco. Desde el principio, dará escasa importancia a las justificadas dudas de que el pintor hubiera vivido realmente en dicha casa, apostando por la recreación histórica de la vivienda y configurándose como pionero de lo que conocemos como museo de ambiente.

Reformas y propuesta de reubicaciónEditar

En 1921 se llevó a cabo la primera reforma a la que seguirían la de 1950 y 1960, hasta llegar a la de 1990, en la que se acordó elaborar una estructura interna y externa definitiva para el museo. Sin embargo, dicha intervención no fue suficiente, y el museo fue nuevamente reformado en fecha posterior. Así, el museo estuvo cerrado por obras de reforma desde 2006 hasta marzo de 2011 y parte de su contenido se exhibió de manera itinerante en diversas ciudades españolas. El cuadro Vista y plano de Toledo quedó fuera de dicha selección por su fragilidad y se depositó en el Museo del Prado de Madrid hasta la reapertura del museo toledano, el 24 de marzo de 2011. Las reformas, además de ser más cómodo para el visitante, supusieron un especial protagonismo al principal discípulo del Greco: Luis Tristán. Dado que su sede no fue la vivienda real del pintor de Candía, que se perdió siglos atrás en un incendio, se acordó modificar su denominación de casa-museo –o Casa del Greco– a Museo del Greco.

En diciembre de 2012 el presidente de la Diputación de Toledo presentaba una propuesta para reubicar el Museo del Greco.[12]​ La propuesta se enmarcaba en la IV conmemoración del Centenario de la muerte del Greco. Consistía en crear un nuevo Museo Nacional del Greco en el edificio del Museo de Santa Cruz. El edificio que hasta entonces ocupaba el Museo del Greco se dedicaría a la pintura a partir del romanticismo. La propuesta tuvo amplio respaldo institucional, pero presentaba importantes problemas técnicos y prácticos.[13]


 
Camino de acceso a la casa

Salas del MuseoEditar

El recorrido del Museo se puede dividir en tres grandes temas: los restos arqueológicos, el fundador del museo, el marqués de la Vega-Inclán, y su idea inicial y El Greco

El recorrido se inicia visitando las cuevas en los jardines, para después ver las salas del marqués y terminar con El Greco en Toledo y sus seguidores. A lo largo del recorrido también nos encontramos con zonas de exposiciones temporales. Con estas exposiciones dentro del recorrido buscamos dar visiones novedosas de nuestras colecciones a través de su contraposición con las obras prestadas.

El Museo del Greco tiene como tema principal la obra de Doménico Theotocopoulos, conocido como El Greco, pero se consideró necesario explicar la figura de nuestro fundador por varias razones. La primera es por su importante papel en la revalorización de El Greco, y la segunda es que muchas de las características actuales del Museo se deben a las decisiones y visión del marqués a principios de siglo. Por ejemplo, nuestra localización se debe a su interés por crear un ambiente evocador que contextualizase al Greco. Igualmente gracias a su idea de crear un Museo de arte español en donde las obras del Greco fuesen las piezas centrales, guardamos en nuestro Museo varios cuadros de gran calidad de distintas escuelas.

Las cuevasEditar

Las llamadas cuevas son una serie de galerías de ladrillo que se encontraban en el solar que adquirió el Marqués de la Vega Inclán para completar su proyecto de la Casa y Museo del Greco. Su interés histórico está en ser el único resto conservado del palacio que Samuel Leví, tesorero de Pedro I, se construyó a mediados del siglo XIV en la judería. Distribuidas en varias plantas, dos de ellas excavadas, estas galerías abovedadas pudieron constituir el sótano y semisótano del palacio.

 
Cuevas

En la axiometría de Arroyo Palomeque de 1720 aparece en esta zona un edificio de estilo palacial, cuya fachada parece corresponderse con las ruinas que a finales del siglo XIX artistas como Genaro Pérez Villaamil o Cecilio Pizarro y Librado plasman en sus obras. Estas ruinas parecen haberse desprendido en algún momento anterior a 1905, dejando a la vista la actual entrada a cuevas.

El resalte de este edificio palacial sobre el nivel del suelo dio al palacio más altura e hizo de él un referente visual de la judería y de la ciudad. Además, en él se instalaron una serie de almacenes y un baño ritual, excavado hoy en día.

Palacio y cuevas despertaron la imaginación popular desde el inicio de su construcción y hasta su ruina. La capacidad evocadora de sus subterráneos espacios hizo de las cuevas una referencia legendaria de distintas leyendas y relatos literarios de la ciudad de Toledo.

Aparte de las cuevas, la casa que se desarrolla alrededor del patio del Museo también es una casa histórica, seguramente del siglo XVI o XVII, que guarda el recuerdo de la antigua judería toledana. De esta casa histórica mantenemos las yeserías, artesonado y estructura general originales. Entre 1905 y 1910 el marqués de la Vega-Inclán y el arquitecto Eladio Laredo incluyen un zócalo de azulejos, dos columnas y dos pozos al patio original.

El Marqués y su museoEditar

La forma actual del Museo del Greco es fruto de su historia pasada, y especialmente de la personalidad e idea original de su fundador, el II marqués de la Vega-Inclán. Por ello al inicio de la exposición se realiza una pequeña introducción a la figura del marqués y su idea del Museo. El marqués de la Vega-Inclán fue una figura clave tanto en la recuperación de la figura del Greco como en los inicios del turismo cultural del país, y la localización y forma de las colecciones del Museo se deben en gran parte a él.

 
Patio de la casa

Uno de los principales temas que se intentan explicar en esta primera zona es que el Greco nunca vivió aquí, a pesar de haber sido conocida la institución durante muchos años como la "Casa-Museo del Greco". La antigua casa que conservamos fue parte del Palacio de la Duquesa Vieja o de la Duquesa de Arjona, y no parte del Palacio del marqués de Villena, en donde el Greco había alquilado varias habitaciones. El antiguo palacio del marqués de Villena se encontraba en lo que ahora son los jardines del tránsito, y en algún momento de la Edad Moderna llegó a estar unido al palacio de la Duquesa de Arjona, pero se trata de dos edificios diferentes.

Además en esta primera zona exponemos varias obras importantes no realizadas por el Greco, y que el marqués adquirió para el museo con la idea de crear un museo de arte español que contextualizase la obra del Greco. Aparte de con este museo de arte español, el marqués también quiso contextualizar la figura del pintor a través de recreaciones de ambientes del siglo XVII en una idea romántica de un museo de ambiente, que también intentamos explicar y recordar. Las salas comprendidas dentro de este tema son: el patio, la cocina, el Museo del Arte Español y el estudio.

 
Cocina Museo del Greco

El patio del Museo es un patio histórico seguramente del siglo XVI-XVII, con impresionantes yeserías neo-mudéjares y artesonado originales, que sigue el modelo de los tradicionales patios toledanos. En su idea de crear un museo de ambiente, el marqués reforma el patio añadiendo un zócalo de azulejos, dos brocales de pozo y dos columnas históricas, seguramente tomadas de una casa en ruinas toledana. El patio es el espacio distribuidor del edificio original que el marqués compró en 1905 poco después del desalojo de los vecinos que allí vivían. Está además adornada con tres tinajas de los siglos XV y XVI también adquiridas por el marqués.


La cocina es una de las recreaciones más famosas del Museo desde sus inicios. Fue realizada por el marqués de la Vega-Inclán y el arquitecto Eladio Laredo al modo de una "cocina tradicional toledana". Se trata de un espacio fundamental de la vida diaria de la casa, de ahí la presencia de los bancos corridos a ambos lados del hogar. Eladio Laredo y el marqués incluyeron azulejos de barro intercalados con olambrillas con simbología heráldica tanto en suelo como en paredes. La cocina se completa con un ajuar doméstico variado, principalmente de los centros toledanos de Talavera de la Reina y Puente del Arzobispo, cuya cronología va desde los siglos XVI al XVIII.

 
Sala del estudio

Sala del Museo de arte español, donde se exponen las grandes obras que el marqués compró el Museo de arte español que nunca llegó a realizar, entre ellos: un retrato que Sorolla pinta del marqués "para su museo de Toledo", una copia de Madrazo de la Sagrada Familia del Greco que perteneció a su familia, un retrato cortesano de la Reina regente Doña Mariana de Austria, un retrato manierista atribuido a Passerotti, un San Sebastián de escuela levantina y una Coronación de espinas hispano-flamenca del siglo XV. Estas obras representan además la interacción contínua del marqués con el mercado del arte, ya que fueron adquiridas por muy diversos métodos: regalos, compras y donaciones.

El estudio conformaba la antesala del taller del Greco recreado por el marqués. Ambas salas se ambientaron como espacios de lectura, reflexión y estudio, intentando mostrar al Greco como una figura intelectual y liberal. Se ha querido mantener esta recreación para mostrar que junto con la idea del museo de arte español, el marqués también buscó contextualizar al Greco con la recreación de ambientes, como el de este "estudio" con cuadros y mobiliario del siglo XVII.


El GrecoEditar

 
Estrado

El Museo del Greco, tras la reforma de 2011, busca centrarse en explicar la figura del Greco a través de su contexto histórico y artístico, y especialmente su última etapa, a la que pertenecen la mayoría de los cuadros expuestos en el Museo. "Formación del Greco" es un espacio didáctico centrado en la figura del Greco. Un mapa del Mediterráneo muestra el recorrido del Greco junto con audiovisuales que muestran las obras más importantes del Greco por etapas, dando al visitante una idea rápida de los cambios en el estilo del pintor a lo largo del tiempo. Además se exhibe "Las obras completas de Jenofont"e, libro escrito en griego que perteneció a Antonio de Covarrubias, quien acaba regalando este libro a su amigo el Greco en cuya biblioteca permanece hasta su muerte. Este libro recuerda no sólo la amistad entre el Greco y Antonio de Covarrubias, sino también el interés intelectual y culto del Greco. Esta intelectualidad se ve claramente reflejada en las decisiones estéticas y pictóricas que toma para sus cuadros.


En la sala de El Greco en Toledo, también conocida como estrado, se centra al pintor en la ciudad en la que acabará muriendo en 1614: Toledo. La recreación del estrado ha formado parte del Museo desde 1953, con las Fundaciones Vega-Inclán, cuando se decide recrear esta sala típicamente femenina de las casas españolas de los siglos XVI y XVII. En el Museo actual se ha optado por mantener la recreación para explicar el cuadro de La familia del pintor, copia de principios del XX. La escena de este cuadro se desarrolla en un estrado, y seguramente se trate de la familia de Jorge Manuel Teothokópoulos, hijo del Greco.

 
Sala del Apostolado

En la sala del Apostolado se exponen la mayoría de las obras del Greco que guarda el Museo: los trece cuadros del Apostolado, las Lágrimas de San Pedro, Vista y plano de Toledo y los retratos de Antonio y Diego de Covarrubias. Estas obras se contraponen a tres cuadros de escuela barroca andaluza para mostrar de forma visual la diferencia entre el estilo manierista del Greco y el estilo barroco que se va imponiendo en ese momento en la Península Ibérica. Además, en los últimos años se han depositado tres obras que también ayudan a explicar el estilo del Greco: San Simón y Santiago el Menor del Apostolado Arteche, apostolado de menor tamaño y de taller que ayuda a explicar las llamadas series del Greco, y un pequeño crucificado atribuido al Greco de su época romana, préstamo de Liberbank.

La llamada Capilla es la última de las recreaciones que ha mantenido el Museo, y sirve tanto para guardar el magnífico artesonado mudéjar que el marqués adquiere en Valladolid, como para contextualizar el retablo de San Bernardino. Este retablo del Greco fue realizado para la capilla del Colegio Franciscano de San Bernardino, y se exhibe en su retablo original, también diseñado por el Greco en un estilo italianizante. La recreación de la capilla se completa con una serie de esculturas: la Dolorosa del siglo XV, y la pareja formada por la Anunciación del siglo XIV; además de la lámpara votiva, y varias obras de escuela toledana de inicios del XVII.


La sala del Greco después del Greco o Seguidores continúa en esta línea del taller del Greco, mostrando obras de pintores que salieron de su taller y obras que continuaron su estilo y/o composiciones durante el siglo XVII. Y es que las composiciones religiosas del Greco tuvieron gran éxito en la Toledo del XVII, sobre todo sus composiciones de santos como San Francisco, de las cuales tenemos varios ejemplos. Otras obras a destacar en esta sala son el San Basilio de estilo naturalista que sigue la iconografía y composición del San Ildefonso del Greco, o las copias de cuadros del Greco como son el Crucificado, San Luís, el Expolio o San Juan Evangelista y San Francisco de Asís, todos ellos realizados en el siglo XVII por la fama que los cuadros del Greco alcanzaron en la ciudad. Al final de la sala se expone la copia barroca del Cardenal Niño de Guevara que realiza quien será el mejor pintor salido del taller del Greco: Luis Tristán, a quien se dedica la última sala del Museo. Luis Tristán es el único pintor salido del taller del cretense cuya personalidad ha trascendido en la historia de la pintura. El tiempo que pasó Tristán con el Greco marcaría profundamente su devenir artístico, pero su pintura también se debe a las absorción de otras influencias a lo largo de su corta carrera tanto en Toledo, como en Madrid o Roma. Así, con una pintura barroca de fuertes influencias italianizantes, continúa composiciones y modelos del Greco de una forma personal y brillante.

Obras significativasEditar

 
Vista y plano de Toledo, uno de los cuadros relevantes de la casa-museo.

Entre las obras que del Greco se exhiben, destacan:

Al menos 25 de estas obras han sido cedidas en depósito por el Museo del Prado.[2]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. «Museo de El Greco». Página de los Amigos del Museo de El Greco (en español). Consultado el 13 de octubre de 2018. 
  2. a b García, Ángeles (25 de marzo de 2011). «El Greco 'vuelve' a la casa toledana que nunca habitó». El País (en español). 
  3. «Museo del Greco». Directorio de Museos de España (en español). Archivado desde el original el 5 de noviembre de 2011. Consultado el 13 de octubre de 2018. 
  4. «Museo del Greco». Ministerio de Cultura y Deporte - Gobierno de España (en español). Consultado el 13 de octubre de 2018. 
  5. Boletín Oficial del Estado, serie histórica. «Gaceta de Madrid de 14 de abril de 1902». 
  6. Museo del Prado. «Exposición de las obras de Domenico Theotocopuli llamado El Greco [exposición 1902]». 
  7. Museo del Prado. «Catálogo de la exposición de las obras de Domenico Theotocopuli llamado El Greco». 
  8. Boletín Oficial del Estado, serie histórica. «Gaceta de Madrid de 5 de mayo de 1910.». 
  9. Maria Luisa Menéndez Robles. «El Greco, Vega Inclán y Huntington.». p. 107-108. 
  10. La donación incluía obras de pintores posteriores al Greco, varios de ellos románticos, tales como Vicente López, Van Halen, Aliza, Gutiérrez de la Vega, Esquivel, Becquer, Cano, Madrazo… Boletín Oficial del Estado, serie histórica. «Gaceta de Madrid de 10 de mayo de 1920.». 
  11. Ministerio de Cultura. «Museo del Greco. Guía breve.». p. 23. 
  12. La Tribuna de Toledo. «Tizón anuncia una reordenación de la obra del Museo de El Greco». 
  13. Antonio Casado. «Lo que no debe hacerse en Museística. El sorprendente caso de los museos del Greco y de Santa Cruz.». 

Enlaces externosEditar