Los neumatóforos son raíces aéreas especializadas que permiten a las plantas respirar aire en hábitats con suelos anegados. Estas raíces pueden crecer partiendo desde el tallo (hacia abajo) o hacia arriba (geotropismo negativo), partiendo desde las raíces típicas. En este caso —cuando provienen del suelo—, se suelen clasificar como raíces aireadoras, en lugar de raíces aéreas.[1]
Su estructura está formada por tejidos esponjosos con la superficie cubierta de lenticelas (poros pequeños) que absorben el aire y difunden el oxígeno por ósmosis a través de toda la planta, según sea necesario.[2]​ Los neumatóforos caracterizan el mangle negro, el mangle gris y el mangle blanco de otras especies de mangles.

Neumatóforos de Avicennia marina
Ficus benghalensis

Además de en mangles, los neumatóforos se dan en diversas especies, incluidas epifitas como las orquídeas; árboles tropicales costeros como Ficus; árboles de Nueva Zelanda como Metrosideros robusta y M. excelsa y trepadoras como Hedera helix.

Referencias

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  1. «Flora Mesoamericana Glossary - Neumatóforo». MOBOT.ORG. Consultado el 20 de diciembre de 2019. 
  2. Sadava, David; Purves, William H. «39 Respuestas de las plantas a los cambios ambientales». Vida/Life: La ciencia de la biologia/The Science of Biology (8ª edición). Buenos Aires: Editorial Médica Panamericana. p. 846. ISBN 978-950-06-8269-5. Consultado el 20 de diciembre de 2019. 

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