Oráculo

El oráculo es la respuesta que da alguna deidad por medio de sacerdotes, o de la Pitia o Pitonisa griega y romana, o la Sibila, o incluso a través de interpretaciones de señales físicas (tintineo de campanillas, por ejemplo), o de sacrificios de animales. Por extensión, se llama oráculo al propio lugar en que se hace la consulta y se recibe la respuesta (el oráculo). Existen varios de estos lugares, que fueron muy importantes en la Antigüedad, todos ellos pertenecientes al mundo griego. Los romanos asimilaron y heredaron los oráculos griegos, creando además los suyos propios como aquel de la Sibila de Cumas.[1]

Egeo, mítico rey de Atenas, consultando a la Pitia, el Oráculo délfico, que está sentada en un trípode. La inscripción en la copa identifica a al Pitia con la diosa Temis. Tondo de kílix ático de figuras rojas, del Pintor Codros, c. 440-430 a. C., conservada en el Museo de Berlín (Berlin Mus. 2538). Ésta es la única imagen contemporánea de la Pitia.

Antes de cualquier gran evento, reyes y líderes consultaban las previsiones de los oráculos. En la antigua cultura griega, estos eran elementos fundamentales y uno de los más famosos estaba ubicado en la ciudad de Delfos. Los sacerdotes y sacerdotisas respondían las preguntas en el templo de forma enigmática y repleta de simbolismos.

Principales oráculos del mundo griegoEditar


Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Robert, Paul (1973). Le petit Robert. París: S.N.L.  p. 1195
  2. Amandry, 1985, p. 6 y 47.
  3. Pijoán, 1932, p. 299 y 300.
  4. Pijoán, 1932, p. 221.
  5. Levi, sin fecha, p. 80.
  6. Grimal, 1986, p. 35, ver sección de Apolo.
  7. Grimal, 1986, p. 479.

BibliografíaEditar

Enlaces externosEditar