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Retablo cerámico de la Hermandad del Inmaculado Corazón de María, que tiene su sede en la parroquia de Torreblanca.[1]

El parque del Tamarguillo se encuentra en el distrito Este-Alcosa-Torreblanca de Sevilla (Andalucía, España). Por él pasan los arroyos del Tamarguillo y de la Ranilla. Fue finalizado en 2010.[2]

CaracterísticasEditar

Es un paraje fluvial de trazado longitudinal que se encuentra en la cabecera de dos históricos arroyos de Sevilla: el único tramo naturalizado del Tamarguillo, que le da nombre, y el antiguo cauce del arroyo de la Ranilla, que aún conserva los meandros a través de su llanura de inundación. La gran extensión, en torno a 96 hectáreas, y la zona privilegiada donde se asienta, en la periferia de la ciudad junto al aeropuerto de San Pablo, le proporcionan grandes ventajas para la atracción de las aves.[3]​ Frente a la variedad de unidades ambientales que se ofrecen a lo largo del parque, incluyendo espacios abiertos y reforestaciones de plantas propias de la región, pinares y eucaliptales, el Tamarguillo preserva especies autóctonas bien distribuidas y un humedal de características singulares con un conjunto de láminas de agua que, en total, ocupa alrededor de 15 hectáreas. Aparece de forma silvestre el palmito, una de las dos palmeras autóctonas que se conservan en Europa y la única endémica de la península, la encina o el acebuche, así como un amplio estrato arbustivo de tomillo, romero, retama, mirto, torvisco, lavanda, numerosas especies de jaras y otras especies singulares que por su edad, porte e importancia dentro de la ciudad merecen ser protegidas. El área dominada por el cortijo de San Ildefonso y repoblada desde la década de los años treinta, conserva encinas centenarias junto a una vieja acequia que aún es posible contemplar cerca de la zona de juegos. Rodeadas de olmos silvestres, se trata del último reducto del bosque original.[4][5]

En cuanto a la fauna, son frecuentes especies como el chotacabras cuellirrojo, el pito real o la garza real, además de rapaces diurnas, como cernícalos vulgares y primillas, águilas calzadas, busardos ratoneros y el gavilán común, y nocturnas, mochuelos y lechuzas entre otras. Existen otros vertebrados típicamente asociados a ambientes palustres: peces como el barbo, aves como el martinete común, la focha común, la cigüeñuela y el ánade real así como reptiles y anfibios, como el eslizón tridáctilo ibérico, el galápago leproso o el sapillo pintojo.

 
Vista del cauce natural del arroyo de la Ranilla durante el invierno en el parque del Tamarguillo

Debido al escaso número de áreas naturales en la periferia de la ciudad (menor del 1%), la importancia geográfica de este espacio reside en que constituye un elemento clave para mantener la conectividad tanto a nivel transversal como longitudinal, haciendo posible el tránsito de especies a través del mismo. Desde un punto de vista ecogeográfico, el arroyo de la Ranilla conecta al este con el parque Infanta Elena, mientras que el Tamarguillo supone un eje fundamental en la red de espacios libres de Sevilla, algunos de ellos incluidos en la Red Natura 2000: el parque de Miraflores, la parque de San Jerónimo, el parque del Alamillo, el enclave denominado isla Tercia y el Guadalquivir, punto de su desembocadura y Lugar de Importancia Comunitaria.[6][7]

Sobre la base de excavaciones, estudios paleobotánicos y a que es posible reconstruir el pasado a partir de los diferentes estadios de sucesión ecológica, se ha podido determinar la riqueza de la zona que permitió el asentamiento de numerosos pueblos desde la prehistoria. El yacimiento más importante data de época hispanorromana y corresponde a una villa próxima a la Vía Augusta. Aprovechando los recursos naturales que ofrecen las márgenes del arroyo, se dio un asentamiento estable, planificado y consolidado en el tiempo que, además, presenta un buen estado de conservación como constatan los registros arqueológicos.[8]

En 2008 se aprobó en el PGOU el trazado de la autovía SE-35 en esta zona. La obra afectaría a los yacimientos arqueológicos, a los diversos hábitats y al uso que se hace del parque de manera considerable.[9][10]

UsosEditar

En el parque se han llevado a cabo actividades vecinales, como los huertos urbanos, con ayuda de los fondos del FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional) y del Ayuntamiento de Sevilla. También el parque ha sido testigo de la Romería de Torreblanca durante numerosos años.

El parque cuenta con amplios caminos de tierra que permiten la práctica del ciclismo y del running. Asi mismo, hay zonas de acampada con bancos de madera. Se puede aparcar el coche con facilidad en el amplio arcén que linda con la carretera que bordea el norte del Parque Alcosa.

ReferenciasEditar

  1. «Hermandad». Hermandad del Inmaculado Corazón de María. Consultado el 3 de marzo de 2018. 
  2. Los vecinos de Alcosa dan por inaugurado el Parque Tamarguillo. Diario de Sevilla. 14 de noviembre de 2010. 
  3. VV.AA: Calles aladas. Las aves de la ciudad de Sevilla y su entorno. Universidad de Sevilla, 2007, ISBN 978-84-472-0949-1.
  4. «Plan General de Ordenación Urbanística aprobado el Ayuntamiento de Sevilla el 14 de junio de 2006». 
  5. «Guía ambiental del parque del Tamarguillo». Asociación de Amigos de los Jardines de la Oliva. Consultado el Consultado el 11 de septiembre de 2012. 
  6. Potenciales de la Rehabilitación de Cursos Fluviales en el marco de los nuevos modelos urbanos.
  7. Potencialidad social, ambiental y territorial del actual encauzamiento del arroyo Tamarguillo en Sevilla
  8. [Informe Técnico Preliminar de Intervención Arqueológica en el Parque del Tamarguillo, Parque Alcosa, Sevilla. TOMO I. 1ª Fase. Prospección Arqueológica]
  9. «Una batalla en Sevilla en la guerra contra el urbanismo feroz». Asociación Herpetológica de España. 2014. 
  10. A. S. Ameneiro (7 de julio de 2009). «El proyecto de la SE-35 confirma que la vía parte en dos el nuevo parque». Diario de Sevilla.