Pati (gastronomía)

El pati, también llamado patí, es un platillo propio de la cocina afrolimonense, originario del Caribe de Costa Rica. Consiste en un pastel de repostería relleno de carne, especias y pimiento picante. Junto con el rice and beans, el pan bon y el plantain tart (pastel de plátano maduro), es uno de los platos limonenses más gustados y populares de la gastronomía costarricense.

Pati (gastronomía)
Pati (Limón-CR).JPG
Pati, pastel típico limonense
Otros nombres Patty, patí
Tipo Repostería
Lugar de origen Bandera de Costa Rica Limón, Costa Rica
Origen Derivado del patty jamaiquino
Ingredientes Harina, manteca, sebo, aceite, carne molida, chile habanero, especias.
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Índice

HistoriaEditar

Los orígenes del pati provienen del Caribe afroantillano, específicamente de Jamaica, país del que emigraron a Costa Rica gran cantidad de los ancestros de las familias de etnia afrocaribeña que habitan en el país. La palabra pati es derivada de pasty, en referencia a un pequeño pastel que es muy consumido en la cultura jamaiquina. El patty jamaicano nació como una combinación de la repostería británica (la isla fue capturada por los ingleses en 1655), con los ingredientes de la tradición culinaria africana, dado que los españoles primero y luego los británicos poblaron la isla con mano de obra esclava africana luego de la llegada de Cristóbal Colón en 1494.

A finales del siglo XIX, con la construcción del ferrocarril al Atlántico durante la administración del presidente Tomás Guardia Gutiérrez, varias familias de trabajadores jamaiquinos inmigraron a la costa caribeña de Costa Rica, donde finalmente se asentaron. Fue la combinación de la receta del pasty antillano con ingredientes autóctonos, como las especias y especialmente el pimiento picante, llamado localmente chile panameño, que le da su sabor, lo que dio origen al pati limonense. El aislamiento en que cayó la provincia de Limón por muchos años, debido a prejuicios raciales y sociales e intereses de compañías extranjeras, fue sin embargo uno de los factores que permitió que muchas de las recetas tradicionales de la cocina afroantillana se mantuvieran intactas hasta mediados del siglo XX, pasando entre generaciones.

El pati, alimento de producción casera relativamente barato y fácil de elaborar, era consumido diariamente por los limonenses en reuniones familiares, fiestas y actividades sociales. De igual manera, el consumo de este producto se volvió también una manera de sobrevivir, puesto que las madres limonenses lo cocinaban y lo vendían a los trabajadores del ferrocarril, de las compañías bananeras y en general, a los no familiarizados con el pati, como una forma de permitir la subsistencia económica de la familia. Este comercio del pati se vio ampliamente potenciado con el inicio del funcionamiento del ferrocarril, de modo que las mujeres limonenses se establecían en las estaciones a lo largo de la vía férrea para vender el producto. Esto también sirvió para crear una estampa tradicional del Caribe costarricense que algunos pintores y fotógrafos retrataron en sus obras especialmente durante los años 1930: el de la mujer limonense con sus canastas de mimbre y sus servilletas de colores vendiendo pati a los pasajeros del tren.

Para antes de 1949, el comercio del pati se había establecido con firmeza en la ciudad de Limón, de modo que se comerciaba en pequeños restaurantes, panaderías y sodas (fondas), o bien, se vendía en la calle. Luego de la Guerra Civil de Costa Rica en 1948, la provincia de Limón se integró más al resto del país, permitiendo la extensión del comercio del pati fuera de la región caribeña. La apertura de la ruta 32 hacia San José en 1970 permitió el aumento de visitantes a la provincia de Limón y también la inmigración de limonenses hacia el Valle Central, lo que popularizó elementos de la cultura afrocaribeña, entre ellos el pati.

En la actualidad, el pati es uno de los platillos más apreciados por el costarricense y quizás el más representativo de la cocina limonense. Ha pasado a convertirse en alimento de venta común en sodas, calles, aceras, gimnasios, estaciones de autobús y, sobre todo, en estadios de fútbol (deporte predilecto del costarricense), donde es particularmente apreciado por la fanaticada, siendo común observar vendedores ambulantes (afrodescendientes o no) con sus canastas de mimbre vendiendo pati.

RecetaEditar

La elaboración del pati incluye la preparación de la pasta y la del relleno. Para ambos elementos existen variaciones que dependen de cada chef.

IngredientesEditar

Para la pasta
  • 2 y 1/2 tazas de harina.
  • 4 onzas de manteca.
  • 2 cucharadas de sebo de res o de cerdo.
  • 2 cucharadas de aceite.
Para el relleno
  • 1/2 kilo de carne molida o de cecina bien cocida.
  • 1 chile panameño.
  • Pimienta negra al gusto.
  • 3 bollitos de pan añejo.
  • 1 cucharada de perejil picado.
  • 2 cucharadas de cebolla picadas.
  • 3 dientes de ajo picados.
  • 3 cucharadas de aceite.
  • agua fría, sal y achiote.

PreparaciónEditar

Para la pasta, se puede utilizar una pasta corriente de pastel, con la salvedad de que se utiliza sebo (grasa de cerdo adherida a la piel). La pasta se deja en el congelador con antelación, para luego mezclarla con harina, sal y agua para poder moldearla. El color amarillo-anaranjado característico se logra adicionando margarina derretida con achiote. Luego de amasar, se cubre con papel encerado y se refrigera. Otra manera de preparar la pasta es desmenuzar la grasa usando una cuchara de madera, agregando poco a poco la harina y la sal, poniéndole agua hasta que se pueda amasar. Luego de amasada, se extiende con un rodillo de madera y se corta en círculos con un molde, para de este modo poder formar las empanadas.

Para el relleno, en una sartén se fríen la cebolla, el ajo y el chile panameño, luego se les agrega la carne, el perejil, la pimienta y la sal. Finalmente, se le agrega el pan, previamente ensuavizado en agua. Se deja al fuego hasta que se cocine la carne, la cual debe quedar seca. Una vez logrado esto, se rellenan las empanadas, las cuales se cubren con yema de huevo y se hornean las empanadas por 20 minutos. El plato debe servirse caliente. Al relleno también se le pueden adicionar otras especias como tomillo, pimentón rojo, culantro o curry, y se le da color con achiote o azafrán.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  • Corella, Randall (12 de octubre de 2008). «Sabor del Caribe». Revista Proa del diario La Nación. Consultado el 14 de abril de 2015.