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Personalismo (política)

El personalismo en política es la adhesión de un movimiento político o partido político a una persona, a sus ideas y su voluntad en particular,[1]​ más que a una ideología en particular.[2]​ También se entiende el personalismo como el subordinar el interés del partido a las aspiraciones personales de alguno de sus líderes.[1]​ En su máxima expresión el personalismo puede llevar al culto a la personalidad.

Al menos dos son las tendencias a las que han llegado los pensadores personalistas:

  • La Democracia cristiana, los llamados de centro, vinculados a la idea de que los Estados deben defender a las personas y más análisis de este tipo. Esta ha sido la tendencia predominante.

En esta perspectiva caben: Jacques Maritain, entre otros. Existen partidos políticos de esta tendencia que con el tiempo han pasado a formar parte de la derecha conservadora en muchos países, otros tienen una orientación más bien socialdemócrata.

ver:Democracia cristiana

Se puede considerar a ésta la rama libertaria del personalismo. Si bien minoritaritaria, ha tenido relevancia porque algunos de los pensadores personalistas más influyentes se han situado en este espectro político. En esta perspectiva caben:

También el pensamiento del cristiano protestante y libertario Jacques Ellul tiene ciertas similitudes con el personalismo, así también Soren Kierkegaard.

ReferenciasEditar

Véase tambiénEditar