Pets de monja

Los pets de monja, traducido al español como pedos de monja, son unas galletas típicas de Cataluña.

Pets de monja.

No deben confundirse, aunque se asemejan mucho, con las paciencias de Almazán ni con las tetillas de monja.

El nombre de este postre no tiene nada que ver con las ventosidades: su inventor fue un pastelero italiano de Barcelona que las llamó petto di monaca, en referencia a su forma de pecho (pecho de monja), y que derivó en el nombre de pets de monja.