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Los picatostes son trozos de pan frito con manteca de cerdo o aceite. La mayoría de las veces están edulcorados con granos de azúcar refinado en su exterior. Se emplean como merienda o desayuno acompañando un café. En algunas ocasiones son un sustituto del café con churros. Pueden servirse fríos o calientes. Por ser un alimento barato, eran a menudo acompañamiento de las bebidas en muchos de los cafés de tertulia madrileños.[1][2]

Picatoste
Picatostes-Café de Oriente (Madrid).jpg
Picatostes expuestos en forma de pila del Café de Oriente (Madrid).
Lugar de origen España

CaracterísticasEditar

Los picatostes son rebanadillas de pan cortadas de forma alargada que se fríen en aceite (o manteca para que dé un buen sabor) hasta que tomen un color dorado y crujiente. Recién calientes se edulcoran con azúcar refinado. Su forma los hace ideales para ser mojados en café o chocolate. Cuando se bañan en una salsa que los humedece y posteriormente se fríen, se convierten en torrijas, una preparación culinaria completamente diferente.

Autores de comienzos del siglo XX afirman que el picatoste es una rebanada de pan mojado en aguasal y frita después.[3]​ Algunos autores decían que el apelativo 'pica' proviene de la sensación de picar que dan los panes tostados y que posteriormente incitan a beber.[4]

ReferenciasEditar

  1. José del Corral, (2000), «Ayer y hoy de la gastronomía madrileña», Madrid
  2. Gómez de la Serna, Ramón (1929). Sagrada Cripta de Pombo (1.ª edición). Madrid: Moderna (Visor). ISBN 8475228027 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  3. Antonio Alcalá Venceslada, (1933), «Vocabulario andaluz»
  4. Sebastián de Covarrubias Orozco, Felipe C. R. Maldonado, Manuel Camarero «Tesoro de la lengua castellana o española», ed. Castalia, pag 821

Véase tambiénEditar