Plan de Guaymas

El Plan de Guaymas fue elaborado el 10 de diciembre de 1929 por José Vasconcelos, luego del fraude electoral de 1929 donde se decidió postularse como candidato a la presidencia de la república.

Plan de Guaymas
Ámbito de la operación MéxicoFlag of Mexico.svg México
Planeado 10 de diciembre de 1929
Planeado por José Vasconcelos
Resultado Encarcelamiento

Eso lo llevaría a enfrentarse al candidato de Calles, Pascual Ortiz Rubio en una desigual campaña que recordó a muchos la que Madero desarrolló en 1909 contra Porfirio Díaz, no solo por el apoyo del aparato del Estado al candidato Ortiz Rubio, sino también por la violencia que muchos vasconcelistas debieron padecer en carne propia.

Apoyado por algunos de los más lúcidos intelectuales y artistas de la época, como Antonieta Rivas Mercado, Gabriela Mistral, Manuel Gómez Morin, Alberto Vásquez del Mercado y Miguel Palacios Macedo, Vasconcelos desarrolló una ambiciosa campaña electoral que despertó las ilusiones de muchos.

En campaña acaece el asesinato de líderes vasconcelistas emprendido por diputados y asesinos de paga disfrazados de policías; el propio Vasconcelos sobrevivió a varios atentados en su contra. El mismo día de las elecciones se abre fuego contra los votantes en diversas poblaciones del país.

Los resultados oficiales de la elección arrojan un 93 por ciento de los votos para Pascual Ortiz Rubio y el resto para Vasconcelos y otros.

Los resultados, sin valor alguno para la mayoría de los historiadores del periodo, dejaban ver--sin embargo--el claro mensaje que Plutarco Elías Calles y su grupo enviaban a Vasconcelos: no se respetarían elecciones democráticas, sino sucesión presidencial previamente acordada por el jefe de Estado, lo que se convirtió en modelo político mexicano tocante al tema de la sucesión presidencial a lo largo del siglo XX.

Para muchos de sus seguidores, como Miguel Palacios Macedo, José Vasconcelos sería recordado como "el político más grande de México".

Frente a los resultados, Vasconcelos buscó reproducir el patrón seguido por Madero 20 años antes, invitando a la población a sumarse a una revolución a través del Plan de Guaymas, la cual al triunfar lo llamase para tomar el lugar que merecía, porque él se exiliaba a los EE. UU.

El llamado a la insurrección fue desoído por una sociedad mexicana cansada de poco más de 10 años de guerras civiles (siete de la Revolución Mexicana y tres de la cristiada). [1][2]

ConsecuenciasEditar

La promulgación del Plan de Guaymas le valió la cárcel,[3]​ sin embargo, fue liberado y huyó al extranjero, por lo que se dedicó a escribir y estudiar, permitiéndole dedicarse de lleno al análisis filosófico (se adentró en el análisis del pensamiento filosófico hindú), y a escribir su monumental autobiografía, -un referente obligado para comprender el México del siglo XX-, y una serie de artículos y comentarios sobre temas diversos.

Regresó a México en 1940.

Enlaces externosEditar

ReferenciasEditar