Agua potable

agua apta para el consumo humano por no presentar riesgos de salud
(Redirigido desde «Potabilización»)

Agua potable o agua apta para el consumo humano se denomina al agua que puede ser consumida sin restricción para beber o preparar alimentos.[1][2]

Agua potable.

En la Unión Europea la normativa 98/83/EU establece valores máximos y mínimos para el contenido en minerales y diferentes iones como cloruros, nitratos, nitritos, amonio, calcio, magnesio, fosfato, arsénico, entre otros, además de los gérmenes patógenos. El pH del agua potable debe estar entre 6,5 y 9,5. El agua del grifo pasa cinco controles más que las aguas minerales embotelladas.

En zonas con intensivo uso agrícola es cada vez más difícil encontrar pozos cuya agua se ajusta a las exigencias de las normas. Especialmente los valores de nitratos y nitritos, además de las concentraciones de los compuestos fitosanitarios, superan a menudo el umbral de lo permitido. La razón suele ser el uso masivo de abonos minerales o la filtración de purines. El nitrógeno aplicado de esta manera, que no es asimilado por las plantas, es transformado por los microorganismos del suelo en nitrato y luego arrastrado por el agua de lluvia al nivel freático. También ponen en peligro el suministro de agua potable otros contaminantes medioambientales como el derrame de derivados del petróleo, lixiviados de minas, etc. Las causas de la no potabilidad del agua son:

PotabilizaciónEditar

El tratamiento físico corrector consiste en eliminación de turbiedad y el color, es decir, la eliminación de materias en suspensión, finamente divididas, que no asientan fácilmente, acompañadas muchas veces de materias orgánicas coloidales y disueltas, que no son retenidas por la simple filtración. Para ello es necesario un tratamiento previo con coagulante químico, seguido de decantación o clarificación y luego filtración, a través de un manto de arena u otro material inerte y finalmente un tratamiento de desinfección, más o menos intenso, según el grado de contaminación. Eliminar o reducir la intensidad de los gustos y olores para lo cual se recomienda distintos procedimientos, que dependen de la naturaleza del problema, como ser aireación, carbón activado, uso de cloro u otros oxidantes, como el ozono, etc., y algunas veces combinando con tratamiento del agua natural con algún alguicida. El tratamiento corrector químico se refiere a la corrección del pH del agua, a la reducción de la dureza, a la eliminación de los elementos nocivos o el agregado de ciertos productos químicos, buscando siempre mejorar la calidad del agua.

La corrección del pH puede hacerse agregando cal o carbonato de sodio, antes o después de la filtración. La reducción de la dureza, puede hacerse por métodos simples (cal, soda, zeolita o resinas) o métodos compuestos (cal-soda, cal-zeolita, cal-resinas). La eliminación de elementos nocivos puede referirse a bajas los contenidos de hierro, manganeso, fluór, arsénico o vanadio. Por último con respecto al agregado de productos químicos, decimos que se refiere al agregado de flúor para prevenir caries.

El tratamiento bacteriológico se refiere casi exclusivamente a la desinfección con cloro, pudiéndose utilizar cloro puro, sales clorógenas o hipocloritos. Las dosis a utilizar se fijan en base al cloro residual cuyo valor debe estar entre 0,05 mg/L y 0,1 mg/L para quedar a cubierto de cualquier contaminación.

Proceso detalladoEditar

Los procedimientos necesarios para potabilizar un agua proveniente de una fuente superficial:

  • Captación: en esta etapa el agua se extrae desde las fuentes de agua naturales, que generalmente son los ríos, donde la misma se encuentra en estado crudo o natural.
  • Desarenador: al estudiarse una toma de agua debe evitarse al máximo el arrastre de arena. Si la condición local de la toma no lo permite, será necesario prever un desarenador. El desarenado tiene por objeto extraer del agua natural, la grava, arena, partículas minerales, más o menos finas, con el fin de evitar que se produzcan sedimentos en los canales y conducciones y proteger las bombas contra la abrasión. El desarenado se refiere normalmente a la remoción de las partículas de 0.2 mm o más, una granulometría menor corresponde a los procesos de sedimentación simple.
  • Canalización: una vez que el agua haya sido captada, debe ser conducida hacia la planta potabilizadora. Para ello pueden utilizarse dos tipos de sistemas: aducción o impulsión. Aducción: el agua se transporta por gravedad (por su propio peso) ya que la fuente abastecedora está a un nivel más elevado que la planta potabilizadora. Impulsión: el transporte del agua se realiza mediante bombas, ya que la fuente está más baja que la planta.
  • Coagulación: cuando el agua a tratar contiene partículas muy finas o en estado coloidal, el empleo de la sedimentación simple resulta antieconómico o imposible porque permanencias elevadas no son económicas. Como ejemplo podemos mencionar que una partícula de arcilla de diámetro de 0,0001 m sedimenta con una velocidad de 0,000154 mm/seg y tardaría dos años en sedimentar 1 m. En estos casos, para la eliminación de la turbiedad se recurre al agregado de un producto químico, dando lugar a un proceso que se llama coagulación-floculación por el cual las partículas coloidales se aglutinan en flocs, de mayor peso que pueden sedimentar con facilidad. Este proceso se usa para: remoción de turbiedad orgánica o inorgánica que no puede sedimentar con rapidez, remoción de color, eliminación de bacterias, virus y organismos patógenos susceptibles de ser separados por coagulación, eliminación de sustancias productoras de sabor y olor. Los términos floculación y coagulación son frecuentemente usados como sinónimo, significando ambos el proceso de aglomeración de partículas. En realidad, ambos términos tienen distintos significados. Se denomina coagulación al proceso de adicionar productos químicos al (coagulantes) para reducir o anular las fuerzas que tienden a mantener separadas las partículas de suspensión. En cambio, floculación es la aglomeración de las partículas por un movimiento lento del agua, de forma de formar partículas de mayor tamaño (flocs) que puedan sedimentar por gravedad. El proceso de coagulación-floculación se realiza en la planta potabilizadora entre procesos separados:
  • Adición de coagulantes: donde los coagulantes metálicos sulfato de aluminio o sulfato ferroso deben aplicarse en solución. La solución puede prepararse de dos formas: a) Dosificando el polvo de manera continua en una tanque de hidratación desde donde la solución se lleva al punto de aplicación, se denomina dosificación en seco. b) Preparando la solución previamente y dosificándola por gravedad o por bombeo en su punto de aplicación, lo que se suele llamar dosificación húmeda. Para la determinación de la dosis óptima de coagulante a utilizar en la planta de potabilización, se puede utilizar 2 tipos de ensayos diferentes. El objetivo de estos ensayos es poder determinar la dosis que produce más rápida desestabilización de partículas coloidales y la que hace que se forme un floc pesado y compacto que sedimente más fácilmente: electroforesis y ensayo de coagulación-floculación (JARTEST). La electroforesis consiste en determinar la carga de las partículas coloidales. El aparato utilizado se llama zetámetro. Se determina en primer lugar el potencial z sobre el agua bruta, sin la adición de coagulantes. Luego se va midiendo con dosis crecientes hasta anular la diferencia de potencial lo que nos da la dosis de coagulante necesaria. El ensayo de coagulación y floculación (JARTEST) se realiza a una temperatura próxima a la que tendrá el agua realmente durante el tratamiento en la planta. Se utiliza un aparato que permite agitar simúltaneamente a una determinada velocidad el agua contenida en una serie de vasos. En cada vaso de un litro se pone el agua bruta a ensayar y una dosis de coagulante diferente. Primeramente, se agita a una velocidad de 100 rpm durante 20 a 30 segundos y luego 40 rpm durante 20 minutos. Luego se deja decantar y se observa cual es el vaso que mejor resultado tiene, es decir, que contenga el agua más clara. La dosis utilizada en ese vaso es la que debe usarse en la planta.
  • Dispersión del coagulante: como hemos visto, existen básicamente dos tipos de coagulación, la de absorción-neutralización, en la cual los imanes de Al+++ neutralizan las cargas de partículas (reducción del potencial z) y la de barrido, que se produce cuando hay precipitación de los hidróxidos de aluminio por sobresaturación del coagulante que atrapa e incorpora a los coloides en esta precipitación. La primera dura como máximo 1 segundo y la segunda se completa de 1 a 10 segundos. Vemos que para estos tiempos resulta necesario dispersar el coagulante en la masa de agua en el menor tiempo posible, para lo cual es necesario efectuar una agitación violenta. Los dispersores se clasifican en dos grupos: de acción hidráulica y de acción mecánica.
  • Aglomeración de partículas-Floculación: una vez dispersados los coagulantes hay que producir una lenta agitación en el agua para permitir el crecimiento del floc. Este crecimiento es producido por el contacto entre partículas debido al gradiente de velocidad. Tres características esenciales definen la floculación: la forma de producir la agitación, el gradiente de velocidad, el tiempo de retención o permanencia "P". Los objetivos que se persiguen con estas características son: reunir los microflóculos para formar las partículas mayores con peso específico superior al agua; compactar el floc, disminuyendo su grado de hidratación para aumentar su peso y facilitar su sedimentación.
  • Sedimentación: una vez floculada el agua el problema radica en separar los sólidos del líquido o sea las partículas coaguladas del medio en el que están suspendidas. Esto se puede conseguir dejando sedimentar el agua, filtrándola o ejecutando ambos procesos a la vez. La sedimentación o filtración deben considerarse como procesos complementarios. La sedimentación realiza la separación de los sólidos más densos que el agua y que tienen una velocidad de caída tal que puedan llegar al fondo del tanque sedimentador en un tiempo económicamente aceptable. La filtración en cambio separa aquellos sólidos que tienen una densidad muy cercana a la del agua, o que han sido resuspendidos por cualquier causa y que por lo tanto no quedan removidos en el proceso anterior.
  • Zona de sedimentación: factores que deben considerarse:
    • Carga superficial: es la velocidad mínima de sedimentación que se espera que en promedio tenga un porcentaje de 70-98% de partículas en suspensión. La determinación de la carga superficial puede hacerse experimentalmente efectuando un ensayo de sedimentación.
    • Período de detención y profundidad: el período de detención o permanencia es el tiempo máximo que la partícula con la mínima velocidad de sedimentación elegida, tarda en llegar al fondo. Por lo tanto, cuanto menor sea la profundidad, menor será el tiempo de detención. Este concepto es aplicable a los sedimentadores de alta velocidad (régimen laminar). Los sedimentadores horizontales no pueden construirse con profundidades pequeñas debido a que la velocidad horizontal no puede hacerse muy alta. Las profundidades varían entre 3 y 4,5 m. Tiempo de retención: t(hs)=V(m3)/Q(m3/hs)
    • Forma de los sedimentadores: los más comunes son los rectangulares. La relación largo-ancho varía entre 4 y 5.
    • Velocidad horizontal y relación largo profundidad: en los sedimentadores horizontales es conveniente que la velocidad sea la más alta posible para estimular la floculación, pero sin que perjudique la eficiencia. Si Q es el caudal, Vsc es la velocidad de sedimentación crítica (superficial) y Vh es la velocidad horizontal, será: Q=Vsc.Ah; Q=Vh.Av como Ah=L.A y Av=A.h resulta que L/h=Vh/Vsc
    • Eficiencia: queda determinada por el grado de turbidez a la entrada y a la salida.
  • Filtración: es el proceso mediante el cual el agua es separada de materia en suspensión haciéndola pasar a través de un elemento poroso, generalmente arena. En síntesis, en la filtración se hace pasar agua a través de filtros de arena, en donde se eliminan los pocos flóculos o grumos que hayan quedado. Hay dos clases de filtros de arena: los de acción lenta y los de acción rápida, y estos últimos se dividen en filtros de superficie libre y filtros de presión. En los filtro de acción lenta, el agua pasa por gravedad a través de arena a baja velocidad. La separación de los materiales sólidos se efectúa al pasar el agua por los poros del material filtrante y al adherirse las partículas a los granos de arena. En los filtros de acción rápida con superficie libre, el agua desciende por gravedad a través de arena a una velocidad mayor. Es imprescindible el tratamiento previo con coagulante para sacar la mayor cantidad de sólidos en suspensión. El filtro se lava con una corriente de agua en sentido contrario al de filtrado, que expande el lecho y lleva al desagüe los sólidos acumulados. El resultado final de la filtración será un agua más clara, eliminando hasta un 95% de todos los microorganismos presentes.
  • Alcalinización: proceso químico para corregir el pH del agua mediante el agregado de álcali. El agregado de un producto químico coagulante genera acidificación del agua, por lo tanto resulta necesario añadir cal para convertir ese recurso natural en apto para el consumo humano. Tales efectos positivos para el consumo humano durante la potabilización, son producidos durante la alcalinización del agua, procedimiento físico químico que permite la neutralización de ácidos. Alcalinizantes: carbonato de sodio, hidróxido de sodio, hidróxido de calcio. Las dosis dependen del pHs (saturación) del agua y se determina experimentalmente. El pHs de saturación del agua es el pH en el cual el agua no actúa como corrosivo o incrustante.
  • Cloración o desinfección: es el proceso en el que destruyen los agentes microbianos que pudiesen estar presentes en el agua. Para ello pueden utilizarse diferentes productos químicos como: hipoclorito de sodio, hipoclorito de calcio, dióxido de cloro, ozono, etc. Este es el último paso en la potabilización del agua superficial. Cuando la fuente de agua es subterránea y proviene de pozos, el único tratamiento que requiere, generalmente, es la cloración. Esto se debe a que el agua suele ser más pura a grandes profundidades. La dosis del agente desinfectante debe ser la necesaria para realizar la desinfección y dejar disponible un efecto residual. El agua potable destinada al abastecimiento para el consumo debe tener una concentración de cloro residual libre en cualquier punto de la red de distribución de agua que se utilice de 0,3 y 0,5 mg/L con el fin de optimizar su productividad y efectividad, entendiendo que el cloro residual libre no es más que la cantidad de cloro que queda en el agua luego de que el compuesto ha erradicado todas las bacterias, microorganismos patógenos en solución o suspendidos. Es decir, que la efectividad de la cloración es medida por la cantidad de cloro residual libre que queda en los tanques o redes de depuración. El cloro residual total es de suma importancia ya que va eliminando las bacterias o microorganismos que hay en las tuberías o redes de agua.
  • Almacenamiento y distribución: El agua tratada en las plantas potabilizadoras se almacena en cisternas y/o tanques elevados de la empresa, desde donde es distribuida por red a los domicilios.

Calidad del aguaEditar

La calidad del agua queda determinada por el uso final que tendrá la misma y quedan establecidas en las normas de estandarización. Para el consumo humano las normas que rigen la calidad del agua son la de la Organización Mundial de la Salud y Código Alimentario Argentino las cuales presentan concentraciones máximas, mínimas, rangos de aceptación, cualidades, etc. que debe presentar el agua para consumo humano.

MonitoreoEditar

Es la determinación continua o periódica de la cantidad de contaminantes, físicos, químicos, biológicos o su combinación en un recurso hídrico. Una estación de muestreo es un lugar específico cerca de o en un cuerpo receptor de agua, en la cual se recoge la muestra. Su ubicación es fundamental para el éxito del programa de muestreo. En una planta de potabilización las estaciones estarán ubicadas antes y después de cada etapa.

En la red de distribución los sitios de muestreo se establecen en puntos terminales de la cañería barriendo toda el área de red y en estaciones de rebombeo si existieran, las muestras deben tomarse en grifos de entrada directa de la red a los domicilios, no de grifos provenientes de instalaciones internas (tanque, cisterna).

Los parámetros de control son aquellas característica físicas, químicas y biológicas, de calidad del agua, que pueden ser sometidos a medición: físicos (color, olor, sabor, turbiedad, pH, conductividad (SDT)); químicos (alcalinidad, dureza, calcio, magnesio, amonio, nitrito, nitrato, cloruro, cloro residual y/o libre, sulfato, sodio, potasio, sílice, hierro, manganeso; bacteriológicos: bacterias coliformes totales, coliformes fecales, pseudomonas, enterococcos.

La frecuencia de monitoreo dependerá de la frecuencia de monitoreo que los clientes soliciten en base a la actividad que desarrollen y /o servicio que se brinde. Para la potabilización del agua:

  • Diaria (agua de la fuente-agua de consumo)
  • Mensual (agua en red)
  • Trimestral (agua de la fuente, decantada, filtrada y de consumo)

Es variable y aumenta en condiciones especiales o críticas (epidemias, inundaciones, etc.)

ProducciónEditar

 
La infiltración de las arenas de las orillas de los ríos es un tipo de potabilización natural del agua. Ésta, en la localidad de Káraný/Sojovice, es una de las dos plantas de tratamiento del agua potable para Praga.

Al proceso de conversión de agua común en agua potable se le denomina potabilización. Los procesos de potabilización son muy variados; por ejemplo una simple desinfección, para eliminar los patógenos, que se hace generalmente mediante la adición de cloro, la irradiación de rayos ultravioletas, la aplicación de ozono, etc. Estos procedimientos se aplican a aguas que se originan en manantiales naturales o a las aguas subterráneas.

Si la fuente del agua es superficial, agua de un río arroyo o de un lago, ya sea natural o artificial, el tratamiento suele consistir en un stripping de compuestos volátiles seguido de la precipitación de impurezas con floculante, filtración y desinfección con cloro u ozono.

El caso extremo se presenta cuando el agua en las fuentes disponibles tiene presencia de sales y/o metales pesados. Los procesos para eliminar este tipo de impurezas son generalmente complicados y costosos. En zonas con pocas precipitaciones y zonas de disponibilidad de aguas marinas se puede producir agua potable por desalinización. Ésta se lleva a cabo a menudo por ósmosis inversa o destilación.

Suministro, acceso y usoEditar

 
Máquina expendedora de agua para tomar.

El suministro de agua potable es un problema que ha ocupado al hombre desde la Antigüedad. Ya en la Grecia clásica se construían acueductos y tuberías de presión para asegurar el suministro local. En algunas zonas se construían y construyen cisternas o aljibes que recogen las aguas pluviales. Estos depósitos suelen ser subterráneos para que el agua se mantenga fresca y sin luz, lo que favorecería el desarrollo de algas.

En Europa se calcula un gasto medio por habitante de entre 150 y 200 L de agua potable al día, aunque se consumen como bebida tan sólo entre 2 y 3 litros. En muchos países el agua potable es un bien cada vez más escaso y se teme que puedan generarse conflictos bélicos por la posesión de sus fuentes.

De acuerdo con datos divulgados por el programa de monitoreo del abastecimiento de agua potable patrocinado en conjunto por la OMS y UNICEF, el 87 % de la población mundial, es decir, aproximadamente 5900 millones de personas (marzo de 2010), dispone ya de fuentes de abastecimiento de agua potable, lo que significa que el mundo está en vías de alcanzar, e incluso de superar, la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) relativa al agua potable.[3]

Relacionado con el suministro de agua potable, es importante destacar el papel que juega la tecnología para conseguir proporcionar agua potable a comunidades rurales. Como los ingenieros del Proyecto DESAFIO (Democratisation of Water and Sanitation Governance by Means of Socio-Technical Innovations), los cuales desarrollan sistemas para el tratamiento del agua con energía solar y filtros.[4]

El costo del aguaEditar

Los organismos internacionales recomiendan que el gasto en servicios de agua y saneamiento no supere un determinado porcentaje del ingreso del hogar, el cual no debe exceder del 3 %. Respecto a ello, merecen citarse los siguientes antecedentes:

  • PNUD, en el Relatorio do Desenvolvimiento Humano Brasil 2006, afirma «nadie debería gastar más del 3 % de sus ingresos en agua y saneamiento».
  • La Asociación de Entes Reguladores de Agua y Saneamiento de las Américas – ADERASA en su estudio reciente sobre tarifas vigentes en América Latina concluye:[5]​ «Para las ciudades que no cuentan con ningún esquema de tarifa social, el peso de la factura en el ingreso de un hogar pobre toma un valor promedio de casi el 5 %, pero varía entre el 1,8  % (Arequipa , Perú) y el 9,8  % (Costa Rica). Para las ciudades que cuentan con un esquema de tarifa social, el peso de la factura en el ingreso de un hogar pobre se encuentra en un promedio del 3,2 %, variando del 0,9  % (Ceará , Brasil y Trujillo , Venezuela) al 8,4  % (Bogotá , Colombia)».

Proyectos como DESAFIO (Democratisation of Water and Sanitation Governance by Means of Socio-Technical Innovations) trabajan para dar respuesta a este objetivo a partir del desarrollo de nuevos sistemas de tratamiento de agua accesibles para zonas rurales pobres, llegando a reducir el precio del agua potable de US$6.5 por metro cúbico a US$1 .[6]

Factores que afectan el costo del agua potableEditar

Los factores que afectan el costo del agua potable son varios, entre los principales se encuentran:

  • Necesidad de tratar el agua para transformarla en agua potable, es decir, factores relacionados con la calidad del agua en la fuente.
  • Necesidad de transportar el agua desde la fuente hasta el punto de consumo.
  • Necesidad de almacenar el agua en los períodos en que esta abunda para usarla en los periodos de escasez.
 
Contaminación de un curso de agua por bacterias que obtienen su energía oxidando el hierro presente en el agua.

Formas para conseguir agua potable en pequeñas cantidadesEditar

  • Aprovechar el agua de lluvia. En ciertas latitudes, un árbol apodado el árbol del viajero tiene sus hojas en forma de recipientes en los que se acumula el agua y en los cuales es posible beber. Actualmente cualquier persona puede aprovechar el agua de lluvia que cae en el techo de su casa reuniéndola en un contenedor ya sea cisterna o tinaco. El agua captada de la lluvia casi siempre lleva disuelto algunos compuestos, que no son más que aquellos que absorbe en su precipitación y escurrimiento. Por lo tanto, debe recibir un tratamiento de filtrado y cloración para que pueda ser realmente potable y pasar por los controles de calidad. En algunos sistemas de captación de agua de lluvia para consumo, antes de que el agua caiga en el canal receptor que la llevará a su contenedor, se coloca una malla para detener hojas y semillas de árbol, luego se filtra con carbón activado y finalmente ya estando en el recipiente contenedor se agrega 1 mililitro de cloro por cada litro de agua. El filtro de carbón activado debería cumplir con las normas del país donde se instalará pero normalmente debe abarcar toda el área por donde pasará el agua y tener un grosor de 10 cm. Asimismo se aconseja cambiarlo entre cada 2800 y 3750 litros de agua filtrada, lo cual dependerá del volumen de agua captada. Es importante señalar que el agua de lluvia captada por medio de una lámina de asbesto no será ni bebible ni útil para bañarse pues el carbón activado no retiene dicho compuesto que es cancerígeno.[7]
  • Hervir el agua de los ríos o charcos con el fin de evitar la contaminación bacteriana. Este método no evita la presencia de productos tóxicos. Con el fin de evitar los depósitos y las partículas en suspensión, se puede tratar de decantar el agua dejándola reposar y recuperando el volumen más limpio, desechando el volumen más sucio (que se depositará al fondo o en la superficie).
  • El agua que se hierve y cuyo vapor puede recuperarse por condensación es un medio para conseguir agua pura (sin productos tóxicos, sin bacterias o virus, sin depósitos o partículas). En la práctica, fuera del laboratorio, el resultado no es seguro. El agua obtenida por este medio se denomina agua destilada, y aunque no contiene impurezas, tampoco contiene sales y minerales esenciales para la vida. En cualquier caso, el cuerpo no obtiene estas sales y minerales del agua, sino de los alimentos, por lo que su consumo no causa problema de salud alguno, si efectivamente se trata de agua destilada.
  • Pastillas potabilizadoras: con ellas es posible obtener agua limpia y segura. Deben aplicarse en cantidades exactas y dejar reposar lo suficiente antes de consumir el agua. Se recomienda leer las instrucciones de uso y fecha de vencimiento.
  • De la niebla. Existen estructuras llamadas «atrapaniebla», que son mallas plásticas puestas hacia el viento en las que choca este tipo de masa de vapor cercana al suelo y deja escurrir las gotas hacia unas canaletas donde se acumula para almacenamiento. Las trampas para niebla han sido utilizadas por muchos años en Chile, Guatemala, Ecuador, Nepal, algunos países de África y la isla de Tenerife. La mayor parte de una nube de niebla está formada por gotas que son de 30 a 40 μm, y cada nube está formada de cientos de miles de ellas. La niebla contiene entre 50 y cien gotitas en un centímetro cúbico.

Indicadores de impacto del suministro de agua potable y saneamientoEditar

Los sanitaristas de la OMS[8]​ estiman que:

  • Un 88 % de las enfermedades diarreicas son producto de un abastecimiento de agua insalubre y de un saneamiento y una higiene deficientes.
  • Un sistema de abastecimiento de agua potable eficiente y bien manejado reduce entre un 6 % y un 21 % la morbilidad por diarrea, si se contabilizan las consecuencias graves.
  • La mejora del saneamiento reduce la morbilidad por diarrea en un 32 %.
  • Las medidas de higiene, entre ellas la educación sobre el tema y la insistencia en el hábito de lavarse las manos, pueden reducir el número de casos de diarrea en hasta un 45 %.
  • La mejora de la calidad del agua de bebida mediante el tratamiento del agua doméstica, por ejemplo con la cloración en el punto de consumo, puede reducir en un 35 % a un 39 % los episodios de diarrea.

Sustancias y microorganismos peligrosos en el agua potableEditar

MicroorganismosEditar

Se suelen medir en UFC en 100 ml:

ArsénicoEditar

La presencia de arsénico en el agua potable puede ser el resultado de la disolución del mineral presente en el suelo por donde fluye el agua antes de su captación para uso humano, por contaminación industrial o por pesticidas. La ingestión de pequeñas cantidades de arsénico pueden causar efectos crónicos por su acumulación en el organismo. Envenenamientos graves pueden ocurrir cuando la cantidad tomada es de 100 mg.

CadmioEditar

El cadmio puede estar presente en el agua potable a causa de la contaminación industrial o por el deterioro de las tuberías galvanizadas.

El cadmio es un metal altamente tóxico y se le ha atribuido varios casos de envenenamiento alimenticio.[9]

CromoEditar

El cromo hexavalente (raramente se presenta en el agua potable el cromo en su forma trivalente) es cancerígeno, y en el agua potable debe determinarse para estar seguros de que no está contaminada con este metal.

La presencia del cromo en las redes de agua potable puede producirse por desechos de industrias que utilizan sales de cromo, en efecto para el control de la corrosión de los equipos, se agregan cromatos a las aguas de refrigeración. Es importante tener en cuenta la industria de curtiembres ya que allí utilizan grandes cantidades de cromo que luego son vertidas a los ríos donde kilómetros más adelante son interceptados por bocatomas de acueductos.[10]

FluorurosEditar

En concentraciones altas los fluoruros son tóxicos. La razón es, por una parte, la precipitación del calcio en forma del fluoruro de calcio y, por otra parte, puede formar complejos con los centros metálicos de algunas enzimas.

Nitratos y nitritosEditar

Se sabe desde hace tiempo que la ingestión de nitratos y nitritos puede causar metahemoglobinemia, es decir, un incremento de metahemoglobina en la sangre, que es una hemoglobina modificada (oxidada) incapaz de fijar el oxígeno y que provoca limitaciones de su transporte a los tejidos. En condiciones normales, hay un mecanismo enzimático capaz de restablecer la alteración y reducir la metahemoglobina otra vez a hemoglobina.

Los nitritos presentes en la sangre, ingeridos directamente o provenientes de la reducción de los nitratos, pueden transformar la hemoglobina en metahemoglobina y pueden causar metahemoglobinemia.

Se ha estudiado también la posible asociación de la ingestión de nitratos con el cáncer. Los nitratos no son carcinogénicos para los animales de laboratorio. Al parecer los nitritos tampoco lo son para ellos, pero pueden reaccionar con otros compuestos (aminas y amidas) y formar derivados N-nitrosos. Muchos compuestos N-nitrosos se han descrito como carcinogénicos en animales de experimentación. Estas reacciones de nitrosación pueden producirse durante la maduración o el procesamiento de los alimentos, o en el mismo organismo (generalmente, en el estómago) a partir de los precursores.

En la valoración del riesgo de formación de nitrosamina se ha de tener en cuenta que a través de la dieta también se pueden ingerir inhibidores o potenciadores de las reacciones de nitrosación.

La Organización Mundial de la Salud recomienda una concentración máxima de nitratos de 50 mg/l.

PlomoEditar

El plomo es perjudicial para la salud humana al ser ingerido en cualquier cantidad, sin importar lo pequeña que sea. En tuberias antiguas y obsoletas, todavía se utiliza el plomo. Estas tuberías contaminan el agua suminsitrada, causando problemas de desarollo en la niñez, y reducción de la expectativa de vida en toda la población expuesta.

ZincEditar

La presencia del zinc en el agua potable puede deberse al deterioro de las tuberías de hierro galvanizado y a la pérdida del zinc del latón. En tales casos puede sospecharse también la presencia de plomo y cadmio por ser impurezas del zinc, usadas en la galvanización. También puede deberse a la contaminación con agua de desechos industriales.[11]

Mapas de riesgo para sustancias tóxicas de origen geológico en las aguas subterráneasEditar

Alrededor de un tercio de la población mundial obtiene agua potable de las reservas de agua subterránea. Se estima que alrededor de un 10 por ciento de la población mundial -en torno a 300 millones de personas- se abastecen de agua de reservorios subterráneos contaminados con arsénico y fluoruro.[12]​ La contaminación por estos oligoelementos es en general de origen natural y se produce por la liberación al medio acuoso de contaminantes por medio de mecanismos de alteración y/o desorción de los minerales contenidos tanto en rocas como en sedimentos.

En el año 2008, el Instituto Suizo de Investigación del Agua (Eawag) presentó un nuevo método que permite establecer mapas de riesgo para sustancias tóxicas de origen geológico en las aguas subterráneas. La principal ventaja de esta aproximación, es que permite establecer, para cada zona de extracción, la probabilidad de que el agua esté o no contaminada, lo que facilita los trabajos de muestreo y la identificación de nuevas áreas potencialmente contaminadas.[13][14][15][16]

En el año 2016 este grupo de investigadores ha puesto a disposición pública los conocimientos adquiridos por medio de la plataforma Groundwater Assessment Platform [1]. Esta plataforma permite a expertos de todo el mundo, utilizar y visualizar datos analíticos propios, a fin de elaborar mapas de riesgo para una determinada zona de interés. La plataforma GAP funciona al mismo tiempo como un foro de discusión para el intercambio de conocimientos, con el fin de continuar desarrollando y perfeccionando los métodos para la eliminación de sustancias nocivas de las aguas destinadas al consumo humano.

RegulaciónEditar

Directrices para la evaluación y mejora de las actividades de servicios relacionados con el agua potable han sido publicados en forma de normas internacionales para el agua potable, tales como ISO 24510.[17]

Estados Unidos de AméricaEditar

En los Estados Unidos, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) establece normas para el grifo y el agua de los sistemas públicos de conformidad con la Ley de Agua Potable Segura (SDWA).[18]​ La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) regula el agua embotellada como un producto alimenticio en el marco del Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos (FFDCA).[19]​ Hay evidencia de que en los Estados Unidos las regulaciones federales de agua potable no garantizan la seguridad agua, ya que algunas de las regulaciones no se han actualizado con la ciencia más reciente.[20]

EspañaEditar

En España, se halla regulada por el Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano.[21]

MéxicoEditar

En México, el total de la población se distribuye en 3,651 localidades urbanas y 188,596 rurales que se ubican en un territorio caracterizado por contrastes geográficos que determinan las condiciones de disponibilidad del agua. En este sentido, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha dividido la superficie nacional en 13 regiones hidrológico-administrativas, las cuales tienen diferentes características que determinan la disponibilidad de recursos hídricos medidos a través del agua renovable disponible.[22]​ Actualmente en México, 10 por ciento de la población carece de acceso al agua potable, lo cual representa entre 12.5 y 15 millones de habitantes. La gran mayoría de las personas que no tienen acceso al agua potable son de áreas rurales pero también de zonas marginadas de las ciudades.[23]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. El agua y el saneamiento son uno de los principales motores de la salud pública. Suelo referirme a ellos como «Salud 101», lo que significa que en cuanto se pueda utilizar o garantizar el acceso al agua salubre y a instalaciones sanitarias adecuadas para todos, independientemente de la diferencia de sus condiciones de vida, se habrá ganado una importante batalla contra todo tipo de enfermedades.
    Lee Jong-wook, Director General de la Organización Mundial de la salud
  2. Organización Mundial de la salud. «Dr. Lee Jong-wook, Director General». Consultado el 21 de septiembre de 2020. 
  3. Programa Conjunto OMS/UNICEF de Monitoreo del Abastecimiento de Agua y el Saneamiento que hoy se ha dado a conocer y lleva por título Progresos en materia de saneamiento y agua potable – Informe de actualización 2010 who.int
  4. «Extend access to water with the help of technology». sior.ub.edu. Social Impact Open Repository. Archivado desde el original el 10 de septiembre de 2018. Consultado el 5 de septiembre de 2017. 
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  6. «Access to clean water». sior.ub.edu. Social Impact Open Repository. Archivado desde el original el 5 de septiembre de 2017. Consultado el 5 de septiembre de 2017. 
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  9. Norma ecuatoriana INEN 982 – 1983 – 6.
  10. Norma ecuatoriana INEN 983 – 1983 – 6.
  11. Norma ecuatoriana INEN 981 – 1983 – 6.
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  17. Regulación (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial, la primera versión y la última).
  18. Pub.L. 93-523; 42 U.S.C. § 300f et seq. December 16, 1974.
  19. June 25, 1938, ch. 675, 52 Stat. 1040; 21 U.S.C. § 301 et seq.
  20. Duhigg, Charles (16 de diciembre de 2009). That tap water is legal but may be unhealthy. New York Times. p. A1.
  21. Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano.
  22. «Regulación de los servicios de agua potable y saneamiento en México». 
  23. «Sin acceso al agua potable, 10 por ciento de mexicanos». Gaceta UNAM. 21 de marzo de 2019. Consultado el 19 de noviembre de 2020. 

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