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Pote

olla o caldero para cocinar en el Norte de España
Pote de tres patas en el hogar de una chimenea.

El pote es un recipiente tradicional en la cocina del Norte de España, indicado para cocer alimentos durante periodos de tiempo prolongados, generalmente estofados o guisos.[1]​ Da nombre a platos como el pote gallego o el pote asturiano.[2]

Índice

Emplazamiento y usoEditar

El uso habitual del pote es colocado en una fuente de calor procedente de la chimenea o en un fuego abierto denominado hogar o lar en castellano (llar o llariega/tsariega en asturiano,[3]​ y lareira en portugués y gallego). Se solía colgar de las llares (gamayeres en asturiano), aunque también podía ponerse de pie sobre sus tres patas metálicas. El pote, con o sin tapadera, sodía ser de hierro fundido, lo que daba un sabor característico a lo que en él se cocinara, como ocurre con otro recipiente similar, el caldero.[4]

HistoriaEditar

Existen precedentes cerámicos del pote, vasijas con aspecto de olla que, como aquél, se alzan sobre tres patas (trípode), para instalarse en equilibrio sobre ascuas o brasas.

El uso de calderos de cobre y hierro fué sustituido desde comienzos del siglo xix por los potes de hierro fundido, aunque algunos ya se fabricaban en España a finales del siglo xviii.[5]​ La influencia de calderas y potes en el quehacer culinario se refleja en los diversos potajes y guisos tradicionales.

 
Primitivo pote de arcilla de la cultura argárica, hallado en Cuevas del Almanzora (Almería). Museo Arqueológico Nacional (España).

Como plato popular destaca en la gastronomía del norte de España, en especial en Galicia (el 'pote' o caldo gallego) y en la cocina asturiana (el pote asturiano), en un conjunto de platos de origen humilde, pero luego recuperados por la nueva cocina tradicional. En la matanza, el pote da nombre a los recipientes conocidos como "maestro potero" o "maestro palero".[cita requerida]

Potes de cerámicaEditar

En alfarería, el pote es un vaso de barro de varios tamaños, primitivamente usado para beber o almacenar aplicándosele un precinto; también se designan así vasijas con forma de tiesto usado en la jardinería doméstica e industrial.[6]

ReferenciasEditar

  1. Dionisio Pérez Gutiérrez, (1929), «Guia del buen comer español», Madrid, Gastronomía de Castilla
  2. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2014). «2ª acepción». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: Espasa. ISBN 978-84-670-4189-7. 
  3. Diccionariu de la Academia de la Llingua Asturiana (en asturiano)
  4. Diccionario de ideas afines Fernando Corripio. Editorial Herder, Barcelona, 1985; p. 706
  5. Miguel Ángel Almodóvar, (2007), «La cocina del Cid: historia de los yantares y banquetes de los caballeros medievales», Nowtilus, pp:179
  6. Caro Bellido, Antonio (2008). Diccionario de términos cerámicos y de alfarería. Cádiz: Agrija Ediciones. p. 197. ISBN 84-96191-07-9. 

Véase tambiénEditar