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Puente Sublicio, según Luigi Canina.

El puente Sublicio era un puente de madera que el rey Anco Marcio mandó construir sobre el río Tíber en la antigua Roma a fin de unir el Janículo a la ciudad.

Una fuerte avenida del Tíber se llevó luego el puente siendo entonces reemplazado por uno de piedra al que dieron el nombre de Emilio. En el Sublicio fue donde Horacio Cocles detuvo al ejército de Porsena.

Todos los años se celebraba en este puente una fiesta que consistía en lanzar sobre sus aguas treinta maniquíes de figura humana para aplacar la ira del Padre Tíber.

ReferenciasEditar