Quirino Cristiani

artista argentino

Quirino Cristiani (Santa Giuletta, 2 de julio de 1896Bernal, 2 de agosto de 1984) fue un caricaturista y director de animación italiano nacionalizado argentino responsable de los dos primeros largometrajes de animación y del primer largometraje de animación sonoro del mundo.

Quirino Cristiani
Quirino Cristiani.jpg
Quirino Cristiani fotografiado en 1955 para la revista Dibujantes.
Información personal
Nacimiento 2 de julio de 1896
Santa Giuletta, provincia de Pavía, Bandera de Italia Italia
Fallecimiento 2 de agosto de 1984 (88 años).
Bernal, provincia de Buenos Aires, Bandera de Argentina Argentina
Nacionalidad Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Humorista gráfico, director de cine, historietista, pintor y guionista Ver y modificar los datos en Wikidata
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Índice

Infancia y juventudEditar

Quirino Cristiani era hijo de Luigi Cristiani (empleado municipal) y de Adele Martinotti (ama de casa); tenía cuatro hermanos. Cuando su padre perdió su empleo decidió irse a América en busca de un mejor futuro y se mudó con su familia a Buenos Aires, Argentina, en 1900.

En su adolescencia, Quirino mostraba pasión por el dibujo. Sus padres querían que estudiara medicina, pero «Qüirino» ya en la escuela secundaria se escapaba para tomar lecciones de dibujo con maestros como Lorenzo Gigli, Alfredo Guido y Ángel Vena.[1]​ Hizo un breve curso en la Academia de Bellas Artes y pronto encontró trabajo dibujando caricaturas para los diarios, que en esa época publicaban muchas historietas y sátiras políticas.

Labor profesionalEditar

 
Quirino Cristiani mostrando, en 1955, la figura recortada y articulada de su personaje satírico El Peludo (basado en el presidente Yrigoyen); Cristiani patentó estas figuras en 1916 para la realización de sus filmes.

En 1916, a los 19 años, fue contratado por el italiano Federico Valle (que poseía un estudio cinematográfico en Buenos Aires) para dibujar caricaturas e incluirlas en sus películas informativas de cortometraje.[1]

Ante la indicación por parte de Valle que no admitiría imágenes fijas en sus filmaciones, Cristiani debió idear una manera de darle movimiento a sus dibujos. Con estas influencias fue que desarrolló las técnicas de la animación, que le permitieron realizar en 1917 el primer largometraje de dibujos animados de la historia, El apóstol. El largometraje fue producido por el propio Valle y financiado por el dueño de la cadena de cines (de apellido Franchini), donde se proyectaría la película. Para el film se utilizaron 58 mil dibujos[2]​ en 35 mm (a razón de 14 cuadros por segundo),[3]​además de varias maquetas que representaban edificios públicos como el Congreso de la Nación Argentina, la Aduana de Buenos Aires y el edificio de Obras Sanitarias de la Nación, además de anegar las calles de la ciudad.[4]

En 1918 realizó el segundo largometraje, Sin dejar rastros, que hacía referencia a un episodio ocurrido durante la Primera Guerra Mundial, que todavía continuaba, referido al hundimiento de la goleta Monte Protegido por parte de un submarino alemán que había provocado en el país manifestaciones de quienes propugnaban el abandono de la neutralidad y el apoyo a los Aliados, y que finalizó con las excusas del Imperio Alemán. El filme duró un solo día en cartelera, no tuvo una buena aceptación por la opinión pública, la prensa no mencionó su existencia y fue confiscado por el Ministerio de Relaciones Exteriores que no quería una confrontación contra Alemania.

En ese tiempo volvió a dibujar caricaturas e historietas para los periódicos, pero en vista que el ingreso monetario no era suficiente para mantener a su familia comenzó un nuevo negocio. Este consistía en recorrer aquellos barrios de la ciudad que no tenían cine y proyectar películas en una pantalla al aire libre. El Public-Cine ―como él lo llamó― atrajo a muchas personas; sin embargo, las autoridades municipales opinaban que interrumpía el tráfico y perturbaba la paz, y le clausuraron el negocio.

En el año 1927, la empresa cinematográfica estadounidense Metro-Goldwyn-Mayer lo contrató como director de publicidad de la filial argentina. Paralelamente Cristiani fue formando su propio estudio, Cristiani Studios.

El 16 de septiembre de 1931, Cristiani estrenó Peludópolis, el primer largometraje de animación sonoro, de 80 min. Trataba acerca de la corrupta ‘ciudad del Peludo’ (que era el apodo del expresidente Hipólito Yrigoyen [1852-1933]). Yrigoyen había sido el primer presidente elegido por voto secreto popular (ya que los casi veinte presidentes anteriores habían asumido mediante elecciones corruptas) y finalmente fue derrocado en 1930 por el general Félix Uriburu, con la excusa de corrupción. Tras ese primer golpe de Estado, comenzó la Década Infame. Es una sátira política en la que se muestra a los piratas al mando de El Peludo abordar la nave del Estado y desalojar a las fuerzas de El Pelado (el expresidente, también radical, Marcelo Torcuato de Alvear) y enfilar hacia la isla de Quesolandia hasta que aparece el Gobierno Provisional (el dictador Uriburu) en un barco de papel para tomar el poder. La película le produjo a Cristiani grandes pérdidas económicas.

Ante la imposibilidad de competir con la empresa de Disney, que tenía mayor tecnología y capacidad presupuestaria, el laboratorio de Cristiani se dedicó al doblaje y subtitulado de las películas extranjeras.

En 1941, Walt Disney viajó a Argentina ante el estreno de su película Fantasía. Al conocer la obra de Cristiani, el empresario estadounidense le ofreció empleo en sus estudios en Estados Unidos, pero el argentino lo rechazó, ya que su laboratorio se había convertido en uno de los más importantes del país y no quería abandonar su empresa.

Dos incendios, uno en 1957 y el otro en 1961 destruyeron todas sus películas, con la única excepción de El mono relojero, la única que se conserva en la actualidad.[5]

Después del incendio, Cristiani se retiró y fue olvidado por un largo período, hasta que a principio de los años ochenta se le rindieron homenajes tanto en la Argentina como en Italia.

Murió en su casa, en la ciudad de Bernal, Argentina el 2 de agosto de 1984.

FilmografíaEditar

BibliografíaEditar

  • Bendazzi, awn.com: Due volte l’océano - Vita di Quirino Cristiani, pioniere del cinema d’animazione. Firenze: La Casa Usher, 1983.
  • Bendazzi, Giannalberto: L’uomo che anticipò Disney: il cinema d’animazione di Quirino Cristiani. Tunué: Latina, 2007. ISBN 8889613254.
  • Maranghello, César (2004). Breve historia del cine argentino. Buenos Aires. Alertes S.A. de ediciones. ISBN 84-7584-532-0. 33, 50 y 64. 
  • Di Núbila, Domingo (1998). La época de oro. Historia del cine argentino I. Buenos Aires. Ediciones del Jilguero. pp. 32, 38, 57,62,63, 141 y 376. ISBN 987-95786-5-1. 

NotasEditar

  1. a b «Dibujitos animados, antes que Disney», artículo de Hugo Caligaris en el diario Tiempo Argentino (Buenos Aires) del 10 de agosto de 2011; consultado el 10 de agosto de 2011.
  2. referencias técnicas
  3. Nota en el periódico argentino La Nueva Provincia
  4. Nota en el suplemento RADAR del periódico argentino Página/12
  5. Videa.com.ar (página web donde se puede bajar la única película sobreviviente de Cristiani: El mono relojero).
  6. IMDB.com (ficha del corto Uruguayos forever).
  7. CineNacional.com (Humberto de Garufa).

Enlaces externosEditar