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El Regimiento Real de Lima, renombrado posteriormente Real Infante don Carlos, fue un cuerpo de infantería de línea perteneciente al Ejército Real del Perú, habiendo sido uno de los más antiguos al servicio del rey y el de mayor presencia en los diversos frentes de las guerras de independencia hispanoamericana.

Índice

OrigenEditar

Sus primeras compañías fueron formadas en la capital del virreinato en el año de 1753. En 1772 fue elevado a batallón siendo conocido como Batallón Fijo de Lima, en 1787 tras la rebelión de Túpac Amaru II y ante la necesidad de aumentar el ejército el virrey Teodoro de Croix solicitó a la corona que este batallón fuera elevado a regimiento siendo nombrado entonces Regimiento Real de Lima.[1]​ Contaba en esa época con 1.468 plazas divididos en 3 batallanos de 7 compañías cada uno.[2]

La guerra de independenciaEditar

Primera campaña en Quito (1809 - 1810)Editar

La primera expedición militar de la cual el regimiento tomó parte fue la que el virrey José Fernando de Abascal ordenó contra la insurrecta Junta de Gobierno Autónoma de Quito, que en 1809 se declaró independiente de la corona española iniciándose de esta manera los primeros movimientos independentistas en la América española.

Estuvo al mando de la expedición el coronel Manuel Arredondo, comandante del regimiento real de lima, quien con 480 hombres de su cuerpo y apoyado por otras unidades realistas logró someter a los insurrectos luego del sangriento episodio ocurrido el 2 de agosto de 1810 en la ciudad de Quito, en el cual los rebeldes atacaron el cuartel del regimiento con la finalidad de liberar a los prisioneros siendo rechazados y desatándose un combate en las calles de la ciudad que causo numerosos muertos a los insurgente. Las represalias culminaron finalmente por intermediación del obispo José Cuero y Caicedo.

En el ejército de operaciones del Alto Perú (1811 - 1816)Editar

El segundo batallón del regimiento formó parte del ejército expedicionario del general arequipeño José Manuel de Goyeneche, que el 20 de junio de 1811 obtuvo una decisiva victoria en Guaqui sobre el ejército patriota de Buenos Aires dirigido por el general Antonio González Balcarce, el cual había ocupado el Alto Perú y amenazaba con extender la insurrección en las provincias bajas, impidiendo de esta manera que los patriotas tacneños dirigidos por Francisco Antonio de Zela tomaran contacto con los porteños y su rebelión fuera fácilmente sofocada.

En 1812, tras el retiro de Goyeneche del mando del ejército, el segundo batallón combatió en las batallas de Tucumán y Salta, las cuales fueron derrotas para el ejército real comandado ahora por Tristán. Sin embargo al año siguiente combatió victoriosamente en las batallas de Vilcapugio y Ayohuma tomando parte de la ofensiva realista dirigida por el mariscal Joaquín de la Pezuela llegando a ocupar la ciudad de Salta en 1814.

En 1815, por su lealtad y constancia el rey Fernando VII premió al regimiento real de Lima renombrándolo Regimiento del Real Infante Don Carlos, para lo cual dispuso que los 500 soldados españoles expedicionarios del batallón Infante Don Carlos, enviados al Perú vía Panamá al mando del coronel Juan Antonio Monet se incorporaran a este nuevo regimiento del ejército real del Perú, al que se le reconocería su misma antigüedad y lugar entre los de la península. En noviembre de 1816 desembarcaron en el puerto de Huacho los primeros soldados del batallón Infante arribando los restantes al Callao poco después, eran algo más de 300 individuos los que habían logrado arribar a su destino luego de sufrir numerosas bajas por enfermedad en la travesía.[3]

En 1816, los restos del segundo batallón que aún se encontraban en el frente altoperuano fueron refundidos en el batallón de Partidarios.

En el ejército de operaciones del Reino de Chile (1814 - 1818)Editar

En 1814, el virrey Abascal nombró al coronel Gabino Gainza, jefe del regimiento Real de Lima, como capitán general del reino de Chile y general en jefe de las fuerzas reales con la misión de continuar la campaña contra los independentistas chilenos. Al partir Gainza llevó consigo 200 soldados escogidos de su antiguo regimiento, los cuales combatieron junto a las unidades realistas chilenas en las diversas acciones de la guerra. Sin embargo el armisticio que Gainza firmó con los líderes patriotas fue desaprobado por el virrey quien escogió para reemplazarlo, al brigadier Mariano Osorio, que tomando el mando del ejército realista en Chile derrotó en Rancagua al ejército patriota de O'Higgins y provocaron la caída del gobierno independiente.

En 1818, tras el contraste sufrido por los realistas en Chacabuco, el ahora ya regimiento Real Infante Don Carlos, fue enviado nuevamente a Chile como parte de la segunda expedición de Osorio. Combatió en la batalla de Rancagua, donde los realistas obtuvieron la victoria, y en la de Maipú, donde fueron completamente derrotados.

En la guerra en el Perú (1819 - 1826)Editar

Los restos del regimiento que regresaron de Chile fueron reorganizados con el tercer batallón, siendo aumentado su número con jóvenes voluntarios limeños. Compuesto ahora de dos batallones y tras el desembarco de la expedición libertadora del general José de San Martín hizos las campañas de la guerra de independencia peruana. Uno de sus batallones formó con el ejército realista que en 1824 sucumbió en ayacucho mientras que el otro se mantuvo en el sitiado puerto del Callao hasta 1826, año en que finalmente capituló la guarnición. El general en jefe de los castillos del Callao, el mariscal José Ramón Rodil, obtuvo en las condiciones de capitulación, que la bandera de su antiguo regimiento Arequipa, que había mandado desde la campaña chilena de 1818, y la del Real Infante Don Carlos, en el que había llegado al Perú como capitán, permanecieran en su poder, trasladándose con ellas a España.

ReferenciasEditar

  1. Allan J. Kuethe, Juan Marchena Fernández, "Soldados del rey: el Ejército Borbónico en América colonial en vísperas de la independencia", pág. 247
  2. José Hipólito Unanue, José Durand, "Guía política, eclesiástica y militar del Virreynato del Perú para el año de 1793"
  3. Andrés García Camba, "Memorias para la historia de las armas españolas en el Perú", pág. 220