Registros akáshicos

Los Registros Akáshicos en el marco de las enseñanzas de la Teosofía, son memorias de naturaleza etéreas o energéticas de todas las manifestaciones del universo. Si bien, el término hace alusión al espacio inmaterial donde se almacenan las experiencias de un individuo en la actualidad se han hecho famosos diversos sistemas que permitirían acceder a estas memorias con el propósito de sanar o liberar el karma, denominadas técnicas de lectura de registros akáshicos. Estas técnicas toman más fuerza al sustentarse en diversas teorías tales como la del inconsciente colectivo de Carl Jung o la de reducción orquestada de Roger Penrose y Stuart Hameroff en el contexto de la física cuántica.

Origen del nombreEditar

El término «akáshico» es un neologismo derivado del quinto elemento hindú akasha (en sánscrito: आकाश) que significa 'éter', 'espacio' o 'cielo'. Fue utilizado por primera vez en 1895 por la periodista y escritora británica Annie Besant, miembro de la Sociedad Teosófica creada por Helena Blavatsky.[1]

Método terapéuticoEditar

En la década del 1920, el médium Edgar Cayce se popularizó por asegurar que podía realizar lecturas de vida. Estas lecturas consistían en responder preguntas de consultantes recibiendo información del más allá, mientras se hallaba en estado hipnótico.[cita requerida] Con el pasar del tiempo escuelas de terapias complementarias comenzaron a formar alumnos en métodos de canalización, lo que permitió abstraer el término registros akáshico de la Teosofía y desarrollar un método terapéutico complementario.

Método de autoconocimientoEditar

Al no ser reconocida la técnica de lectura registros akáshicos como tratamiento terapéutico[2]​ sus seguidores se han enfocado en esclarecer que la lectura es un sistema de autoconocimiento que consiste en obtener información de las estructuras del inconsciente para así suavizar los efectos de los traumas o conflictos que se manifiestan en la vida anímica de forma perjudicial.[cita requerida]

LecturaEditar

Aunque, según las diferentes escuelas de formación la técnica de lectura varía considerablemente, siempre mantiene una misma estructura: fijar el conflicto, formular la pregunta y canalizar la respuesta desde los registros akáshicos.[cita requerida]

CríticasEditar

La técnica de lectura de registros akáshicos es criticada fuertemente por Iglesias Evangélicas afirmando que no existen tales registros, la información canalizada por el lector no es más que aquella que el consultante desea oír proveniente de un ente que realiza este acto a cambio de la energía espiritual de los participantes.[3]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Steiner, Rudolf (1959). Cosmic Memory. Englewood, New Jersey: Rudolf Steiner Publication. 
  2. «La Comunidad de Madrid prohíbe la pseudociencia en la sanidad pública - Diario Dicen». Enfermería21. 5 de junio de 2017. Consultado el 30 de mayo de 2020. 
  3. «La gran estafa de los registros akáshicos». eltemplodelaluzinterior. 11 de diciembre de 2017. Consultado el 23 de septiembre de 2020. 

BibliografíaEditar