Sakellarios (en en griego, σακελλάριος; en latín, sacellarius) era un oficial del Imperio bizantino con funciones administrativas y financieras. Proviene de sakellē o sakellion, un término que aparece en las primeras fuentes bizantinas con el sentido de «tesoro», más específicamente de dinero en efectivo, en contraposición a la vestiarion que se relacionaba con los bienes. Esta función administrativa surgió en el siglo VII debido al colapso de la administración central de los órganos financieros anteriores, como el Conde de la Sagrada Dádiva o el Comes (comes rerum privatum).

El título de sakellarios fue usado en el Imperio bizantino con diferentes funciones y permanece todavía en uso en la Iglesia ortodoxa. Debido al constante déficit presupuestario de los ingresos procedentes de los departamentos de impuestos (sekreton o logothésion), hubo en este periodo una intensa búsqueda de un sakellarios. El puesto que cobró notable importancia en el siglo VII, juntamente con un grupo de secretarios (notarios)[1]​ que controlaron la administración imperial hasta el siglo XII. La última referencia a este cargo data de 1196,[2]​ cuando fueron sustituidos por el megas logariastés durante las reformas realizadas por el emperador Alejo I Comneno.[3]

El primer sakellarios conocido fue un cierto Pablo, un liberto nombrado por el emperador Zenón (r. 474-491).[4]​ A pesar del origen del término, los sakellion del período bizantino temprano (siglos V al VII) no estaban asociados directamente a las cuestiones financieras. Más bien parecían relacionados con el dormitorio imperial (koiton), teniendo títulos judiciales como spatharios o koubikoularios, mientras que algunos titulares del cargo se encargaron de tareas claramente no financieras: el emperador Heraclio (r. 610-641) designó al sakellarios Teodoro Trithyrius para comandar la lucha contra los árabes, mientras que otro sakellarios examinó a Máximo el Confesor durante el reinado de Constante II (r. 641-668). Solamente en el siglo VIII serían mencionados como tesoreros.[4]

Imitando la práctica de la corte imperial, el Patriarcado de Constantinopla poseía su propio sakellion. Al igual que su contraparte secular, los sakellarios patriarcales perdieron su función como tesoreros, a finales del siglo XI, y se hicieron cargo de la supervisión de las donaciones a la administración y a los monasterios de Constantinopla.[5]

ReferenciasEditar

  1. Hendy, 2008, p. 410.
  2. Tinnefeld, Franz. «Sacellarius» (en inglés). 
  3. Ostrogorski, 2008, p. 259.
  4. a b Kazhdan, 1991, pp. 1828-1829.
  5. Kazhdan, 1991, pp. 1829-1830.

BibliografíaEditar