Sexualidad humana

Capacidad de sentir experiencias eróticas y de responder a ellas.

La sexualidad humana es la capacidad de sentir experiencias eróticas y de expresarse sexualmente. [1][2]​ Esto involucra sentimientos y comportamientos biológicos, eróticos, físicos, emocionales, sociales o espirituales.[3][4]​ Los seres humanos realizan actividades sexuales con diversos fines, ya sean reproductivos, para el mantenimiento de vínculos sociales, o para el goce y el placer tanto propios como del otro. Los aspectos biológicos y físicos de la sexualidad corresponden en gran medida a las funciones reproductivas humanas, incluyendo el ciclo de la respuesta sexual humana.[3][4]

La OMS, OPS y WAS (2000) definen la sexualidad como

...una dimensión fundamental del hecho de ser un ser humano: Basada en el sexo, incluye al género, las identidades de sexo y género, la orientación sexual, el erotismo, la vinculación afectiva y el amor, y la reproducción. Se experimenta o se expresa en forma de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, actividades, prácticas, roles y relaciones. La sexualidad es el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socio-económicos, culturales, éticos y religiosos o espirituales.[5]

La orientación sexual de una persona es el patrón de interés sexual hacia el sexo opuesto o el mismo sexo.[6]​ Los aspectos físicos y emocionales de la sexualidad incluyen lazos entre individuos que son expresados a través de sentimientos profundos o manifestaciones físicas de amor, confianza, y cuidado. Los aspectos sociales tratan con los efectos de la sociedad humana en la sexualidad del individuo, mientras que la espiritualidad corresponde a la conexión espiritual de un individuo con otros. La sexualidad también afecta y es afectada por los aspectos de la vida culturales, políticos, legales, filosóficos, morales, éticos y religiosos.[3][4]

Las perspectivas evolutivas sobre el acoplamiento humano, reproducción y estrategias reproductivas, y teoría del aprendizaje social proporcionan más puntos de vista sobre la sexualidad.[7]​ Los aspectos socioculturales de la sexualidad incluyen acontecimientos históricos y creencias religiosas. Algunas culturas han sido descritas como represoras de la sexualidad. El estudio de la sexualidad también incluye la identidad humana dentro de los grupos sociales, así como la salud sexual y reproductiva.

Términos y etimologíaEditar

El término sexo deriva del latín sexus, por sectus, "sección", "separación"; del griego genos (del cual deriva también genitalidad), y aparece usado por primera vez en De inventione I, de Cicerón.

Orientación e identidad sexualEditar

Las definiciones de orientación sexual incluyen tradicionalmente a la atracción por personas del sexo opuesto (heterosexualidad), por el mismo sexo (homosexualidad), y por ambos sexos (bisexualidad), mientras que la asexualidad es considerada como la cuarta categoría de orientación sexual por algunos investigadores y ha sido definida como la ausencia de una orientación sexual convencional. Una persona asexual tiene poca o nula atracción hacia otros individuos.[8][9]​ Esta puede ser considerada como la ausencia de orientación sexual,[10]​ y hay un debate significativo sobre si es una orientación sexual o no.[8]

Se desconoce como es que se desarrolla una orientación sexual específica. Se han realizado varias investigaciones para determinar la influencia de la genética, acción hormonal, dinámicas de desarrollo e influencias culturales y sociales. Los resultados de estas investigaciones sugieren que los factores biológicos y ambientales juegan un papel complejo en su formación.[11][12][13]​ Existe una cantidad considerablemente mayor de evidencias que indican causas biológicas para el desarrollo de la orientación sexual que de evidencias de causas sociales, especialmente para los varones.[14]

Androfilia y ginefilia (o ginecofilia) son términos usados para describir la orientación sexual sin atribuir un sexo o identidad de género a la persona que siente la atracción, y son una alternativa a la conceptualización binaria heterosexual y homosexual de género. La androfilia es la atracción sexual por los hombres o por la masculinidad, mientras que la ginefilia se refiere a la atracción sexual por las mujeres o la feminidad.[15]​ La ambifilia es la combinación de androfilia y ginefilia en un individuo, o bisexualidad.[16]

La identidad sexual alude a la percepción que un individuo tiene sobre sí mismo respecto a su propio cuerpo en función de la evaluación que realiza de sus características físicas o biológicas. En la definición de la identidad sexual están implicados multitud de factores, entre los que podemos destacar el psicológico, social y biológico y -dentro de este último- el gonadal, cromosómico, genital y hormonal.[17][18][19]

En la mayoría de las ocasiones, los hombres nacen con genitales masculinos y los cromosomas XY, mientras que las mujeres poseen genitales femeninos y dos cromosomas X. Sin embargo existen personas que no pueden ser clasificadas por estos factores, ya que poseen combinaciones de cromosomas, hormonas y genitales que no siguen las definiciones típicas que se han relacionado con el hombre y la mujer. Saber la frecuencia en la población se complica cuando no existen límites claros y definidos acerca de la presencia o no de intersexualidad. Se estima que en los Estados Unidos 1 de cada 2000 niños nace con intersexualidad visible.[20]

Algunas culturas poseen maneras diferentes de entender el sistema sexual. Nativos americanos Diné tradicionales del Suroeste de Estados Unidos reconocen un espectro de cuatro géneros: mujer femenina, mujer masculina, hombre femenino y hombre masculino.[21][22]​ El término "tercer género" ha sido utilizado para describir a las hijra (/jishra/) de India y Pakistán,[23]​ los fa'afafine de Samoa, los mahu de Hawái, los muxe zapotecas de México, las kathoey de Tailandia y las vírgenes juramentadas de los Balcanes,[24]​ entre otros.

Deseo sexualEditar

Los teóricos e investigadores generalmente han empleado dos marcos diferentes para la comprensión del deseo sexual humano. El primero es un marco biológico donde el deseo sexual proviene de una motivación innata como "un instinto, pulsión, necesidad, impulso, sed, o gana".[25]​ Este impulso sexual está fuertemente ligado a factores biológicos como el "estado cromosómico y hormonal, estado nutricional, edad, y salud general".[26]​ El segundo es una teoría sociocultural donde el deseo se conceptualiza como un factor en un contexto mucho más amplio (es decir, relaciones anidadas dentro de las sociedades, anidadas dentro de las culturas).[26][27]​ En el marco sociocultural, el deseo sexual indicaría un anhelo de actividad sexual por sí mismo, no para ningún otro propósito que no sea simplemente para el disfrute y la propia satisfacción o para liberar cierta tensión sexual.[28]​ El deseo y la actividad sexual también podrían producirse para ayudar a lograr otros medios o para obtener otras recompensas que pueden no ser de origen sexual, como una mayor cercanía y apego entre las parejas.

El deseo sexual puede ser espontáneo o responsivo.[28]​ También es dinámico, puede ser positivo o negativo, y puede variar en intensidad dependiendo del objeto/persona deseada. El espectro del deseo sexual es descrito por Stephen Barrett Levine como: aversión → desgana → indiferencia → interés → necesidad → pasión.[29]

Los hombres, en promedio, tienen un deseo e impulso sexual significativamente más altos que las mujeres; esto también se correlaciona con el hallazgo de que los hombres informan, en promedio, un mayor número total de parejas sexuales a lo largo de su vida,[30]​ aunque los matemáticos dicen que "es lógicamente imposible que los hombres heterosexuales tengan más parejas en promedio que las mujeres heterosexuales".[31]

AtracciónEditar

La atracción sexual es la atracción sobre la base del deseo sexual o la cualidad de despertar tal interés.[32]​ La atracción puede ser al físico o a otras cualidades o rasgos de una persona, o a esas cualidades en el contexto donde aparecen. El atractivo sexual de una persona es en gran parte una medida subjetiva que depende del interés, la percepción de otra persona, y la orientación sexual. La apariencia física de una persona tiene un impacto crítico en su atractivo sexual, aunque también influyen otros factores como su voz y olor.

La atracción interpersonal incluye factores como la similitud física o psicológica[33]​, la familiaridad o la preponderancia de características comunes o familiares, similitud, complementariedad, gusto recíproco y refuerzo.[34]

Expresiones y desarrollo del comportamiento sexualEditar

 
Dibujo de Leonardo da Vinci de una pareja hemiseccionada durante el coito

En el límite de las formas ampliamente aceptadas de conductas sexuales, se encuentran las llamadas expresiones del comportamiento sexual; como la masturbación, homosexualidad, éstas hasta no hace poco tiempo eran consideradas parafilias o perversiones de personas degeneradas o moralmente degradadas en gran parte por la influencia religiosa en la sociedad. La evolución en los usos y costumbres y el ensanchamiento del margen de tolerancia ha hecho que estas conductas se admitan como válidas en el marco de los derechos hacia una sexualidad libre.

Sólo en los casos de malestar o de conflicto del propio individuo con sus tendencias, o en aquellos en los que se pone en riesgo la integridad física y moral de terceros, podemos hablar de trastornos sexuales y en estos casos se encuentra la necesidad de tratamiento psicoterapéutico e incluso farmacológico.

La mayor parte de las culturas tienen normas sociales sobre la sexualidad. Por ejemplo, muchas culturas definen la norma sexual como una sexualidad que consiste únicamente en actos sexuales entre un hombre y una mujer casados. Los tabúes sociales o religiosos pueden condicionar considerablemente el desarrollo de una sexualidad sana desde el punto de vista psicológico.

Cristianismo y sexoEditar

El Cristianismo afirma que, reducida a la genitalidad, la sexualidad degrada a la persona; que debe abarcar a toda la persona y no sólo a una parte de la misma. Que la sexualidad es una realidad positiva creada por Dios como expresión de amor y unión entre un hombre y mujer. Que se encarna dentro del acuerdo matrimonial.

Su visión es polémica, ya que no suele reconocer o no suele enfrentarse a otros aspectos de la sexualidad, como la homosexualidad, la masturbación o el uso del preservativo.

Cristianismo evangélicoEditar

En asuntos de sexualidad, varias iglesias evangélicas promueven un pacto de pureza a los jóvenes cristianos evangélicos, quienes son invitados a comprometerse durante una ceremonia en público en abstinencia sexual hasta matrimonio cristiano. [35]​ Este pacto a menudo se simboliza con un anillo de pureza. [36]

En las iglesias evangélicas, se alienta a los adultos jóvenes y las parejas solteras a casarse temprano para vivir una sexualidad según la voluntad de Dios. [37][38]

Un estudio estadounidense de 2009 de la Campaña nacional para prevenir el embarazo adolescente y no planificado informó que el 80% de los jóvenes evangélicos solteros habían tenido relaciones y que el 42% estaban en una relación con el sexo, cuando fueron encuestados. [39]

La mayoría de las iglesias evangélicas cristianas están en contra la interrupción voluntaria del embarazo y apoyan a las agencias de adopción y agencias de apoyo social para madres jóvenes. [40]

Masturbación es visto como prohibido por algunos pastores evangélicos debido a los pensamientos sexuales que pueden acompañarlo. [41]​ En Estados Unidos y Nigeria, otros pastores evangélicos creen que la masturbación puede ser beneficioso para el cuerpo y que es un regalo de Dios para evitar fornicación, especialmente para los solteros. [42][43][44]

Algunas iglesias evangélicas solo hablan de abstinencia sexual y no hablan de sexualidad en el matrimonio. [45][46][47]​ Otras iglesias evangélicas en Estados Unidos y Suiza hablan de sexualidad cristiana como un regalo de Dios y parte de un matrimonio cristiano cumplido, en mensajes en cultos o conferencias. [48][49][50]​ Muchos libros y sitios web evangélicos están especializados en el tema. [51][52]

Las percepciones de la homosexualidad en las Iglesias evangélicas son variadas. Van desde el liberalismo hasta el conservadorurismo, pasando por posturas más moderadas.[53]·[54]​ La posición conservadora es muy hostil para los homosexuales y está involucrada en causas anti-homosexuales y declaraciones homofóbicas. [55]​ Hay denominaciones evangélicas internacionales gay-friendly. [56][57]​ Algunas iglesias tienen una posición moderada. [58]​ Aunque no aprueban las prácticas homosexuales, muestran simpatía y respeto por los homosexuales. [59]

Prácticas sexualesEditar

MasturbaciónEditar

Es la estimulación que, con objeto de conseguir excitación y placer sexual o incluso el orgasmo, realiza un individuo en su propio cuerpo o en el de otro, sobre todo en los órganos sexuales.

CoitoEditar

 
Coito vaginal.

Se define como coito la introducción del pene en la vagina o en el ano de otra persona, llamándose coito vaginal o coito anal respectivamente.

Sexo oralEditar

El sexo oral es una práctica sexual en la que una o más personas estimulan los órganos genitales de otra con los labios y con la lengua. Suele llamarse cunnilingus, si es en la vulva; felación, si es en el pene, y anilingus, si es en el ano.

Sexo analEditar

El sexo anal es una práctica sexual que involucra la introducción del pene o de juguetes sexuales en el propio ano o en el ano de otra persona.

Frot y tribadismoEditar

El frot es una práctica sexual no penetrativa entre varones, en la que ambos se rozan los penes erectos uno contra otro y se masturban mutuamente con sus penes en contacto, generalmente estando abrazados mientras se acarician y besan frente a frente, aunque pueden adoptarse otras posiciones.

En el tribadismo, práctica sexual no penetrativa, las mujeres presionan y restriegan sus vulvas una contra la otra, estimulándose el clítoris y otras partes erógenas hasta alcanzar el orgasmo.

Sexo tántricoEditar

El sexo tántrico es una forma de enseñanza budista e hindú que considera el sexo una forma de expansión y exploración de la espiritualidad.

Infecciones de transmisión sexualEditar

Las infecciones de transmisión sexual (ITS), también llamadas enfermedades de transmisión sexual (ETS) y antes llamadas enfermedades venéreas (término este último que técnicamente ya no se considera adecuado) son las adquiridas por la vía sexual. Se transmiten debido al contacto íntimo y pueden contagiarse durante el coito, por los besos, a través del contacto de la piel con una zona infectada o con úlceras y a través de pequeños desgarros en la boca o el ano o en los genitales mediante la práctica del sexo oral, anal o genital, esto debido a los microorganismos que se pueden adherir a la superficie de los epitelios uretral, endocervical, vaginal, rectal o faríngeo.

Si no reciben tratamiento, algunas de ellas pueden producir daños permanentes (esterilidad, hipoacusia, problemas cardiovasculares, cáncer del cuello uterino o incluso, en algunos casos, la muerte (VIH/SIDA). También son transmitidas de la madre el hijo durante el embarazo o durante el trabajo de parto.

El uso del preservativo por temor al contagio del VIH/SIDA ha disminuido la incidencia de las ETS, pero continúan existiendo en todas partes del mundo y son un problema de salud pública.[60]

Los agentes productores de las infecciones de transmisión sexual incluyen bacterias, virus (como el del herpes), hongos e incluso parásitos, como el ácaro llamado arador de la sarna (Sarcoptes scabiei) o los piojos llamados "ladillas" (Pedículus pubis).

ReproducciónEditar

La reproducción del ser humano es sexual heterogámica. En ella, los gametos se diferencian tanto morfológica como fisiológicamente. Uno de ellos -el espermatozoide- es diminuto y móvil, y se le llama también gameto masculino o microgameto, mientras que el otro -el óvulo- es grande, y se denomina gameto femenino o macrogameto.

Control de la natalidadEditar

Generalmente basado en la planificación familiar y determinado por las prácticas de una pareja que tengan por fin el control de la cantidad de hijos utilizando anticonceptivos.

Además, cumple con la función de satisfacción sexual, es decir, la búsqueda del placer de uno mismo y del otro, con lo que se logra que la sexualidad sea indispensable para la vida de los seres humanos, en cuanto a su armonía entre lo físico y lo emocional.

SexologíaEditar

La sexología es el estudio sistemático de la sexualidad humana y de las cuestiones a ella referidas. Abarca todos los aspectos de la sexualidad.

Informe KinseyEditar

A partir de los años 30, comenzó a realizarse la investigación sistemática de los fenómenos sexuales. Posteriormente, la sexología, rama interdisciplinar de la psicología, relacionada con la biología y la sociología, tuvo un gran auge al obtener, en algunos casos, el respaldo de la propia sociedad, promovidos por los movimientos de liberación sexual de finales de los años 60 y principios de los años 1970.

Los primeros estudios científicos sobre el comportamiento sexual corresponden al informe Kinsey.

Alfred C. Kinsey y sus colaboradores presentaron una recopilación de datos estadísticos que reflejaban los modelos de la conducta sexual en los Estados Unidos desde 1938 hasta 1952. Su trabajo se realizó mediante entrevistas de interrogatorio directo y abrió las puertas para la investigación de la respuesta sexual humana que, posteriormente, realizaron William Masters y Virginia Johnson. El trabajo de Kinsey era de investigación sociológica y no interpretaba la respuesta fisiológica ni psicológica a la estimulación sexual.[61]

En el Informe Kinsey se observaron grandes diferencias entre el comportamiento deseable exigido socialmente y el comportamiento real. Asimismo, se observó que no existe una clara separación entre el comportamiento heterosexual y el homosexual ya que, según encuestas de esa época, el 10 % de las mujeres y el 28 % de los hombres admitían tener comportamientos homosexuales, y un 37 % de los hombres estar interesados en la homosexualidad.

Masters y JohnsonEditar

En la década de los años sesenta, los doctores William Masters y Virginia Johnson investigaron por primera vez en un laboratorio los procesos biológicos de la sexualidad, y elaboraron un estudio acerca de la llamada «respuesta sexual humana». Su objetivo era establecer los fundamentos de una información científica básica que permitiera dar respuesta a problemas multifacéticos de la conducta sexual humana. Su interés radicaba en conocer qué reacción física se desarrolla cuando el varón y la mujer responden a una estimulación sexual efectiva y de qué manera se comporta cada uno frente a la misma. Para eso utilizaron la técnica de la observación directa. Un cierto número de varones y mujeres adultos aceptaron ser examinados en el laboratorio de biología de la reproducción en el Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, primero y, más tarde, bajo los auspicios de la Reproductive Biology Research Foundation. De estas observaciones realizadas durante diez años y del interrogatorio psicosexual posterior se sacaron las conclusiones que finalmente se publicaron.[61]

Publicaron sus estudios en un libro titulado The Human Sexual Response.

ErotismoEditar

El erotismo denota todo lo relacionado con la sexualidad y no simplemente con el acto sexual físico sino también todas sus proyecciones (como arte, pintura,literatura música, ), de modo que puede observarse en combinación con la libido. El erotismo trata de todo aquello que emana de nuestra zona libídica y está relacionado con el sexo y con el amor erótico. El adjetivo erótico nos indica que el tema a tratar está relacionado con el sexo dependiendo del sustantivo al que califica, por ejemplo, la pintura erótica o la moda erótica.

LegislaciónEditar

 
Una ilustración del Kama sutra.

La edad de consentimiento sexual es la edad por debajo de la cual, para propósitos criminales, la violencia se presume legalmente en las relaciones sexuales, sin importar la existencia de cualquier violencia real. Si un adulto tiene relaciones sexuales con un menor que todavía no alcanza la edad de consentimiento sexual, el acto es considerado estupro o violación, dependiendo de la edad del menor y del país.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

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  60. Gonzalo Eymin y Félix Fich. «Enfermedades de Transmisión Sexual». Escuela de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile. 
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Más informaciónEditar

  • Estupinyá, Pere (2013, noviembre). Una aventura de sexo y ciencia: Una mirada a la investigación científica de la sexualidad humana y sus sorprendentes resultados. ¿Cómo ves?, Año 15, núm. 180, pp. 10-14. Dirección General de Divulgación de la Ciencia. UNAM. ISSN 1870-3186. (Datos científicos acerca de aspectos diversos del comportamiento sexual humano)

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