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Sociedad Fomento de las Artes

Fomento de las Artes y Sociedad Fomento de las Artes fueron los nombres por los que se conoció una institución creada en Madrid (España) en 1847 como centro de instrucción para las clases populares por iniciativa de Inocencio Riesco, con sede inicial en la calle de las Huertas número 6.[1]​ En 1859 tomó el nombre oficial de Fomento de las Artes.[2]

HistoriaEditar

Fundada el 7 de noviembre de 1837 en Madrid por el franciscano y escritor madrileño Inocencio María Riesco Le-Grand, en sociedad con otros miembros fundadores como José Moreno Llamas, Manuel Pita y José Repullés, tuvo su primer domicilio en la calle de la Huertas, de donde pasaría a otros locales situados, sucesivamente, en Tudescos nº 34 (local que fue cerrado por orden gubernativa en 1866), Jardines nº 16 (en 1868), calle de la Luna nº 11 y finalmente, en el número 7 de la antigua calle del Horno de la Mata, antes de su disolución.[2]​ La inestabilidad política española del segundo cuarto del siglo xix provocó que la sociedad tuviera que ser disuelta y reinstalada en varias ocasiones. Asimismo, tras el cierre gubernativo de 1866, continuó dando clases transformando su enunciado jurídico como Sociedad dramática La Escena, con local en el ‘teatro Máiquez’ (¿?), y recuperando su nombre fundacional tras la Revolución de 1868.[2]

En 1859, con ocasión de una de sus resurecciones, tuvo como socios a eminentes políticos de la época, entre ellos:[3]Sagasta, Manuel Becerra, Pedro Calvo Asensio, Juan Serrano Oteiza (secretario), Nicolás María Rivero, Eugenio García Ruiz, Castelar, Segismundo Moret, José Abascal, Ramón Ortiz de Zárate, José Cristóbal Sorní, Estanislao Figueras y José María Orense.[2][4]​ En 1871, estrenada la Primera República Española, la Sociedad organizó el montaje de una Exposición Artística Industrial que se inauguró en el Casón del Buen Retiro.[5]

Todavía en 1901, el Fomento de las Artes funcionaba como uno de los más activos Centros republicanos de la segunda mitad del siglo xix.[6]​ Precisamente con motivo del conflictivo estreno de la Electra de Galdós, al día siguiente del evento se había concentrado en las puertas del teatro un contingente de obreros que, tras asamblea celebrada en la sede de la calle del Horno de la Mata (sede de la sociedad de ayudas mutuas ‘El Porvenir del Trabajo’, habían convocado un acto de adhesión a Galdós. Tras furiosos encuentros entre partidarios del escritor y ultramontanos recalcitrantes, tuvo que intervenir la policía, cuyo mismísimo jefe fue víctima de un bastonazo en la cabeza (es de suponer que los obreros no llevaban bastón aunque sí algún posible acérrimo seguidor de Galdós). La refriega acabó con la detención de dos ‘jornaleros’ agresivos y según informó el diario El País al día siguiente, la culpa la tuvo un loco, perturbador habitual en la villa y corte.[7]

ReferenciasEditar

  1. de Répide, 2011, pp. 318 y 321.
  2. a b c d Peñasco de la Puente y Cambronero, 1889, p. 255.
  3. Barrio, Ángeles (2015). Ricardo Mella: frustraciones federales y expectativas libertarias.... Universidad de Cantabria. p. 21. ISBN 978-84-8102-740-2. Consultado el 16 de noviembre de 2017. 
  4. Sánchez García, Raquel; Martínez Rus, Ana (2010). La lectura en la España contemporánea. Arco Libros. p. 32. ISBN 9788476357804. Consultado el 16 de noviembre de 2017. 
  5. Casado, Daniel (2006). José Ramón Mélida (1856-1933) y la arqueología española. Madrid: Real Academia de la Historia. p. 128. ISBN 84-95983-72-9. Consultado el 16 de noviembre de 2017. 
  6. de Répide, 2011, p. 318.
  7. Siguiendo el relato recopilado por el diplomático español y biógrafo de Galdós, Pedro Ortiz-Armengol.

BibliografíaEditar