Abrir menú principal

Solera (Jaén)

localidad de España

Solera es una pequeña localidad integrada desde 1975 en el municipio de Huelma en la Comarca de Sierra Mágina en Jaén (España). Se encuentra en la falda del cerro Morrón (Sierra Cruzada).

Solera
pedanía
Localidad de Solera
Solera ubicada en España
Solera
Solera
Ubicación de Solera en España.
Solera ubicada en Provincia de Jaén (España)
Solera
Solera
Ubicación de Solera en la provincia de Jaén.
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Andalucía.svg Andalucía
• Provincia Bandera de la provincia de Jaén.svg Jaén
• Comarca Sierra Mágina
• Municipio Huelma
Ubicación 37°41′00″N 3°22′12″O / 37.683333333333, -3.37Coordenadas: 37°41′00″N 3°22′12″O / 37.683333333333, -3.37
• Altitud 1.120 msnm
Población 425 hab. (INE 2008)
• Densidad n/d hab./km²
Gentilicio Solereño, ña
Código postal 23569

Índice

HistoriaEditar

Fue fundada en 1433 por Fernando de Quesada, comendador de la orden de Santiago en Bedmar. En 1456, los nazaritas recuperan el castillo, sorprendiendo al caballero ubetense Juan de Raya. Pero en 1458, se recupera definitivamente por los castellanos, al mando de Alonso Martín de Ortega enviado por D. Juan de la Cueva, comendador de Bedmar. El rey Enrique IV de Castilla dio facultad a este último a fundar un mayorazgo sobre Solera, siendo el primer señor de esta villa. En una de sus ventanas fue ahorcado uno de los conspiradores contra la familia de la Cueva, que tenía la misión de tomar a traición la fortaleza, tras la conjura del Viernes Santo de 1460.

Fue posesión de los Condes de Santisteban hasta 1835 que fue vendida al Marques de Gaviria.

Troyano Viedma, recrea la conquista de Solera, basándose en tres fuentes: una, se encuentra intercalada entre las páginas de una historia manuscrita e inédita de los Cueva; otra, es debida a Martín de Ortega y la tercera se encuentra en un albalá del rey Enrique IV de Castilla.

“Acertaron a venir a la villa de Bedmar, donde don Juan de la Cueva se encontraba de paso, ciertos adalides, al mesón de ella, diciendo que el castillo de Solera ya no estaba tan bien defendido, por lo que iban a avisar al Comendador de Sabiote y al señor de Jabalquinto que eran a la sazón, según los adalides, los caballeros más poderosos en aquellos días en esta zona, con el fin de que iniciaran los preparativos de la guerra y reconquistaran Solera. Esta conversación fue oída por algunos de los criados de don Juan de la Cueva que pronto fueron a comunicárselo. Le pareció una buena idea y muy oportuna. Al punto mandó que los adalides vinieran a su presencia en el castillo de Bedmar donde los entretuvo el tiempo suficiente para poder avisar a los suyos, entre ellos al comendador Martín Alonso de Ortega y Andrés de Ortega, su hermano, y a Juan de San Martín “el bueno”, los cuales junto a otros caballeros se dirigieron a la villa de Bedmar, punto de partida para iniciar una incursión en tierra de moros, con un objetivo concreto, el asalto y toma del castillo de Solera. Cual no sería su sorpresa, cuando advirtieron que tal castillo, a diferencia de lo comunicado por los adalides, se encontraba fuertemente defendido, pero ello no fue obstáculo para que decidieran lanzarse a su conquista, con todos los riesgos que la misión conllevaba. Una vez comenzada la lucha… por fin lograron colocar una escala en la muralla y por ella comenzaba a subir un escudero pero al verlo el comendador Martín Alonso de Ortega, le cogió de la pierna y le echó abajo, al tiempo que le decía: <<donde hay caballeros no han de subir escudero delante>> y comenzó la ascensión, derrochando gran valentía al tiempo que le seguía en la empresa su hermano y Juan de San Martín, tomándose al asalto el hasta entonces inexpugnable castillo de Solera.[1]

 
Vista general de Solera

Patrimonio HistóricoEditar

IglesiaEditar

Tiene gran prestancia volumétrica, que al estar reforzada por la sillería de sus paredes recuerda una fortaleza defensiva. La portada abre en arco de medio punto, precedida por una escalinata y sobre la portada tres óculos en línea. En su lateral izquierdo tiene una espadaña con dos huecos para campanas en eje. El interior es una bóveda cubierta de medio cañón con lunetos y arcos fajones. Tiene varias capillas, un coro a los pies y el altar mayor diferenciado por una escalinata. Se pasa a la sacristía por el lateral derecho bajo un arco de medio punto. En su interior existe una pila bautismal del siglo XVII.

A causa del tiempo, los fenómenos climáticos y el gran descenso de población que sufrió el pueblo con la industrialización del país, la iglesia se fue deteriorando poco a poco y se temía lo peor, el posible derrumbe del techo y en las arcas del ayuntamiento no había suficientes fondos para tal reparación. Gracias a la voluntad de los habitantes, una donación de la hermandad del vecinos y en una pequeña parte Don Sebastián Justicia Juárez, se recaudó el dinero necesario para la reconstrucción del tejado y se pudo salvar esta antigua iglesia.

CastilloEditar

Las ruinas de este castillo árabe, de mampostería y sobre una aguja rocosa, testimonian las dificultades que debieron tener los cristianos hasta que consiguieron conquistarla en 1433.

El Castillo fue declarado BIC, con categoría de Monumento Histórico en 1985.

Está en un espolón rocoso a 1.090 metros de altura. Se distinguen dos fases constructivas. En la cima hay unos muros de mampostería de tamaño irregular que delimitan un pequeño recinto al que está asociado un aljibe que conserva aún restos de la bóveda apuntada de cubrición. Más abajo, hay restos de otras construcciones de más envergadura, un auténtico castillo flanqueado por torres de mampostería de sillares en los ángulos y muros que cierran el recinto. La comunicación entre ambos ámbitos se efectúa a través de un pasadizo cubierto por una bóveda de medio cañón, también de mampostería, y que conserva restos de elucido.

Toda la construcción se monta encima de la roca que le sirve de cimentación. Los paramentos originales, que presentan un fuerte deterioro, se encuentran enmascarados por remodelaciones recientes.

Desde este castillo de origen nazarí se pueden contemplar espléndidas vistas de la Vega en la confluyen el río Jandulilla y el río Gargantón, así como el pueblo de Bélmez de la Moraleda y el Torreón del Lucero, el cual da una idea del sistema defensivo que tenían estas tierras en épocas pasadas.

NotasEditar

  1. Fuente: Diputación de Jaén

Véase tambiénEditar

Enlaces externosEditar