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Títulos reales y nobiliarios de España

privilegio legal que distingue a los miembros de la nobleza española
(Redirigido desde «Títulos nobiliarios de España»)

Situación legalEditar

En la España de hoy, la posesión de un título de nobleza no supone ningún privilegio legal ni fiscal; antes al contrario, la posesión de títulos nobiliarios está sometida al pago de su impuesto correspondiente. Es una distinción de carácter meramente honorífico y simbólico, acompañada del tratamiento de excelentísimos señores para aquellos títulos que poseen la dignidad de grandes de España y de ilustrísimos señores para los demás. El último privilegio, suprimido en 1984, fue el derecho a pasaporte diplomático por parte de los grandes de España. Este privilegio desapareció tras el Real Decreto 1023/1984. Los títulos sin Grandeza de España nunca gozaron de este privilegio.

Los títulos nobiliarios fueron abolidos durante la Segunda República Española mediante el artículo 25 de la Constitución de la II República Española de 1931. En 1947, con la promulgación de la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado en la que se establecía que España era un Reino, el general Francisco Franco se atribuyó, como regente de facto, el derecho de reconocer y conceder títulos nobiliarios.

En la actualidad, los títulos nobiliarios encuentran su encuadre legal en el artículo 62, apartado f, de la Constitución Española de 1978, que regula la prerrogativa del rey a conceder honores y distinciones con arreglo a las leyes.

Los consortes legales de quienes ostentan dignidades nobiliarias, así como los cónyuges viudos mientras permanezcan en ese estado, disfrutan del mismo tratamiento que sus cónyuges.

La legislación española reconoce los títulos nobiliarios y protege a sus poseedores legales frente a terceros. Los títulos nobiliarios españoles no son en ningún caso susceptibles de compra ni venta, ya que su sucesión se encuentra estrictamente reservada a los parientes consanguíneos de mejor derecho del primer poseedor del título. Las sucesiones son tramitadas por el Ministerio de Justicia y su uso está sometido a su respectivo impuesto.

ConcesiónEditar

Los títulos nobiliarios son otorgados por el rey, que también sanciona cada una de las sucesiones en los mismos.

Hasta su abdicación en 2014, el rey Juan Carlos I otorgó 55 títulos nobiliarios a personalidades de la vida política, cultural y económica de España, entre ellos el ducado de Franco a Carmen Franco Polo, hija del general Franco; el ducado de Suárez al ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez: el marquesado de Iria Flavia al premio nobel de Literatura Camilo José Cela; el marquesado de Vargas Llosa al también premio nobel de Literatura de 2010 Mario Vargas Llosa: el marquesado del Pedroso de Lara al editor José Manuel Lara Hernández, la baronía de Perpiñá a Roser Rahola d'Espona, viuda del historiador Jaime Vicens Vives; el marquesado de los Jardines de Aranjuez al compositor Joaquín Rodrigo; el marquesado de Marañón en memoria del ilustre endocrino y e intelectual Gregorio Marañón; el marquesado de Oró al investigador y bioquímico catalán Juan Oró; el marquesado de Tápies al pintor y escultor Antoni Tàpies; el marquesado de Fuster al cardiólogo Valentín Fuster o el marquesado de Del Bosque al entrenador de la Selección Nacional de Fútbol española Vicente del Bosque González.

El rey Juan Carlos también otorgó sendos títulos ducales a sus hijas, las infantas Elena y Cristina, a la primera el de ducado de Lugo y a la segunda el de Palma de Mallorca. Sin embargo, estos últimos son títulos de la Casa Real concedidos con carácter vitalicio, por lo que tras el fallecimiento de sus titulares, los títulos revertirán en la Corona y los herederos no podrán ostentarlos. En el caso del título de duquesa de Palma de Mallorca, la reversión ocurrió antes del fallecimiento de su titular por orden del rey Felipe VI, quien, por Real Decreto, revocó la atribución a su hermana.[2][3]

SucesiónEditar

La sucesión es reglada por la siguiente normativa:

  • Real Decreto de Alfonso XIII de 27 de mayo de 1912, en materia de sucesión y rehabilitación de Títulos Nobiliarios.[4]
  • Real Orden de Alfonso XIII de 29 de mayo de 1915 sobre Caducidad de Títulos.
  • Real Decreto de Alfonso XIII de 8 de julio de 1922, en materia de rehabilitación de Grandezas y Títulos.[5]
  • Real Orden de Alfonso XIII de 21 de octubre de 1922 con las disposiciones para el cumplimiento de lo prevenido en el Real Decreto de Alfonso XIII de 8 de julio de 1922.[6]
  • Real Orden de Alfonso XIII de 26 de octubre de 1922 sobre Sucesores de títulos extranjeros; expedientes.
  • Real Decreto de Alfonso XIII de 13 de noviembre de 1922 sobre Pleitos acerca de la posesión o mejor derecho a Grandezas y Títulos.
  • Ley de Francisco Franco de 4 de mayo de 1948 sobre Concesiones que restablece la legislación anterior.
  • Decreto de Francisco Franco de 4 de junio de 1948 que desarrolla la Ley de 4 de mayo de 1948,[7][8]​ con la equiparación de los títulos concedidos por los pretendientes Carlistas a los títulos del Reino.
  • Real Decreto 222/1988 de Juan Carlos I de 11 de marzo de 1988, por el que se modifican los Reales Decretos de 27 de mayo de 1912 y 8 de julio de 1922, en materia de rehabilitación de Títulos Nobiliarios[9]​; a partir de este Real Decreto, y retroactivamente, los títulos solamente pueden ser reclamados por el principal heredero durante los primeros cinco años después de la muerte del último titular, después del que pueden ser rehabilitados entre cinco y cuarenta años después de la muerte del último titular por cualquier pariente hasta el sexto grado civil; después de cuarenta años sin titular, el título queda caducado.
  • Ley 33/2006 de Juan Carlos I de 30 de octubre de 2006, sobre igualdad del hombre y la mujer en el orden de sucesión de los títulos nobiliarios; históricamente, tal como establecía el Código de las Siete Partidas de Alfonso X de Castilla el Sabio, en el siglo XIII, y basado en la tradición consuetudinaria, existía precedencia masculina a la hora de suceder en un título nobiliario pero estaba permitida la sucesión a las mujeres, a causa de la gran mortalidad de hombres en combate y por la necesidad de transmitir la sucesión por vía femenina; no obstante, el 18 de octubre de 2005, el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad tramitar de una nueva ley que garantizara la igualdad de varones y mujeres en la sucesión de los títulos nobiliarios (dicha ley no es aplicable a la sucesión a la Corona); tras la aprobación por unanimidad por las Cortes Generales de la Ley 33/2006, de 30 de octubre, sobre igualdad del hombre y la mujer en el orden de sucesión, los títulos han pasado a ser heredados por el primogénito independientemente de su sexo.

Tradicionalmente, los títulos nobiliarios en España se clasificaban en «títulos de Castilla», «títulos de Aragón» y «títulos de Navarra». Los títulos de otros Estados que pertenecieron a la Monarquía Hispánica (Portugal, Flandes, Milán, Cerdeña, Sicilia o Nápoles) solo pasaban a ser títulos españoles si eran «convertidos» en títulos de Castilla o, más modernamente, si son «rehabilitados» y «reconocidos», o sea, «transformados» o «transformados a primer titular» como títulos del Reino de España.

Títulos reales en EspañaEditar

Los siguientes dignidades, asociadas a la Corona, no pueden ser consideradas «títulos nobiliarios»:

Títulos de la Casa RealEditar

Los títulos de la Casa Real son un tipo especial de título nobiliario que no se rige por las mismas normas que el resto. Se trata de títulos graciables, concedidos por el rey a miembros de su familia con carácter vitalicio. Actualmente, tres personas están autorizadas para usar un título de la Casa Real:

Títulos nobiliarios en EspañaEditar

Grandeza de EspañaEditar

Aparte de las Grandezas asociadas a un título, existen quienes poseen la dignidad de grande de España por separado, siendo igualmente sucedida sin estar vinculada. En 2009 existían 7 Grandezas de España personales.

DucadosEditar

En 2009 existían 153 Ducados en posesión de unas 100 familias; todos los 153 Ducados tienen Grandeza de España.

MarquesadosEditar

En 2009 existían 1370 Marquesados, 141 de ellos con Grandeza de España.

CondadosEditar

En 2009 existían 946 Condados, 106 de ellos con Grandeza de España.

VizcondadosEditar

En 2009 existían en 140 Vizcondados, 2 de ellos con Grandeza de España.

BaroníasEditar

En 2009 existían 169 Baronías, 2 de ellas con Grandeza de España.

SeñoríosEditar

En 2009 existían 9 Señoríos que mantienen la consideración de títulos del Reino: el de Alconchel, el de Alfonsigo, el de la Casa de Lazcano (con Grandeza de España), el de la Casa de Rubianes (con Grandeza de España), el de la Higuera de Vargas (con Grandeza de España), el de Meirás (con Grandeza de España), el de Olvera, el de Sonseca y el de Villafranca. Los demás Señoríos que pudieran mantener la consideración de títulos del Reino no han sido rehabilitados y han caducado el 11 de marzo de 1988. Hay 5 Señoríos más: los de Balaguer (perteneciente a la Princesa de Gerona), el Real de Molina (perteneciente históricamente a la Corona Española), el del Solar de Tejada (Señorío de Divisa), el del Solar de Valdeosera (Señorío de Divisa) y el de Vizcaya (perteneciente históricamente a la Corona Española).

Otros títulosEditar

No siendo los tradicionales títulos nobiliarios, por voluntad expresa del monarca, algunos títulos y cargos ceremoniales se convirtieron en mercedes heredadas, como son los casos de: mariscal de Alcalá del Valle, almirante de la Mar Océana, almirante de Aragón y el adelantado mayor de las Indias, condestable de Navarra, etc, todos actualmente en vigencia.

Títulos extranjerosEditar

Hay también cerca de 40 títulos extranjeros autorizados por el Ministerio de Justicia en España, la mayor parte de ellos Pontificios.

Bibliografía adicionalEditar

Véase tambiénEditar

NotasEditar

Enlaces externosEditar