Tala y quema (Santa Fe, provincia de Veraguas, Panamá).
Pintura de Eero Järnefelt titulada La quema de la maleza.

La tala y quema o roza y quema es la deforestación de un pedazo de tierra donde se queman los árboles, arbustos y hierbas que la habitan, con el objetivo de convertirlo en un campo de cultivo. Las cenizas resultantes se esparcían y se utilizaban como fertilizante.

Durante la Edad Media, el campesinado preparaba la tierra mediante tala y quema para su cultivo temporal.[1][2]​ La operación del terreno se realizaba de forma continua hasta que se agotaba la fertilidad de la tierra, y entonces la tierra era abandonada.

La tala y quema era común en las zonas de montaña donde tradicionalmente no había campos, en las propiedades con grandes masas forestales y en las universidades y comunas que poseían extensas tierras comunales.

En las regiones industrializadas –incluyendo Europa y Norteamérica–, la práctica fue abandonada con la introducción de la agricultura de mercado y la propiedad de la tierra. Sin embargo, la tala y quema sigue siendo usada en otras partes del mundo por cerca de 200-500 millones de personas.[3][4]​ En 2004 se calculó que sólo en Brasil 500 000 pequeños agricultores deforestaron cada uno una media de una hectárea de bosque al año.

La artiga [5]​ es la tierra que tras la tala y quema es roturada, por lo que no corresponde al tipo de cultivo reseñado anteriormente.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Sadurní i Puigbò, Núria: Diccionari de l'any 1000 a Catalunya, p. 24.
  2. Diccionari d'Història de Catalunya; p. 65; entrada: "Artiga"; ed. 62; Barcelona; 1998; ISBN 84-297-3521-6
  3. «Slash and burn». Encyclopedia of Earth. 
  4. Skegg, Martin (24 de septiembre de 2011). «True Stories: Up in Smoke». The Guardian. 
  5. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2014). «artiga». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: Espasa. ISBN 978-84-670-4189-7. 

Enlaces externosEditar