Tales de Creta

Tales de Creta o Taletas (en griego Θαλῆς, Θαλήτας)[1]​ era un músico griego y poeta lírico originario de Creta. Introdujo en Esparta desde Creta determinados elementos y principios de música y ritmo, estableciendo así un segundo estilo musical en Esparta, conocido como κατάστασις, catástasis, que renovaba y coexistía con el primer estilo creado por Terpandro.[2]​ Se dice que era capaz de tocar la lira y el aulós al mismo tiempo.

BiografíaEditar

Hay mucha confusión en cuanto a la época en que vivió, hasta el punto en que suele datarse en un amplio margen que va desde el siglo IX hasta el VII a. C. Nació en Creta, y según los autores clásicos, provenía la ciudad de Gortina,[3][4]​ aunque Suidas ha conservado otras tradiciones que lo hacen provenir de Cnosos o de Éliro.[5]

Las noticias aportadas por los autores clásicos en cuanto al periodo en que floreció Tales son poco firmes. Según Suidas, Tales vivió antes del tiempo de Homero, mientras que Demetrio de Magnesia lo sitúa en tiempos de Hesíodo, Homero y Licurgo,[6]​ seguido en esto por otros que también lo hacen contemporáneo de Licurgo e incluso mayor que él.

La evidencia histórica estricta se limita a tres testimonios:

  • Primero, la afirmación de Glauco de que era posterior a Arquíloco.[7]
  • Segundo, el hecho, registrado por Pausanias,[8]​ de que Polimnesto compuso para los espartanos versos en su honor, de donde se puede deducir que era mayor que Polimnesto y, por tanto, mayor que Alcmán que menciona a Polimnesto.[9]
  • Tercero, Plutarco, al hablarnos del segundo estilo o sistema musical espartano (katastasis)[10]​ menciona que el primer sistema fue establecido por Terpandro, pero como iniciadores del segundo cita, por este orden, a Taletas, Jenodamo, Jenócrito, Polimnesto y Sacadas. Este importante testimonio deriva probablemente del historiador Glauco.

De todo ello resulta que Tales era más joven que Arquíloco y Terpandro, pero mayor que Polimnesto y Alcmán, y que era el primero de los poetas que usaban el segundo sistema o estilo musical espartano, cuya influencia se hizo presente en la disposición de lo que cantaban los coros en los grandes festivales dóricos.

En EspartaEditar

Según la tradición, recibió una invitación de Esparta, cumpliendo un oráculo, y se trasladó a esta ciudad donde, por el carácter sagrado de sus peanes y la influencia humanizadora de su música, logró apaciguar la ira de Apolo, quién había enviado a los espartanos una peste. También logró reconciliar a sus ciudadanos, enemistados entre sí.

Casi todas las narraciones señalan que Tales fue invitado por Licurgo, quien aparentemente utilizó su influencia musical para preparar las mentes del pueblo para sus propias leyes. Incluso algunos consideran a Tales de Creta como un precursor[11]​ de la legislación de Licurgo.[12]

En Esparta impulsó un nuevo estilo o escuela de música (katastasis), de la cual emergieron músicos que continuaron sus enseñanzas, como Jenodamo de Citera, Jenócrito de Locros, Polimnesto de Colofón, y Sácadas de Argos.[13][14]

Pausanias y Plutarco[15]​ refieren que Tales compuso varias piezas, para eventos sociales y fesitividades dedicadas a los dioses, como las Gimnopedias de Lacedemonia, las Apodeixeis en Arcadia, Endymatia en Argos, música para las danzas pírricas, himnos para dioses como Apolo, Cibeles, los Curetes, entre otros.

Plutarco también hace mención que Tales fusionó los ritmos marón y el pie crético con la música de Frigia,[16]​ innovó en variaciones de ritmos y escalas. Sus adelantos influyeron en muchos músicos, como el flautista frigio Olimpo, y tantos otros en los siglos venideros, los cuales propagaron las enseñanzas de Tales de Creta, y posteriormente dieron forma a la compleja armonización de la música de la Antigua Grecia[17][18]

BibliografíaEditar

ReferenciasEditar

  1. Las dos formas del nombre son simples variantes de la misma palabra. No obstante Θαλήτας parece ser la forma más genuina y antigua: tiene a su favor la autoridad de Aristóteles, Estrabón y Plutarco y fue también utilizada por Pausanias (i. 14. § 4) al mencionar los versos compuestos en honor del músico por su contemporáneo Polimnesto. Por ello conviene seguir la costumbre que prevalece en los autores modernos y llamarlo siempre Taletas.
  2. No volvieron a permitirse nuevos estilos musicales en la tradicional Esparta, llegando los éforos a emplear medios expeditivos para oponerse a las innovaciones de Frinis y Timoteo tras las guerras médicas (Plut. Agis, 10.4; ver Grote, History of Greece, vol. 4, cap XXIX, pág 86).
  3. Plutarco, Sobre la música, 9, p. 1135, b.
  4. Polimnesto, ap. Pausanias 1.14.4; Plutarco, Sobre la música, 9.
  5. Suda, theta 21; theta 22.
  6. ap. Diogenes Laercio, 1.38.
  7. (Plutarco, Sobre la música, 10, p. 1134, d, e.)
  8. Cf. 1.14.4.
  9. Plutarco, Sobre la música, 5, p. 1133, a.
  10. Plutarco, Sobre la música, 9, p. 1134, c.
  11. (Sexto Empírico, l. c.; Aristóteles, Política, 2.9.5, 2.12.)
  12. Pero todo ello, rechazado por Aristóteles como un anacronismo, puede ser fácilmente explicado. La influencia de la música sobre el carácter y las costumbres era tan grande, en opinión de los antiguos, que resultó muy natural considerar a Terpandro y a Tales como colaboradores del gran legislador de Esparta al conformar el carácter de su pueblo. Además, en el caso de Tales, su supuesta relación con Licurgo sería más verosímil al provenir de Creta, de donde se creía que Licurgo había extraído muchas de sus instituciones. De ahí que la tradición haya supuesto (Ephor. ap. Strab. 10.4.18 p. 482; Plut. Lycurg. 4.1) que Licurgo, llegado a Creta en uno de sus viajes, conoció allí a Tales, famoso en la isla por su sabiduría y habilidades políticas y que, pretextando ser un poeta lírico, en el fondo se dedicaba a cultivar la ciencia política como el más ducho legislador. Añádase a esto que, muy probablemente, los autores posteriores confundieron el sentido de la palabra nomos en las noticias referentes a Tales y así quedaría explicada su asociación con Licurgo.
  13. Pausanias l. c.; Plutarco, Licurgo, 4 ; Éforo, ap. Estrabón, 10, pp. 480, 482; Sexto Empírico, Adv. Matem. 2. p. 292, Fabric.; Eliano, V. H. 12.50.
  14. Plutarco, Sobre la música, l. c.
  15. Sobre la música, 9, p. 1134, c.
  16. Sobre la música, 10, p. 1134, e.
  17. Plutarco, Sobre la música, 5, p. 1133, a.; 9, p. 1134, c.; 10, p. 1134, e.
  18. Ver Müller, pp. 160, 161.