Terror Rojo (Rusia)

Terror Rojo hace referencia al conjunto de detenciones y ejecuciones realizadas por el bando bolchevique tras la Revolución Rusa. En la historiografía soviética, el terror rojo se describe como se anunció oficialmente el 2 de septiembre de 1918 por Yákov Sverdlov y terminó hacia octubre de 1918. Sin embargo, muchos historiadores, empezando por Serguéi Melgunov, aplican este término a la represión durante todo el período de la Guerra Civil Rusa, de 19181922.[1]​ Las represiones masivas se llevaron a cabo sin un proceso judicial por la policía, la Checa, junto con elementos de la agencia de inteligencia militar bolchevique, el GRU.[2]​ Durante el terror rojo se hicieron al menos 1 000 000 ejecuciones.[3]​. Sin embargo, sólo si se concibe el Terror Rojo en tanto decreto de Estado aplicado oficialmente entre septiembre y octubre de 1918 y ateniéndose únicamente a los recortes de prensa de la época, las cifras de ejecuciones para este período estarían entre las diez a quince mil ejecuciones, en sólo esos tres meses.

Entierro de Moiséi Uritski, Petrogrado, 2 de septiembre de 1918. La pancarta reza: „Muerte a los burgueses y sus adláteres. ¡Viva el Terror Rojo!“.

Origen del términoEditar

El término Terror Rojo fue originalmente[4]​ utilizado para describir las últimas seis semanas del Reino del Terror de la Revolución Francesa, hasta el 28 de julio de 1794 cuando ocurre la ejecución de Robespierre, para distinguirlo del siguiente período del Terror Blanco[5]​ (históricamente este período se ha conocido como el Gran Terror (en francés: la Grande Terreur).

PropósitoEditar

Ideológicamente el Terror Rojo fue presentado como una respuesta al Terror Blanco llevado a cabo por el Movimiento Blanco desde que los Soviets asumieron el control del gobierno. El propósito declarado de esta campaña era la lucha con los contrarrevolucionarios a quienes los bolcheviques consideraban enemigos del pueblo. Muchos comunistas rusos proclamaron abiertamente que el Terror Rojo era necesario para la eliminaciòn de las anteriores « clases dirigentes ». Para los bolcheviques las revueltas de campesinos y obreros eran también manifestaciones de una "vasta conspiración contrarrevolucionaria contra su poder pour kulags disfrazados de guardias blancos". La realidad es que el campesinado estaba harto de las pesquisas de alimentos realizados por la checa muy a menudo utilizando la fuerza y de ahí las revueltas. Solo en 1918 estallaron unas ciento cuarenta revueltas e insurrecciones en las zonas controladas por los bolcheviques.

HistoriaEditar

En agosto de 1918 la situación de poder de los bolcheviques era extremadamente complicada. A penas controlaban una parte del territorio de la Moscovia histórica ante tres grandes frentes anti bolcheviques: 1- Región del Don ocupadas por tropas Kosacas y blancas 2- Ucrania en manos del gobierno (Rada) nacional ucraniano apoyados por tropas alemanas y 3- Todo el transiberiano ocupado por tropas de la legión checa (ex presos que intentaban regresar a su país al concluir el conflicto. Libro negro del comunismo pag. 88. Pero incluso en las regiones controladas por los bolcheviques la situación era caótica con revueltas y levantamientos esporádicos por la falta de alimentos o por las requisas que muchas veces terminaban en sangre, esto, a pesar de que en general el campesinado veía a los bolcheviques como el menor de los males. Temían a los blancos que recurrían por igual a la fuerza y la sangre y podrían reintaurar el poder de los terratenientes (Sheila Fitzpatrick, Stalin's peasants N.Y 1994, pag 24)

Ante esta situación, el 9 de agosto, Lenin apremió a los líderes bolcheviques de Nizhni Norgorod donde se estaba [6]​ La campaña de represiones masivas se inició oficialmente como represalia por el asesinato del líder de la Checa de Petrogrado, Moiséi Uritski y del intento de asesinato contra Lenin de Fanni Kaplán el 30 de agosto de 1918. Mientras se recuperaba de sus heridas, Lenin dictó: «Es necesario, secretamente y urgentemente preparar el terror».[7]​ Incluso antes de los asesinatos, Lenin estaba enviando telegramas «para introducir el terror de masas» en Nizhni Nóvgorod.

¡Camaradas! El levantamiento de los kuláks en vuestros cinco distritos debe ser aplastada sin piedad (...) Debéis hacer ejemplo de estas personas. (1) Cuelgue (me refiero a colgar públicamente, por lo que la gente lo vea) al menos 100 kuláks, ricos bastardos, y chupasangres conocidos. (2) Publicad sus nombres. (3) Aprovechad todo su grano. (4) Tomad rehenes según mis instrucciones en el telegrama de ayer. Haced todo esto para que las personas kilómetros a la redonda lo vean todo, lo comprendan, tiemblen, y decidles que estamos matando a los kuláks sedientos de sangre y que vamos a seguir haciéndolo (...) Atentamente, Lenin. Posdata: Buscad gente más dura.[8]

Este telegrama se encuentra en el archivo CRCEDHC, 2/1/6/898 Centro Ruso de Conservación y Estudios des Documentos en Historia Contemporánea de la Federación Rusa.

Quinientos «representantes de las clases derrocadas» fueron ejecutados de inmediato por el gobierno comunista bolchevique tras el asesinato de Uritski.[9]​ El primer anuncio oficial del Terror Rojo, publicado en Izvestia, «Llamamiento a la clase obrera», el 3 de septiembre de 1918 pidió a los trabajadores: "Que la clase obrera aplaste, mediante el terror masivo, la hidra de la contrarrevolución! Que los enemigos de la clase obrera sepan que todo individuo detenido en posesión ilícita de un arma será ejecutado en el mismo terreno, que todo individuo que se atreva a realizar la menor propaganda contra el régimen soviético será inmediatamente detenido y encerrado en un capo de concentración" (Izvestia, 3 de septiembre de 1918) G.Legget, obras cit, pag. 104.

Ese mismo día, el Izvestia informaba que más de quinientos rehenes habían sido ejecutados por la Cheka local de Petrogrado en el curso de los días anteriores. Sin embargo, una fuente de la Cheka misma revela que fueron 800 personas las ejecutadas en el curso del mes de septiembre en Petrogrado, pero testigos de los hechos confían que pasaron los mil trescientos, puesto que los bolcheviques no tenían en cuenta en sus estadíasticas a los civiles fusilados en la isla de Kronstadt. En una sola noche fueron fusiladas cuatrocientas personas, "Se excavaron en el patio tres fosas grandes, cuatroscientas personas fueron colocadas ante ellas y ejecutadas una tras otra" (G. Legget, Ob. Cit. pag. 111)

 
Víctimas del Terror Rojo en el sur de Rusia entre 1918 y 1919.

DECRETO "ACERCA DEL TERROR ROJO"

Esto fue seguido por el decreto Acerca del Terror Rojo (О «КРАСНОМ ТЕРРОРЕ»),[10]​ publicado el 5 de septiembre de 1918 al interno por la Checa y legalizado por el gobierno soviético, publicado para la sociedad en el Izvestia el día 10 de septiembre de 1918: "En la situación actual resulta absolutamente vital reforzar a la Cheka (...), proteger la República soviética contra sus enemigos de clase aislando a estos en campos de concentración, fusilar en el terreno a todo individuo relacionado con organizaciones de guardias blancos, conjuras, insurrecciones o tumultos, publicar los nombres de los individuos fusilados explicando las razones par las que han sido pasados por las armas". El 15 de octubre un trabajador de la Checa, Gleb Bokiy, resumió que el Terror Rojo había terminado oficialmente, informó que en Petrogrado 800 supuestos enemigos habían sido fusilados y encarcelados otro 6.229.[7]​ Según el escritor Donald Rayfield, el comunista húngaro Béla Kun, con la aprobación de Lenin, habría hecho ejecutar a 50 000 prisioneros de guerra blancos tras la derrota del general Piotr Wrangel a manos de los anarquistas del Ejército Negro, a finales de 1920.[11]​ Estas tropas vigilaban los campos de trabajo, incrementando el sistema de Gulag, llevado a cabo los pedidos de alimentos, derribar las rebeliones campesinas, inspiradas por los trabajadores, y los motines al interior del Ejército Rojo.

Uno de los principales organizadores del Terror Rojo para el gobierno bolchevique fue comisario del Ejército de segundo grado, Yan Kárlovich Berzin (1889–1938), cuyo verdadero nombre era Pēteris Ķuzis. Participó en la Revolución de Octubre y posteriormente trabajó en el aparato central de la Checa.[2]​ Durante el Terror Rojo, Berzin inició el sistema de tomar rehenes y ejecutarlos[2]​ para detener las deserciones y otros «actos de deslealtad y de sabotaje». Jefe de un departamento especial del Ejército Rojo Letón, (más tarde del día 15 del Ejército Rojo), Berzin desempeñó un papel primordial en la represión del motín de los marineros rusos en Kronstadt en marzo de 1921.[2]

RepresionesEditar

 
«Libertad bolchevique» con una ley de León Trotsky. Propaganda polaca durante la Guerra Polaco Soviética.

CampesinosEditar

Las tropas de Interior de la Checa, para infundir el terror, practicaban la táctica de tomar y ejecutar numerosos rehenes, con frecuencia relacionados con las deserciones de los campesinos movilizados forzosamente. Un informe típico de un departamento de la Checa declaró-

Obreros industrialesEditar

El 16 de marzo de 1919, la Checa irrumpió en la fábrica Putílov. Más de 900 trabajadores que fueron a la huelga fueron detenidos. Más de 200 de ellos fueron ejecutados sin juicio durante los días posteriores. Hubo numerosas huelgas en la primavera de 1919 en las ciudades de Tula, Oriol, Tver, Ivánovo y Astracán. Los trabajadores hambrientos trataron de obtener las raciones de alimentos correspondientes a las de los soldados del Ejército Rojo. También exigieron la eliminación de los privilegios para los comunistas, la libertad de prensa y elecciones libres. Todas estas huelgas fueron reprimidas sin piedad por la Checa mediante arrestos y ejecuciones.[12]

Sin embargo, éstas continuaron. Lenin estaba preocupado por la tensa situación en relación con los trabajadores de la región de los Urales. El 29 de enero de 1920, envió un telegrama a Vladímir Smirnov que indicaba:

Me sorprende que usted está tomando el asunto tan a la ligera, y no tenga efecto inmediato la ejecución de un gran número de huelguistas por el delito de sabotaje.
Libro negro, página 90.[13]

Paralelamente se desató el El Terror Blanco que comenzó desde el momento mismo en que los sóviets asumieron el control del gobierno en noviembre de 1917 bajo el ejércitos blancos y la intervención extranjera en 1921. Diversos historiadores hacen hincapié en que el Terror Blanco fue premeditado y sistemático,[14][15][16]​ ya que las órdenes venían de los altos funcionarios del Movimiento Blanco[17]​Dado la asociación entre bolcheviques y judíos la masacre de 100.000 a 250.000 judíos en más de 2.000 pogromos durante el Terror Blanco como ejemplo de genocidio.[18]​En ocasiones, cárceles enteras fueron vaciadas de reclusos a través de fusilamientos en masa antes de abandonar una ciudad a manos de las Fuerzas Blancas.[19][20]

RESUMEN

Sería difícil intentar un cálculo exhaustivo del número de ejecuciones en este período de Terror rojo en tanto decreto. Sin embargo, uno de los principales dirigentes de la Checa, Latsis, pretendía que sólo en el segundo trimestre de 1918 la Checa había ejecutado a cuatro mil quinientas personas,[cita requerida] añadiendo incluso que "si se puede acusar a la Checa de algo no es de exceso de celo, sino de insuficiencia en la aplicación de las medidas supremas de castigo, es decir, una mano de hierro disminuye siempre la cantidad de víctimas" (M.I. Latsis, Obras cit., pag. 25.

Por otro lado, el dirigente menchevique Yuri Martov (co-fundador del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia junto a Lenin y antiguo gran amigo de éste) estimaba el número de víctimas directas de la Checa desde inicios de septiembre en "más de diez mil" (M.N. Gernet, Protiv smertnoi kazni -La pena de muerte-, San Petersburgo, 1913).

Entre Octubre y diciembre de 1918 se desarrolló una polémica entre los medios dirigentes bolcheviques en torno al papel de la Checa. El Comité central discutió, el 25 de octubre de 1918, una nueva condición para la Cheka y criticaron los plenos poderes otorgados a una organización que pretendía actuar por encima de los soviets y del mismo partido. Bujarin, Olminsky y Petrovsky, comisario del pueblo para el Interior, solicitaron medidas para limitar los "excesos de celo de una organización repleta de criminales y de sádicos, de elementos degenerados del lumpen-proletariado". Se creó una comisión de control político. Kamenev, que formaba parte de la misma, llegó incluso a proponer la abolición pura y simple de la Checa.(Archivo CRCEDHC, 5,1/2558) Sin embargo, los partidarios de la Checa se salieron pronto con la suya. Ellos eran, el mismo jefe de la Cheka Zerchinsky, así como figuras importantes como Sverdlov, Stalin, Trotsky y Lenin. Este último tomó una defensa rígida de la organización diciendo que era "injustamente atacada por una intelligentsia limitada (...) incapaz de considerar el problema del terror desde una perspectiva más amplia" (Lenin y la Cheka, recopilación de documentos. Moscú 1975, pag. 122)

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Sergei Melgunov, The Red Terror in Russia, Hyperion Pr (1975), ISBN 0-88355-187-X. See also: The Record of the Red Terror
  2. a b c d Suvorov, Viktor, Inside Soviet Military Intelligence, New York: Macmillan (1984)
  3. Lenin's Terror: The Ideological Origins of Early Soviet State Violence. 2012. 
  4. Jan ten Brink (1899). English translation by J. Hedeman "Robespierre and the Red Terror", reprinted in 2004, ISBN 1-4021-3829-6
  5. French Revolution
  6. "gestando "un levantamiento guardablanquista (...) a introducir el terror de masa de modo inmediato"
  7. a b Christopher Andrew y Vasili Mitrokhin (2000). The Mitrokhin Archive: The KGB in Europe and the West. Gardners Books. ISBN 0-14-028487-7, p. 34.
  8. Nicolas Werth, Karel Bartosek, Jean-Louis Panne, Jean-Louis Margolin, Andrzej Paczkowski, Stephane Courtois, Black Book of Communism: Crimes, Terror, Repression, Harvard University Press, 1999, hardcover, 858 pages, ISBN 0-674-07608-7. Chapter 4: The Red Terror
  9. Edvard Radzinsky. Stalin: The First In-depth Biography Based on Explosive New Documents from Russia's Secret Archives, Anchor, (1997) ISBN 0-385-47954-9, pp. 152–155
  10. m:s:ru:Постановление СНК РСФСР от 5.09.1918 О красном терроре
  11. Donald Rayfield. Stalin and His Hangmen: The Tyrant and Those Who Killed for Him. Random House, 2004. ISBN 0-375-50632-2, p. 83
  12. Black Book, pp. 86–87
  13. Black Book, p. 90.
  14. Цветков В. Ж. Белый террор — преступление или наказание? Эволюция судебно-правовых норм ответственности за государственные преступления в законодательстве белых правительств в 1917—1922 гг.
  15. А. Литвин. Красный и белый террор 1918—1922. — М.: Эксмо, 2004
  16. «Террор белой армии. Подборка документов» [Terror of the White Army, a selection of documents]. ОБЩЕСТВО АТЕИСТОВ (Atheist Society). 
  17. Цветков В. Ж. Белый террор — преступление или наказание? Эволюция судебно-правовых норм ответственности за государственные преступления в законодательстве белых правительств в 1917—1922 гг.
  18. «UN Whitaker Report on Genocide, 1985, paragraphs 14 to 24 pages 5 to 10». preventgenocideinternational. 
  19. Gellately, Robert (2007). Lenin, Stalin, and Hitler: The Age of Social Catastrophe. Knopf. p. 59. ISBN 1400040051. 
  20. Figes, Orlando (1998). A People’s Tragedy: The Russian Revolution: 1891–1924. Penguin. p. 647. ISBN 0-14-024364-X.