Testigo (deporte)

En atletismo el testigo también llamado testimonio. es una barra cilíndrica de metal o de un material similar que se utiliza en las carreras de relevos o postas tiene una longitud de 30  cm y un peso mínimo de 50  g.[1]

Dos atletas preparándose para el pase del testigo, posta o estafeta.

Reseña históricaEditar

Los corredores de un mismo equipo corren por turnos, y al acabar el turno de cada uno deben pasar la estafeta o testigo al siguiente corredor en una zona de cambio habilitada para ello, de 20 metros de largo. El artefacto ha de entregarse de mano a mano. El peso mínimo del testigo es mínimo de 50 gramos. Llevar la posta o testigo es necesario para poder ganar la carrera. Por ello, el momento del pase de la estafeta de un atleta a otro suele ser muy importante a la hora de no perder tiempo en la carrera. También hay tres formas de pasar el testigo: buenas costumbres, estilo americano y estilo europeo. Antiguamente esta modalidad estaba muy extendida en las celebraciones funerarias. El objetivo era transportar la llama de un fuego sagrado a algún lugar de unas colinas, por medio de unas antorchas hechas de la medula del arbusto narthex. Poco a poco se fue evolucionando hacia una carrera ritual de un altar a otro. En la carrera de relevos de Atenas, se encendía la antorcha en el altar de Eros, erigido en la academia de platón, y se portaba sobre una distancia de 1600 m, aproximadamente, a la necrópolis honoraria del kerameikos. Así como en la palestra el que recibe la antorcha es más veloz que el que la entrega, ya que el corredor cansado da la antorcha al corredor fresco.

En Estados Unidos: la disciplina adquirió popularidad en una carrera benéfica organizada por los bomberos de Nueva York. Los 4x100 m y 4x400 m constan de cuatro atletas por equipo. Las carreras de relevos en su forma actual hicieron su primera aparición en los Juegos olímpicos realizados el año 1912 en Estocolmo, el relevo de 4x400 masculino lo ganó Estados Unidos y el relevo femenino se corre por primera vez en los Juegos Olímpicos de Múnich en 1972. Señalemos en este sentido los récords mundiales, en 1998 Estados Unidos en la rama masculina conformado por Jerome Young, Antonio Pettigrew, Tyree Washington y Michael Johnson logran la marca de 54.20 sg. Aunque la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) acordó anular este récord del mundo de 4x400 después de que Antonio Pettigrew reconociera que se había dopado entre 1997 y 2003.

En 1988 la Unión Soviética en la rama femenina conformado por Tatyana ledovskaya, Olga Nazarova, Mariya Pinigina y Olga Bryzgina logran la marca de 3:15.17. En cuanto a récord olímpico masculino en 1992 Estados Unidos conformado por Andrew Valmon, Quincy Watts, Michael Johnson, Steve Lewis obtiene marca de 2:55.74.

ReferenciasEditar