Tomás Navarro Tomás

Tomás Navarro Tomás (La Roda, Albacete, España, 2 de abril de 1884 - Northampton, Massachusetts, EE. UU., 16 de septiembre de 1979) fue un filólogo, bibliotecario, ensayista y lingüista español. Académico y director de la Biblioteca Nacional de España, investigador en la JAE y científico de ideología republicana, se exilió en 1939, recalando en Estados Unidos, donde fue cofundador de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.[1]

Tomás Navarro Tomás
Información personal
Nacimiento 12 de abril de 1884 Ver y modificar los datos en Wikidata
La Roda, España Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 16 de septiembre de 1979 Ver y modificar los datos en Wikidata (95 años)
Northampton, Estados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Lingüista, escritor y profesor universitario Ver y modificar los datos en Wikidata
Miembro de
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Índice

BiografíaEditar

Discípulo de Ramón Menéndez Pidal y de Miguel Asín Palacios,[2][3]​ se doctoró en Madrid en 1908 y entró en el Cuerpo Facultativo de Bibliotecarios y Archiveros.[1]​ Comenzó su tarea de investigación lingüística como editor de textos clásicos, como Las moradas de Teresa de Jesús y la obra poética de Garcilaso de la Vega, publicados primero en la colección La Lectura y luego Clásicos Castellanos de la editorial Espasa-Calpe. Entre 1912 y 1913 fue becado por la Junta para Ampliación de Estudios para estudiar fonética y dialectología en universidades francesas, alemanas y suizas.[4]​ Al su regreso comenzó a colaborar con Menéndez Pidal en la fundación de la Revista de Filología Española y fue elegido para dirigir el laboratorio de fonética del Centro de Estudios Históricos,[5]​ asociado a la JAE. En este campo se le debe la introducción en España de los métodos de investigación de esta rama de la Lingüística y su Manual de pronunciación española de 1918.

Como director del laboratorio de fonética experimental del Centro de Estudios Históricos (CEH), tuvo entre sus estudiantes a María Josefa Canellada y Alonso Zamora Vicente, ambos dialectólogos y que acabarían uniéndose también en matrimonio. Desde ese cargo, impulsó y coordinó los trabajos de investigación para la construcción del Atlas Lingüístico de la Península Ibérica (ALPI]),[6][7]​ en cuyo equipo se encontraban Aurelio Espinosa (hijo), Lorenzo Rodríguez-Castellano, Manuel Sanchis Guarner, Francesc de Borja Moll, Aníbal Otero, además de los portugueses Rodrigo de Sá Nogueira, Armando Nobre de Gusmão y Luís Lindley Cintra.[a]

Con el musicólogo Eduardo Martínez Torner, y dentro de la tarea de recolección de la música tradicional española, compiló entre 1931 y 1933 el llamado Archivo de la Palabra, donde quedaron grabadas las voces de destacados personajes públicos de todas las esferas (grabaciones que fueron conservadas, y tras el paréntesis del franquismo editadas por la recuperada Residencia de Estudiantes).[8]

Ingresó en la Academia de la Lengua Española el 19 de mayo de 1935, para ocupar el sillón "n" minúscula, con un discurso sobre El acento castellano.[b][9]​ Fue director de la Biblioteca Nacional de España entre 1936 y 1939, y se le considera uno de los principales responsables de salvar gran parte del tesoro bibliográfico español del bombardeo de Madrid, durante el largo asedio a que el bando sublevado sometió a la capital de España. En 1937 tomó parte activa en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura.

ExilioEditar

En enero 1939 abandonó España con otros intelectuales republicanos, entre ellos Antonio Machado, hacia Francia. Perdida la causa republicana, tras la Guerra Civil Española se exilió con su familia en Estados Unidos, donde ocupó la cátedra de Filología hispánica en la Universidad Columbia (Nueva York) hasta su jubilación (1939 y 1952).[3]​ En los años cuarenta su nombre fue tachado de algunos de sus libros por la censura franquista.[cita requerida]

En el exilio americano continuó desarrollando su trabajo de investigación. Así, en 1944 publicó el Manual de entonación española y en 1946 los Estudios de fonología española. En 1951 devolvió a España los materiales recogidos para el Atlas, que había llevado al exilio para salvaguardarlos. En 1962 apareció en Madrid el primer tomo del Atlas Lingüístico de la Península Ibérica.

Escribió también Métrica española. Reseña histórica y descriptiva (1956), un estudio ya clásico sobre versificación. Un epítome de este trabajo apareció dos años después con el título Arte del verso (1959).

Murió en el exilio a los 95 años.[10][1]

Distinciones académicasEditar

Miembro fundador de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, fue asimismo miembro de la Hispanic Society de Nueva York, de la «American Academy of Arts and Sciences» y del «Hispanic Institute in the United States»; miembro honorario de la «American Association of Teachers of Spanish», y presidente honorario de la Sociedad Nacional Honoraria Hispánica Sigma Delta Pi, de California. De la selección de otras distinciones puede anotarse doctor honoris causa por el Middlebury College de Vermont, en 1940.[9]

ReconocimientosEditar

En 2008 se le dio su nombre a la Biblioteca Tomás Navarro Tomás,[11]​ declarada Bien de Interés Cultural y perteneciente al Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España. También ha dado nombre a algunos centros e instituciones de enseñanza.[12]

Selección de obrasEditar

Además de su cualificada edición de la obra de Garcilaso de la Vega y su estudio de Las moradas de Santa Teresa,[5]​ se han valorado en especial manuales y estudios monográficos como

NotasEditar

  1. Este último se incorporó al proyecto entre 1952 y 1954, cuando se completaron las encuestas en Portugal. Los trabajos publicados como consecuencia de las encuestas del Atlas fueron ensanchando el conocimiento de la dialectología española: entre muchos otros, en 1933 publicó con Espinosa y Rodríguez-Castellano La frontera del andaluz.
  2. Discurso de acceso, en el que planteó su preocupación al observar que la entonación y la norma ortológica del castellano se estaba perdiendo porque el español que se transmitía al exterior, a través del cine sonoro fundamentalmente, que estaba lleno de andalucismos tomados del sainete.
  3. Junto con Amado Alonso comenzó aquella magna obra de investigación en 1931. En ella participaron también Aurelio M. Espinosa hijo, Lorenzo Rodríguez Castellano, Aníbal Otero y Manuel Sanchis Guarner (para la zona castellanohablante); Aníbal Otero y Armando Nobre de Gusmão (para la zona gallegoportuguesa), y Francisco de B. Moll y Manuel Sanchis Guarner (en las zonas catalanas). «Encuestaron con cuestionario sobre los distintos aspectos de la vida rural, recogiendo materiales comparables en una amplia red encuesta (527 puntos) de boca de informantes con poca instrucción y cierta edad, lo que les permitió reunir datos representativos de las hablas vivas. La guerra civil española interrumpió el proyecto poco antes de concluir las encuestas.» Tomás Navarro Tomás al salir para el exilio se llevó los materiales para protegerlos. Tiempo después, negoció desde Nueva York el reintegro a España de lo que se ha denominado el legado Navarro Tomás, colaborando para su publicación en el ámbito del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. En 1962 apareció el único tomo editado.

ReferenciasEditar

  1. a b c Zamora, 1979, p. 412-431.
  2. Jiménez-Landi, 1987.
  3. a b c «Tomás Navarro Tomás». Biografías y Vidas. Consultado el 24 de agosto de 2017. 
  4. Sánchez, 2012.
  5. a b «Tomás Navarro Tomás». enciclopedia.cat (en catalán). Consultado el 24 de agosto de 2017. 
  6. . «Atlas Lingüístico de la Península Ibérica». westernlinguistics.ca. Consultado el 24 de agosto de 2017. 
  7. Calandre Hoenigsfeld, Cristina (Mayo de 2016). «La descarada manipulación histoirca de la Junta para la Ampliación de Estudios, en la Web “ALPI” del CSIC». LQSomos. Consultado el 24 de agosto de 2017. 
  8. «Archivo de la Palabra». residencia.csic. Consultado el 24 de agosto de 2017. 
  9. a b «Tomás Navarro Tomás». rae.es. Consultado el 24 de agosto de 2017. 
  10. «Falleció el filólogo Tomás Navarro Tomás». diario El País. 19 de septiembre de 1979. Consultado el 24 de agosto de 2017. 
  11. «Biblioteca Tomás Navarro Tomás». biblioteca.cchs.csic.es. Consultado el 24 de agosto de 2017. 
  12. «IES Tomás Navarro Tomás (Albacete)». ies-tomasnavarrotomas. Consultado el 24 de agosto de 2017. 
  13. «Tomás Navarro Tomás: su legado en el CCHS». CSIC. 2011. Consultado el 24 de agosto de 2017. 

BibliografíaEditar

  • Azcuenaga Cavia, Carmen (2010). Ernesto Caballero Garrido (coordinador), ed. La Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas: historia de sus centros y protagonistas (1907-1939). Trea y Asociación Nacional de Estudiantes e Investigadores SIGLO XXI. ISBN 9788497044950. 
  • Zamora Vicente, Alonso (LXVI). Necrológica. «Tomás Navarro Tomás (1884-1979)». BRAE (Madrid: RAE). LIX (cuaderno CCXVIII): 412-431. Consultado el 24 de agosto de 2017. 

Enlaces externosEditar

  • «Tomás Navarro Tomás en "El sillón letra h minúscula"». RTVE. 1975. Consultado el 24 de agosto de 2017. «Entrevista de Jesús Hermida, en 1975, para RTVE, a un Tomás Navarro Tomás que a sus 90 años, no dice nada de su papel en la Guerra Civil, «pues debió entender que no era conveniente en aquellos momentos» (según el análisis de Cristina Calandre Hoenigsfeld en la referencia que firma en este mismo artículo).»