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Tratado definitivo de paz y amistad entre México y España

Tratado international de 1836 que reconoce a México como nación independiente.
Facsímil de la última hoja del Tratado de Paz y Amistad entre México y España firmado por José María Calatrava y Miguel Santa María.

El Tratado definitivo de paz y amistad entre la República Mexicana y S.M.C. la Reina Gobernadora de España, también conocido como Tratado Santa María - Calatrava, fue un tratado internacional celebrado entre México y España el 28 de diciembre de 1836, por el cual la monarquía española reconocía la independencia de México como «nación libre, soberana e independiente»; retomaba relaciones diplomáticas y finalizaba las tensiones entre ambas naciones surgidas a partir de la Guerra de Independencia de México iniciada en 1810. Fue firmado por Miguel Santa María por parte de México y José María Calatrava por parte de España.

Índice

AntecedentesEditar

Desde 1521 España había conquistado el territorio conocido hoy como México y sometido a las civilizaciones indígenas que ahí existían fundando una colonia, que luego sería elevado al rango de virreinato en 1535, denominado Virreinato de la Nueva España. Tres siglos perduró el dominio español sobre México.

El 16 de septiembre de 1810, se dio inicio a la guerra de Independencia de México con el llamado Grito de Dolores. Los insurgentes mexicanos lanzaron varios documentos y manifiestos declarándose independientes de España, pero la primera acta emitida por un congreso provisional, fue el Acta Solemne de la Declaración de la Independencia de la América Septentrional emitida por el Congreso de Chilpancingo el 6 de noviembre de 1813, estando todavía en guerra.[1]

La guerra independentista se dio por finalizada en 1821, culminando con la firma de los Tratados de Córdoba el 24 de agosto y el Acta de Independencia del Imperio Mexicano el 28 de septiembre de dicho año. Dicha acta fue el fruto de las negociaciones de las diferentes facciones participantes en la Guerra, incluyendo Juan O'Donojú último virrey de la Nueva España en representación de la monarquía, sin embargo, España no reconocería los tratados y la declaración por considerar que O'Donojú estaba incapacitado para hacer tales arreglos.[2]​ En un decreto publicado en la Gaceta de Madrid los días 13 y 14 de febrero de 1822 y dado a conocer en México en la Gaceta Imperial el 28 de marzo del mismo año, España declara inválidos los Tratados de Córdoba y la subsecuente declaración de independencia de México.[3][4]

Aun cuando la mayor parte de los ejércitos realistas dentro del territorio mexicano habían depuesto las armas y reconocido los Tratados de Córdoba, las incursiones militares de España para tratar de reincorporar a México a su imperio continuaron durante más de un decenio. En 1825, el ejército español se apodera de la fortaleza de San Juan de Ulúa siendo obligado a retirarse por las fuerzas mexicanas. Más adelante, otro intento de España por reconquistar México culminó en la Batalla de Tampico, de 1829.[5]

Por su parte México había intentado tomar sin éxito la isla de Cuba, bastión del gobierno realista en el Golfo de México, a fin de disminuir la influencia de España sobre dichos mares, evitar nuevas incursiones y abrirse una salida hacia el Atlántico.[6]

El TratadoEditar

En 1833 muere el rey Fernando VII, que había ascendido al trono poco antes del comienzo de las guerras de independencia de las colonias americanas, dejando a España en una terrible situación económica. Le sucedió su hija Isabel II, que para entonces era menor de edad, por lo que su madre María Cristina asumió la regencia del país, coincidiendo con el inicio de la Primera Guerra Carlista debido al conflicto de sucesión con Carlos María Isidro de Borbón, hermano de Fernando VII. Por ello, María Cristina decidió adoptar una postura más liberal respecto de su gobierno para cosechar apoyo popular. Esto se reflejaría también en una postura más abierta con respecto a las relaciones con los países americanos, para fomentar el comercio y reactivar la dañada economía española.[7]

Otra influencia para la firma de este tratado fueron las gestiones de México ante la Santa Sede para obtener el reconocimiento de estado soberano, realizadas por el sacerdote Francisco Pablo Vázquez. La Santa Sede otorgaría dicho reconocimiento a México el 29 de noviembre de 1836, esto es, un mes antes de la firma del Santa María - Calatrava.[8]

En 1835, México designa como ministro plenipotenciario a Miguel Santa María, quien ya era ministro en Inglaterra, para firmar el tratado de paz. Por su parte, la regencia española designó a José María Calatrava. El tratado fue firmado en Madrid el 28 de diciembre de 1836.

En México, la publicación del tratado se realizó mediante bando solamente, tras la comprobación de la ratificación en ambos países, el 4 de marzo de 1838.[9]

ReferenciasEditar

  1. Valadés, Diego (1994). Constitución y política. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. p. 9. 
  2. Zárate, Julio (1880). tomo III p.741
  3. Arias, (1880). tomo IV, p.392 nota 2
  4. Martínez del Campo Rangel, Silvia (2003). «El "proceso" contra Agustín de Iturbide». Anuario Mexicano de Historia del Derecho XV. ISSN 0188-0837. 
  5. Frasquet, 2002; 115
  6. Secretaría de Marina. Gobierno de México (2001). «De la Independencia a la actualidad». Archivado desde el original el 3 de marzo de 2009. Consultado el 17 de junio de 2015. 
  7. Terán Enríquez, Adriana (2007). Mexico en lugar de Nueva España: el reconocimiento de una pérdida. México: UNAM. p. 17 - 18. ISBN 9789703244416. 
  8. Historia General de México. Cosío Villegas, Daniel (coord.). El Colegio de México. 2000. p. 544. ISBN 9789681209698. 
  9. Arias, 1880, tomo IV, p.392 nota 2

BibliografíaEditar

Enlaces externosEditar