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Una trilladora o máquina trilladora es una máquina agrícola que separa el grano de trigo y otros cereales de la paja, elimina ésta y limpia el grano mediante zarandas o cribas. Reúne, en una sola máquina, tres tareas que desde la antigüedad se realizaban separadamente: la trilla, la aventada y la limpieza de los granos.

Arriba: trilla con mayal. Centro: trilladora. Abajo: trilla por pisoteo de caballo. Publicidad de Ransomes, Sims & Jefferies c.1885

Antes de su mecanización había tres formas principales distintas de trillar los cereales: manualmente golpeando las gavillas con el mayal, mediante el pisoteo de las gavillas en la era con bueyes o caballos, o arrastrando un trillo tirado por caballos o mulas sobre las gavillas. Separado el grano de la paja era necesario eliminar ésta, lo que se hacía mediante la aventada, arrojando el material trillado al aire con palas especiales u horquillas, en un día ventoso. El viento se llevaba la paja quedando el grano en la era. También llegaron a fabricarse aventadoras de accionamiento manual que hacían esta tarea. Finalmente, de ser necesario, se cribaba o zarandeaba el grano para quitar las impurezas restantes.

A partir de mediados del siglo XVIII se trató de mecanizar estas tareas. Fue Andrew Meickle (1719-1811), un mecánico escocés, quién logró la primera trilladora que funcionó correctamente en la práctica en 1786. La máquina trillaba batiendo las gavillas entre un cilindro giratorio y un cóncavo enterizo fijo, o sea trabajando por impacto. Ventiladores y zarandas aventaban y limpiaban los granos. Impulsada por cuatro caballos, la trilladora de Meickle podía trillar alrededor de 0,7 toneladas de trigo por hora.[1]​ Después de patentar su invento, comenzó a fabricar trilladoras a partir de 1789.[2]​ A comienzos del siglo XIX se van perfeccionando las trilladoras pasando a cóncavos abiertos o sea como parrillas. Hasta mediados de ese siglo, eran impulsadas por caballos girando en un malacate. Cuando comenzaron a difundirse los motores a vapor éstos reemplazaron con ventaja a los caballos, permitiendo trilladoras de mayor capacidad de trabajo. El motor a vapor fue especialmente ventajoso cuando sus hogares se adaptaron a quemar paja, un subproducto de la trilla, en lugar de carbón o leña.

Trilladora de la primera mitad del siglo XX.

Durante el siglo XIX Gran Bretaña fue líder en la fabricación de trilladoras, liderazgo que en el siglo siguiente fue pasando gradualmente a Estados Unidos. Dado que un equipo de trilla (locomóvil y trilladora) requería una inversión importante, era usual su propiedad por contratistas que iban de explotación a explotación a trillar.[3]

La capacidad de trabajo de las trilladoras fue aumentando con el tiempo, llegando a principios del siglo XX a unas 2 toneladas de trigo por hora con una dotación de unos 25 hombres. En trabajo humano esto equivale de pasar de unas 50 horas-hombre por tonelada trillando con mayal (y unas 40 con pisoteo de caballos o bueyes) a unas 12 horas-hombre.[4]

Una nueva tecnología comenzó a difundirse a partir de la década de 1920: así como la trilladora reunió en una sola máquina trilla, aventada y limpieza, la cosechadora reemplazó la segadora y la trilladora. A partir de mediados del siglo XX la trilladora pasó a ser un recuerdo del pasado.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Quick, Graeme R. and Wesley F. Buchele. The grain harvesters. St. Joseph (Michigan), ASAE, 1978. 269 p.
  2. Scottish Engineering Hall of Fame: Andrew Meikle. http://www.engineeringhalloffame.org/profile-meikle.html (acceso 24/2/2018).
  3. Bonnett, Harold. Farming with steam. Aylesbury, Shire Publicatios, 1974. 88 p.
  4. Frank, Rodolfo G. Trigo y trabajo; ganar el pan con el sudor de la frente. Buenos Aires, Ed. Dunken, 2017. 280 p.

Enlaces externosEditar