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Se conoce como tuberculosis genitourinaria la infección crónica del aparato urinario o genital provocada por Mycobacterium tuberculosis (bacilo de Koch). Uno de los órganos más afectados es el riñón, por lo que en ocasiones se describe como tuberculosis renal.[1][2]

DescripciónEditar

Afecta principalmente a adultos jóvenes y siempre es secundaría a la afectación primaria de otro órgano, generalmente el pulmón, desde donde la infección se extiende por vía hematógena, es decir a través de la sangre. Aunque el agente que origina la infección es habitualmente el Mycobacterium tuberculosis, puede estar causada por otros gérmenes de la misma familia, entre ellos el Mycobacterium bovis. El órgano afectado con más frecuencia es el riñón, donde se producen lesiones inflamatorias y formación de cavidades llenas de material caseoso con destrucción progresiva del tejido renal, desde el riñón la infección pueden diseminarse a través de la vía urinaria al uréter, la vejiga urinaria, la próstata o el epidídimo en el testículo. La sintomatología suele consistir en fiebre, micciones frecuentes (polaquiuria) y sensación de escozor al orinar, pueden existir otros síntomas como eliminación de sangre a través de la orina (hematuria) y cólico nefrítico.

DiagnósticoEditar

ReferenciasEditar