La Tumba de Raquel, postal de 1900-1910.

La Tumba de Raquel es un patrimonio cultural palestino desde 2015, establecido por la UNESCO. Situada en la ciudad cisjordana de Belén cerca de Jerusalén. En la actualidad las autoridades israelíes han creado una extensión fortificada de la barrera israelí de Cisjordania que se adentra en territorio cisjordano y envuelve la carretera de acceso y la propia tumba. Es visitada por decenas de miles de turistas, peregrinos judíos, cristianos y musulmanes, cada año.

Según la Torá, Raquel fue sepultada en el camino de Efratá, o sea Belén, donde Jacob erigió una estela sobre su sepulcro. No obstante, la ubicación exacta de la tumba de Raquel es un tema discutido. Un pasaje del Libro de Jeremías parece indicar que se encuentre en el límite norte de Benjamín, hacia Efraím, a diez millas al norte de Jerusalén aproximadamente. Sin embargo la tradición, desde el siglo cuarto por lo menos, ubica la tumba a cuatro millas al sur de Jerusalén y una milla al norte de Belén.

En febrero de 2010 fue declarada por el Gobierno de Israel, junto con la Tumba de los Patriarcas en Hebrón, Lugar de Patrimonio Nacional.[1]​ La declaración originó protestas por parte de jóvenes palestinos en diversas ciudades de Cisjordania.

En vista de lo realizado por el estado de Israel en 2010 al declarar como Patrimonio Nacional tanto la Tumba de Raquel como la de los Patriarcas en territorios palestinos en la región de Cisjordania, la UNESCO en octubre del 2015 declaró que ambas construcciones funerarias son también herencia religiosa musulmana, formando parte de la herencia del estado de Palestina.[2]

ReferenciasEditar