Un día de furia

Película de 1993
(Redirigido desde «Un dia de furia»)

Un día de furia (Falling Down es su título original) es una película estadounidense de thriller psicológico y neo-noir estrenada en 1993 y que trata sobre la tensión y la frustración que genera en muchas personas la vida moderna en las grandes ciudades. El personaje protagonista del filme decide enfrentarse a las adversidades, y lo hace de forma violenta. La cinta participó en la selección oficial del Festival de Cannes de 1993.

ArgumentoEditar

William Foster se ha divorciado recientemente, tiene una orden de alejamiento de su ex-esposa Beth y ha sido despedido de su trabajo. Cuando el aire acondicionado de su coche deja de funcionar, lo abandona en mitad de un atasco y empieza a caminar.

En un autoservicio, el dueño coreano se niega a facilitarle cambio para una llamada telefónica y Foster se queja por los elevados precios. Durante la discusión, el dueño saca un bate de béisbol. Foster se lo quita tras un forcejeo y lo utiliza para destruir su mercancía. Luego paga por una soda y se marcha. Poco después, es abordado por dos pandilleros, quienes lo provocan, lo insultan y le exigen su maletin. Un pandillero saca un cuchillo y Foster pelea contra ellos utilizando el bate de besibol. La pelea termina con Foster haciéndose con el cuchillo.

Mientras tanto, el Sargento Prendergast, en su último día antes de retirarse, toma declaración al dueño del autoservicio tras su pelea con Foster.

Foster llama a Beth de una cabina telefónica. A pesar de la orden de alejamiento, insiste en que irá a casa a por su hija, Adele, para celebrar su cumpleaños. Los pandilleros, ahora en un automóbil y con mas hombres, encuentran a Foster. Intentan asesinarlo disparando con metralletas desde el coche, pero sólo aciertan a testigos cercanos antes de estrellarse con el vehículo. Foster se acerca, dispara a un pandillero atrapado por la pierna y toma una bolsa llena de armas. Mientras tanto, Beth llama a la policía, pero los oficiales no creen que Foster sea peligroso.

Foster camina a través de un parque lleno de indigentes, uno de ellos le pide una limosna antes de quejarse que Foster tiene dos bolsas mientras que él no tiene nada. Foster cede y le da al indigente su maletin, que sólo contiene el almuerzo de Foster. El indigente protesta furioso mientras que Foster se va con la bolsa de armas.

Angela, la novia de uno de los pandilleros, es interrogada por la policía ya que presenció el asalto en coche. Angela describe a Foster y Prendergast conecta el incidente del autoservicio con el tiroteo.

En un local de comida rapida, Foster intenta pedir un desayuno, pero ya han cambiado al menu del almuerzo. Después de una discusión con el dueño, Foster saca una metralleta y accidentalmente dispara al tejado. Después de intentar asegurar a los aterrados empleados y clientes que no lastimará a nadie, Foster cede y ordena almuerzo en lugar de desayuno, pero luego se queja cuando la hamburguesa no aparece igual a la que se muestra en el menu. Se marcha del local e intenta llamar a Beth desde una cabina telefónica. Tras ser insultado por un hombre impaciente que espera para llamar a su vez, destroza a tiros la cabina.

Prendergast y su compañera, Torres, empiezan a investigar y encuentran el atasco donde Foster dejó su auto. Prendergast ve la matrícula del auto que dice "D-FENS".

Foster pasa junto a un banco, donde un hombre afroamericano protesta porque han rechazado concederle el préstamo, ya que según el banco "no es economicamente viable". Mientras la policía se lo lleva intercambia una mirada con Foster y dice "No me olvides". A lo que Foster asiente, como si estuviera de acuerdo con el hombre.

Después Foster entra en una tienda de suministros militares. El dueño, un supremacista blanco, insulta a dos clientes homosexuales y, cuando Torres llega y le pregunta por Foster, niega haberlo visto. Cuando ella se va, el dueño felicita a Foster por el incidente de la comida rapida, creyendo que todos los empleados eran negros, y le ofrece a Foster un lanzacohetes. Cuando Foster expresa malestar por el racismo del dueño, saca un arma e intenta esposarlo, pero Foster lo apuñala con el cuchillo que le confisco a los pandilleros y lo remata a balazos. Se pone el uniforme del ejército y unas botas, y se va con el lanzacochetes y su bolsa de armas. Llama a Beth nuevamente y le dice que "viene a casa". Alarmada por su discurso divagante y amenazador, Beth llama de nuevo a la policía, quienes llegan y se quedan por un tiempo.

Foster se topa con unos obreros que reparan y los acusa de hacer construcciones innecesarias para justificar su presupuesto. Saca el lanzacohetes, pero no sabe como utilizarlo. Un niño que cree que están filmando una película le enseña cómo manejar el lanzacohetes. Mientras hablan, Foster accidentalmente dispara el lanzacohetes, destruyendo el sitio en construcción.

Después, Foster camina por la propiedad de un club de campo privado. Un golfista le grita a Foster por cruzarse y le da un pelotazo. Foster se enfurece y saca una escopeta; se queja por el egoismo del golfista y los que lo acompañan, diciendo que "deberian tener niños jugando" ahí. Dispara a un carrito de golf y el golfista sufre un ataque cardiaco. Caminando por la propiedad, llega una casa extravagante, donde un empleado del dueño realiza un asado con su familia. Foster se queja de como se cortó la mano con el alambre de púas para llegar a través de la pista de golf. Inicialmente retiene a la familia como rehen, pero termina dejándolos ir.

Foster llama otra vez a Beth y le dice que se acerca. Ella huye con Adele. Poco después de que Foster llege a la casa vacía, llegan a su vez Prendergast y Torres. Foster dispara y hiere a Torres y huye al Muelle Venice, mientras Prendergast le persigue. Al final del muelle, Foster encuentra a Beth y Adele. Adele está feliz de verle y Foster pone su arma en el suelo y la abraza, pese al miedo de Beth. Prendergast llega e interviene. Beth patea la pistola lejos del distraído Foster mientras que Prendergast saca su revolver. Pese a que simpatiza con las quejas de Foster sobre ser pisoteado por la sociedad, Prendergast no las acepta como excusa por la destrucción que ha provocado y le exige que se rinda. Desmotivado al reconocer que es el "hombre malo" de esta historia, Foster le dice a Prendergast que tiene un revolver oculto. Al sacarlo, hace que Prendergast le dispare antes de darse cuenta de que el arma era una pistola de agua. Foster muere y cae del muelle hacia el agua. Tras conversar con Beth y Adele, Prendergast decide no retirarse.

RepartoEditar

Véase tambiénEditar

Enlaces externosEditar