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Se define vigilancia epidemiológica como la recolección sistemática de información sobre problemas específicos de salud en poblaciones, su procesamiento y análisis, y su oportuna utilización por quienes deben tomar decisiones de intervención para la prevención y control de los riesgos o daños correspondientes.[1]

La vigilancia tiene un papel fundamental en la salud pública. La vigilancia puede servir para estudiar los cambios en la frecuencia de la enfermedad o para evaluar los cambios en los niveles de los factores de riesgo. Es empleada con mayor frecuencia en las enfermedades infecciosas, pero se ha vuelto cada vez más importante para controlar los cambios en otros tipos de enfermedades. [2]​ La vigilancia epidemiológica tiene, al menos, tres componentes: mecanismos de recolección de información, mecanismos de procesamiento y análisis e interpretación de las informaciones, y mecanismos para divulgar estas informaciones interpretadas.[3]

Índice

Historia de la vigilancia epidemiológicaEditar

La vigilancia epidemiológica ha sido fiel compañera del hombre desde que este ha luchado contra la propagación de las enfermedades.[4]​ Desde el aislamiento de los enfermos en la época prehistórica, hasta la actualidad. Sin embargo, las primeras medidas que pueden considerarse como acciones de vigilancia ocurrieron durante las grandes epidemias que asolaron Europa en los siglos XIV y XV, principalmente la peste bubónica que afectó la población europea y desató tal terror, que las autoridades tuvieron que tomar precauciones para impedir su propagación, entre ellas la más conocida y muy usada, la cuarentena.[5]

Uno de los grandes hitos ocurridos en esta época fue la publicación en 1546 del libro de Girolamo Fracastoro, llamado De contagione et contagiosis morbis et forum curatione. Este libro dio un vuelco a la interpretación de las enfermedades infecciosas y de las epidemias, dejando en claro el concepto de enfermedad contagiosa y las formas posibles de contagio, contribuyendo a reforzar el concepto de la necesidad de aislar a los enfermos y protegerlos del contacto.[5]

Hasta el inicio de la segunda mitad del siglo XX la vigilancia fue concebida como un conjunto de medidas relacionadas con la observación de la evolución de enfermos con patologías infectocontagiosas.[6]​ En 1955 en EEUU el Center for Disease Control propuso un sistema de vigilancia que comprende la recolección sistemática de datos relacionados con la presencia de una enfermedad específica, el análisis e interpretación de la misma y la distribución de la información procesada. En 1966 el doctor Karel Raska, en su trabajo “Vigilancia Epidemiológica Internacional de las Enfermedades Infecciosas” le dio la amplitud con que se conoce y se aplica actualmente. Para la década de los 70, se comienza a hablar del sistema de vigilancia epidemiológica en Latinoamérica.[7]

Tipos de vigilancia epidemiológicaEditar

La esencia de la vigilancia epidemiológica radica en un problema de salud y la información que se tiene acerca del mismo, con base a estos datos se realiza el respectivo análisis con el fin de elaborar un plan de contingencia contra posibles enfermedades y de esta forma elevar la calidad de vida que tiene determinada población o conjunto de personas. En base a estos parámetros, se nos presenta una: vigilancia pasiva y vigilancia activa.[8]

Vigilancia pasivaEditar

Este tipo de vigilancia, también conocida como declaración pasiva,[2]​ se caracteriza por el neto protagonismo de las instituciones de salud, mismas que son las que envían los reportes y datos obtenidos con respecto a una enfermedad a los responsables de la vigilancia epidemiológica. La información llega a través de la red de vigilancia que posteriormente será analizada, esta red la conforman los diferentes hospitales, centros de salud y laboratorios que son clave para la aplicación de una correcta vigilancia activa. Aunque aparentemente este tipo de vigilancia epidemiológica sea más sencilla que la activa, lo cierto es que el riesgo de obtener información errónea y pasar por alto datos importantes aumenta al tener que coordinar de forma obligatoria la participación de varios actores que son los encargados de enviar la información.[9]​ Para evitar estos errores es de suma importancia que la comunicación de datos por parte de los actores de la vigilancia sea lo más rápidos y concretos posibles.[2]

Vigilancia activaEditar

Como su nombre lo anticipa, en este tipo de vigilancia los responsables (muchas veces contratado) se encargan de recolectar y buscar activamente la información acerca del problema de salud pública indagado; se realiza una estrecha relación con el equipo de salud de tal forma que se hace una visita periódica a los centros sanitarios con el fin de analizar los datos obtenidos y buscar el posible origen o causa de una enfermedad.[10]​ Este proceso puede involucrar entrevistas directas con los doctores del centro de salud y los pacientes, revisar las historias clínicas del centro hospitalario y visitar constantemente a las comunidades rurales.[2]​ En el momento en que se hace un descubrimiento de casos infrecuentes, esta vigilancia procede a tomar muestras inmediatamente con el fin de enviarlos a un laboratorio, así mismo, informa a las autoridades o gobierno de turno para elaborar el respectivo plan de contingencia.[11]​ A diferencia de la vigilancia pasiva en donde la información puede ser erróneamente comunicada, la activa obtiene datos más concretos y precisos ya que el personal encargado esta instruido precisamente para esto y su margen de error debe ser obligatoriamente pequeño.[2]

Vigilancia centinela o especializadaEditar

Este tipo de vigilancia basa su eficacia en el tipo de personal que contrata para que realice el proceso pues busca obtener información de gran calidad, es por ello que se realiza en centros especializados elegidos minuciosamente al igual que el personal que forma parte de la red de vigilancia.[12]

Beneficios de la vigilancia epidemiológicaEditar

La vigilancia epidemiológica al ser una herramienta importante dentro de Salud Pública, cumple distintas funciones que van a favor y busca del bienestar humano a través de la prevención de enfermedades; de esta forma entre los múltiples beneficios que trae la vigilancia epidemiológica de una población se tiene:

  • La vigilancia epidemiológica puede aportar a la Salud Pública constantemente y de forma sencilla, ya que con el uso de la información disponible en los distintos centros de salud se puede guiar la toma de decisiones médicas y elaborar correctamente los programas de prevención y promoción de la salud.[13]
  • La forma en la que se reportan a través de la vigilancia las posibles causas de las enfermedades en una población, permite determinar los grupos vulnerables y expuestos a un factor de riesgo, con el fin de implementar una acción rápida y preventiva.[14]
  • Un correcto análisis de la información durante la vigilancia activa o pasiva contribuye a detectar cambios en la prevalencia o incidencia de una enfermedad o un potencial problema que afecte a la estrategia implementada por salud pública, tal es el caso de una epidemia que se puede clasificar según su alcance como extensa o limitada.[15]

ReferenciasEditar

  1. Martínez, Navarro (2004). Vigilancia epidemiológica. Madrid, España: McGraw-Hill España. 
  2. a b c d e Gordis, Leon (2015). Epidemiología. Barcelona,España: ELSEVIER SAUNDERS. 
  3. Martínez, Navarro (2004). Vigilancia epidemiológica. Madrid, España: McGraw-Hill España. 
  4. «Vigilancia epidemiológica». Consultado el 1 de mayo de 2019. 
  5. a b Sanchez, L.N. Vigilancia en salud:Apuntes sobre su desarrollo histórico. 
  6. García Perez, C.; Aguilar, Alfonso (diciembre de 2013). «Revista Archivo Médico de Camagüey». Vigilancia epidemiológica en salud 17 (6): 121-128. 
  7. Martínez, Navarro (2004). Vigilancia epidemiológica. Madrid, España: McGraw-Hill España. 
  8. «Vigilancia epidemiológica en salud pública: definición y tipos». Consultado el 8 de mayo de 2019. 
  9. «Vigilancia epidemiológica en salud pública: definición y tipos». Consultado el 8 de mayo de 2019. 
  10. «Vigilancia epidemiológica en salud pública: definición y tipos». Consultado el 8 de mayo de 2019. 
  11. «Vigilancia epidemiológica en salud pública: definición y tipos». Consultado el 8 de mayo de 2019. 
  12. «Vigilancia epidemiológica en salud pública: definición y tipos». Consultado el 8 de mayo de 2019. 
  13. «Salud Pública de México». La importancia de la vigilancia epidemiológica en los servicios de medicina preventiva 38 (5): 315,316. 3 de septiembre de 1996. 
  14. «Salud Pública de México». La importancia de la vigilancia epidemiológica en los servicios de medicina preventiva 38 (5): 315,316. 3 de septiembre de 1996. 
  15. «Salud Pública de México». La importancia de la vigilancia epidemiológica en los servicios de medicina preventiva 38 (5): 315,316. 3 de septiembre de 1996. 


BibliografíaEditar

  • Martinez, N.F. (2004). Vigilancia Epidemiológica. McGraw-Hill España. 
  • Gordis, L. (2015). Epidemiología. ELSEVIER SAUNDERS. 

Enlaces externosEditar