El Xarq al-Ándalus se define como las tierras orientales de al-Ándalus, territorios que han vivido bajo un poder político de aceptación del Islam como creencia y como estructura política y que geográficamente comprendería los territorios de Murcia, la Comunidad Valenciana, la Cataluña Nueva y las islas Baleares.[1]​ Durante la época islámica el cartógrafo Al-Idrisi dejó sentada la división entre Garb al-Ándalus y Xarq al-Ándalus en sus mapas.[2]

La mayor parte de la conquista musulmana de la península ibérica se llevó a cabo mediante tratados, como es el caso de el llamado pacto de Teodomiro (Tudmir para los árabes), un noble visigodo y señor de extensas tierras en torno a Orihuela. Teodomiro reconoció la soberanía musulmana y se avino a pagar tributos a cambio de mantener sus propiedades.

Durante los siglos VIII, IX y X, Xarq al-Ándalus fue gobernada por valíes dependientes del Califa de Córdoba. A principios del siglo XI, cuando el califato se disgregó en pequeños reinos independientes (taifas), en Xarq al-Ándalus se crearon las taifas de Murcia, Denia, Valencia, Mallorca y Tortosa.

Tras la incorporación a al-Ándalus, la mayoría de la población cristiana (mozárabes) se convirtió al islam (muladíes) y adoptó la lengua y los modos de vida propios de la sociedad islámica. También se instalaron en Xarq al-Ándalus un gran número de árabes y, sobre todo, de bereberes procedentes del norte de África.

Xarq al-Ándalus estuvo integrada en el mundo islámico durante casi cinco siglos, hasta que en la primera mitad del siglo XIII fue conquistada en su mayor parte por Jaime I de Aragón.[3]

ReferenciasEditar