No debe confundirse con apoproteína (parte proteica de una proteína conjugada).


Una apolipoproteína es una proteína que contiene y transporta lípidos en la sangre.[1]​ Se trata de una heteroproteína anfipática con un grupo prostético lipídico que forma parte de las lipoproteínas. El prefijo apo- del término apolipoproteína significa que es la parte fundamental y proteica de las lipoproteínas, pero no se debe confundir la apolipoproteína con la apoproteína de la misma, que es la parte proteica.

Apolipoproteína e3 (apoe3)

Dado su carácter anfipático, se encuentra junto a fosfolípidos formando la envoltura de las lipoproteínas, las cuales son estructuras macromoleculares solubles en cuyo interior hay un núcleo de grasas (triglicéridos y colesterol).

Existen varios tipos de apolipoproteínas: ApoA, ApoB, etcétera. Cuando forman lipoproteínas, las apolipoproteínas son las responsables de que estas macromoléculas sean captadas por los receptores de determinadas células.

Gracias a este fenómeno estructural (formación de lipoproteínas) y de unión (con receptores celulares), las apolipoproteínas pueden unir las lipoproteínas a receptores que activarán una función enzimática, la cual permitirá la degradación de las grasas contenidas en la lipoproteína. Tienen un papel fundamental en el metabolismo lipídico.

Tipos editar

Niveles elevados de apolipoproteínas se encuentran en hiperalfalipoproteinemia, durante el embarazo. Niveles demasiado bajos se observan durante la diabetes, el hipotiroidismo y la cardiopatía isquémica coronaria.

Referencias editar

  1. Mattei, J.-F. (2001/2002). El genoma humano (Ethical eye: the human genome). Sáez García, M. A.; Chao Crecente, M.; Vázquez, D. A., y Rodríguez-Roda Stuart, J., trad. Colección La Mirada de la Ciencia. Madrid: Council of Europe/Editorial Complutense. Glosario (p. 201). ISBN 84-7491-665-8
  2. Papel de los lípidos en la ateroesclerosis. Revista Española de Cardiología, noviembre 2020. DOI: 10.1016/S1131-3587(20)30023-6