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Ángel Ayala

clérigo jesuita, pedagogo y propagandista católico español

Ángel Ayala Alarcó (Ciudad Real, 1 de marzo de 1867 - 20 de noviembre de 1960) fue un clérigo jesuita, pedagogo y propagandista católico español, creador de la pedagogía activa.

Ángel Ayala
Información personal
Nacimiento 1 de marzo de 1867 Ver y modificar los datos en Wikidata
Ciudad Real (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 20 de noviembre de 1960 Ver y modificar los datos en Wikidata (93 años)
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Catolicismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Orden religiosa Compañía de Jesús Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en
Información profesional
Ocupación Escritor Ver y modificar los datos en Wikidata

Índice

TrayectoriaEditar

Nació en Ciudad Real el 1 de marzo de 1867 en el seno de una acomodada familia manchega, oriunda de la provincia de Alicante. Era el tercero de once hermanos.

Tras cursar bachillerato en el Colegio de Santo Domingo de Orihuela de la Compañía de Jesús, estudió Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca y en la recién creada Universidad de Deusto.

Terminada su formación académica, ingresó en 1892 en el Noviciado de San Jerónimo de la Compañía de Jesús, en Guadalupe (Murcia), donde estudió Humanidades, Retórica, Filosofía y Teología. Hizo los votos del bienio en Granada en octubre de 1894, fue ordenado sacerdote en Sevilla en 1903, y de este año es la donación de la casa paterna del Padre Ayala a la Compañía de Jesús, para establecer en Ciudad Real un noviciado, que luego se convertiría con el paso de los años en el actual Colegio Hermano Gárate, que desde 1987 rigen los salesianos.

Ayala realizó sus tres votos como profeso en el Colegio de Chamartín de la Rosa en febrero de 1906. Su primer destino fue la Congregación Mariana de los Luises de Madrid, con algunos de los cuales fundó en 1908 la Asociación Católica de Propagandistas, alentada por el entonces Nuncio de su Santidad, monseñor Vico, con el fin de despertar al adormecido catolicismo español de principios del siglo XX. Fue superior de la residencia de los jesuitas de la calle Zorrilla entre los años 1907 y 1908 y rector del Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI) desde ese año hasta 1911. Ese año es trasladado a Ciudad Real donde funda el Seminario Menor de San Ignacio de Loyola, al frente del cual permanece hasta que en 1918 vuelve a ser nombrado rector del ICAI y del colegio Areneros. De 1922 a 1927 ejerce como maestro de novicios en Granada y Aranjuez al contar con el don de conectar con la juventud. En 1927 dirige la revista Estrella del Mar y es secretario del Padre Provincial, y un año después retorna como superior a la residencia de la calle de Zorrilla, en Madrid.

Disuelta la Compañía de Jesús por el Gobierno de la República, actúa como Viceprovincial, sigue a hurtadillas con los Luises y durante los meses previos a la Guerra Civil está a cargo de la residencia-refugio denominada Coetus III. Cuando comienza el conflicto armado la prensa anuncia a bombo y platillo su detención, pero lo cierto es que consigue ocultarse en distintos domicilios de las calles Agustín y de Manuel Longoria, en la capital de España, hasta que consigue desplazarse hasta Daimiel, donde le acoge una familia amiga y posteriormente se oculta en un asilo de las Hermanitas de los Pobres de la calle de Almagro, en Madrid, hasta que concluye la contienda.

Fue un jesuita atípico, con muchas lagunas en su formación a causa de su pésima salud, pese a lo cual superó los noventa años de edad. Así, en vez de un trienio de Humanidades, otro de Filosofía y otro de Enseñanza, fue haciendo bienios de cada uno más tres años de Teología en vez de los cuatro acostumbrados y se ordenó sacerdote sin ni siquiera haber terminado su tercer año de Teología, en 1903. También fue anómala su tercera probación; por todo eso se pasó en atención a sus cualidades. En efecto, destacó como un gran y activísimo organizador y por el don para conectar con la juventud y los aspectos más modernos de la sociedad, a pesar de su fundamental ortodoxia. Sirvió así para romper con el integrismo exterior de cierto catolicismo antiguo y preconciliar, que impedía al catolicismo español progresar y hacer adeptos en la sociedad.

Fundó el Colegio de Areneros en Madrid y el jesuita Seminario de Ciudad Real en el solar de su casa familiar y lo dirigió entre 1911 y 1919; allí promovió la que llamó "pedagogía activa" (abierta a muchos campos del saber y de las artes y potenciadora de las cualidades intrínsecas de cada alumno, pero sólida en su espiritualidad). También dirigió la Congregación Mariana de Madrid (más conocida como "los luises"), e inició el 3 de diciembre de 1909, a requerimiento del Nuncio del papa en España, el cardenal Vico, la muy influyente Asociación Católica Nacional de Propagandistas, al principio denominada "de Jóvenes Propagandistas", en su Colegio de Areneros, donde tuvo como mano derecha al luego influyente cardenal Ángel Herrera Oria que luego la dirigiría; a partir de 1911 su órgano de expresión sería el periódico madrileño El Debate, diario confesional por antonomasia, que desde 1935 tendría en el Ya un hermano menor; este órgano fue un vivero de nuevas ideas e instituciones: la Federación de Estudiantes Católicos, el Instituto Social Obrero, el Centro de Estudios Universitarios, la Editorial Católica, la Biblioteca de Autores Cristianos... Su labor consistió más bien en formar los cuadros dirigentes de todas estas instituciones. Su capacidad se extendió a la dirección de un Centro Católico de Obreros y unas Escuelas Obreras. Impulsó asimismo la Compañía Misionera del Sagrado Corazón, que había entrado en crisis tras la expulsión de su fundadora a los seis años de haberla creado, con ayuda de la madre María Pilar Navarro. Entre 1922 y 1926 fue maestro de novicios en Granada y Aranjuez.

Pasó la Guerra Civil en Daimiel y en una residencia de ancianos de Madrid con nombre supuesto. Tras la guerra fue de nuevo superior hasta 1945 y pasó el resto de su vida en el Colegio de Areneros, dedicado a la dirección espiritual y a escribir. Sus Obras completas en dos volúmenes fueron impresas en 1947, aunque no recogen pese a su título algunas de sus obras anteriores y desde luego tampoco las posteriores.

Entre todas ellas destacan Prácticas de Pedagogía (Madrid: Blass y Cía, 1919), destinado a sus alumnos de Ciudad Real, Nuestros colegios (Madrid: Huelves, 1931), destinado a jesuitas y Diferencias entre el estado seglar y el religioso (1935). Autobiográficas son Recuerdos y Pensamientos.

ObrasEditar

  • Obras completas', 1947, 2 vols
  • Prácticas de Pedagogía (Madrid: Blass y Cía, 1919)
  • Nuestros colegios (Madrid: Huelves, 1931)
  • Diferencias entre el estado seglar y el religioso (1935)
  • Recuerdos
  • Pensamientos
  • Ignacianas
  • Exámenes prácticos para días de retiro
  • Congregaciones marianas
  • La elección de estado en los colegios religiosos

FuenteEditar

  • Buenaventura Delgado Criado, Historia de la Educación en España y América, III. 1993.

EnlacesEditar