Þorbjörn öngull

Þorbjörn öngull Þórðarson (Thorbjörn Thordharson, apodado el garfio, 996 - 1031) fue un vikingo de Islandia en el siglo XI. Es un personaje de la saga de Grettir, conocido por ser la mano que ejecutó a Grettir Ásmundarson.[1]​ Þorbjörn öngull tenía fama de matón y alborotador, la saga lo muestra como un «hombre grande y fuerte, difícil de tratar, y despiadado» y lo justifica por su madrastra, que trataba a todos los hijastros mal, pero a Þorbjörn peor, por su temperamento. Era nieto de Hjalti Þórðarson.

La historia del carácter áspero de Þorbjörn se inicia en su juventud, cuando estaba jugando a hnefatafl usando grandes piezas que se ajustaban al tablero con espigas; fue entonces cuando su madrastra advirtió que estaba distraído con el juego y consideró que estaba desperdiciando el tiempo y le llamó la atención, a lo que Þorbjörn öngull respondió con insolencia. La madrastra se precipitó hacia el joven, clavó una de las piezas en su mejilla, pero con mala fortuna y rompió la pieza de forma que perdió también un ojo al salir de la cuenca. La respuesta no se hizo esperar, respondió con tal violencia y mostrando toda su furia en una paliza que dejó a la mujer postrada y malherida en cama, donde murió poco después por las complicaciones de las heridas recibidas. Fue tras este suceso que Þorbjörn öngull se convirtió en un alborotador.[2]

Su papel en la saga se centra en Grettir y su hermano Illugi, que se refugian en la isla de Drangey, en Skagafjörður, un lugar donde no faltaba agua y comida, pero sobre todo tenían seguridad. Solo había acceso a su zona con unas escaleras que guardaban en el interior, desde el exterior era imposible que alguien pudiera subir. Los bóndi locales habían utilizado la isla para llevar a pastar a sus ovejas, donde no había depredadores, a excepción de Grettir que dispuso de las ovejas a su antojo. Uno de los bóndi llevó el asunto a Þorbjörn öngull, que se propuso capturar y matar a Grettir, pero todos los intentos fueron repetidamente fallidos y demostraron ser un cobarde y bravucón.

Þorbjörn öngull logra abatir a un Grettir debilitado por la nigromancia rúnica de la hechicera Þuríður. Tras matar a Grettir, le cortó la cabeza y fue a mostrarla a su madre en Miðfjörður. Por las formas, mal aceptadas por la ley islandesa, fue declarado proscrito y sentenciado al destierro; primero fue a Noruega y posteriormente a Miklagard (Constantinopla) donde se unió a los varegos. Pero Þorsteinn drómundur, fue tras él en busca de venganza por la muerte de Grettir y finalmente logró su objetivo.

ReferenciasEditar

  1. Dominik Waßenhoven, Skandinavier unterwegs in Europa (1000-1250): Untersuchungen zu Mobilität und Kulturtransfer auf prosopographischer Grundlage, Oldenbourg Verlag, 2006, ISBN 3050048530 sección B:302 p. 357.
  2. Saga de Grettir, cap. 70.

BibliografíaEditar

  • Bernard Scudder, The Complete Sagas of Icelanders, Leifur Eiriksson Publishing (1997).