Anteiglesia

tipo de entidad de población

La anteiglesia (en euskera, elizatea) es una institución municipal tradicional del Señorío de Vizcaya.

Pórtico de la iglesia de San Agustín de Echevarría, en la comarca del Duranguesado. La asamblea vecinal solía celebrarse en el pórtico.

La anteiglesia se componía de un pueblo o un conjunto de caseríos organizados en torno a una iglesia, centro de la vida pública. El nombre del término procede de la costumbre de reunirse ante dicha iglesia para debatir los asuntos públicos. Su forma de gobierno era la asamblea de todos los vecinos, que se celebraba en forma de concejo abierto en el pórtico o atrio de la iglesia parroquial.

La reunión de los representantes de las anteiglesias eran las Juntas Generales de Vizcaya. Las Juntas Generales gozaban de una muy amplia autonomía en relación al gobierno del Señorío.

Al territorio que ocupaban las anteiglesias se le dio el nombre de tierra llana o infanzonado y en él regían plenamente los fueros locales, por contraposición a las villas (como Bilbao), donde regían leyes civiles y comerciales distintas y, más tarde, el Código Civil. En la actualidad sobreviven diferencias en materia de derecho civil entre el Infanzonado y la ciudad de Bilbao (entre otras).

Muchas anteiglesias terminaron por incorporarse a villa, por ejemplo, las de Deusto y Abando en la villa de Bilbao y, por tanto, perdieron dicha condición al anexionarse.

El origen de esta organización que tiene relieve socio-político, se basa en los siguientes elementos:

  • Existencia de una iglesia parroquial.
  • Institucionalización pública de las reuniones celebradas.


OrganizaciónEditar

Las anteiglesias vizcaínas formaban parte de la denominada Tierra Llana. Se regían y rigen por el derecho foral, en contraposición a los fueros de las villas y ciudades.

La responsabilidad del gobierno correspondía a la asamblea de vecinos, presidida por un fiel síndico y procurador general, que adoptaba como representación de la autoridad el chuzo o lanza de la anteiglesia.

El fiel ejercía el cargo por un periodo de tiempo determinado, normalmente un año, y representaba a la anteiglesia en las juntas de la merindad correspondiente.

Las anteiglesias estaban divididas en cofradías que correspondían a sus barrios. Actualmente, se mantiene esta institución en muy pocos sitios. Un ejemplo de pervivencia es la anteiglesia de Yurreta.

Véase tambiénEditar