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Atril en una iglesia

El atril es un soporte para sostener libros o textos. Existen de diferentes materiales, como madera, metacrilato, metal, incluso acolchados para leer en la cama. También existen destinados a diferentes usos como sostener partituras, libros de texto y recetarios. Cuando es de grandes dimensiones y tiene cuatro caras que giran sobre un pie elevado, se lo denomina «facistol».

Índice

HistoriaEditar

En las iglesias cristianas viene usándose desde las primeras basílicas pero no se conservan apenas ejemplares anteriores al siglo XV. Los antiguos atriles presentan a menudo la forma de unas parrillas descansando sobre el dorso de un águila de metal u otra figura equivalente. El uso de los atriles sobre el altar empezó a finales del siglo XIV, pues antes de esta fecha se sostenía el misal sobre una almohadilla más o menos adornada, y hasta el siglo IX ejercían este oficio las manos de los acólitos tanto para el misal como para los dípticos y otros objetos.[1]

UsoEditar

Existen atriles fabricados en los más diversos materiales y modelos, siendo así realizados en materiales nobles como la madera o metal, metacrilato, piedra, etc. Hay atriles regulables en altura e inclinación para poder leer mejor los textos colocados en él. Además de su uso habitual en liturgias, se emplean en todo tipo de eventos, tanto políticos, deportivos, musicales, conferencias y en todo lugar que requiera una presentación o charla, bien por parte de un orador o locutor.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Arqueología y bellas artes, de 1922, de Francisco Naval y Ayerbe

Enlaces externosEditar