Bastón de mando

El bastón de mando (o vara de mando, también denominado manípulo) es un complemento protocolario que denota en la persona que lo porta, autoridad o mando sobre un grupo o colectivo identitario.

El rey de Aragón Ramiro I con la corona y la vara de mando de auctoritas. Miniatura del siglo XIII de Jaca (Aragón).
Bastón de mando del municipio español de Molinicos, en Albacete.

Sus antecedentes históricos arrancan en las primeras civilizaciones. En la monarquía española tradicional, al igual que en otras muchas monarquías, era un signo de representación de poder junto con la corona, el trono, la espada, o una columna para reforzar su fortaleza.[1]

Actualmente son usados en todos los municipios españoles y de otros países por los alcaldes y los tenientes de alcaldes.

Hay otros estamentos civiles y militares en los que el protocolo histórico asigna bastón de mando a determinadas personalidades. En el caso de los militares, al general y al coronel; en el mundo judicial, al juez y al juez de paz.

Los colores de los cordones del bastón, con independencia del material del que esté hecho este, denotan el grado de autoridad de su portador.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Rafael Gil (2014). El recurso a lo simbólico. Reflexiones sobre el gusto II. El símbolo de lo Real. La construcción de la imagen de la monarquía española en el tránsito de los siglos XVIII al XIX. Zaragoza: Institución Fernando el Católico. p. 116. ISBN 978-84-9911-300-5.