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Se llamaban bustuarios (bustuarius) entre los romanos los gladiadores que combatían cerca de la pira en la que se quemaba algún cadáver para celebrar sus exequias por estar persuadidos que su sangre aplacaba los dioses infernales. Este uso se originó de la bárbara costumbre que había de inmolar algunos esclavos sobre la tumba de un guerrero, que se cree tomaron los etruscos de los griegos.

Los hijos de Lucio Junio Bruto fueron los primeros que honraron de este modo los funerales de su padre por los años 489 de Roma.

El nombre de estos gladiadores se deriva del lugar en que se quemaba y enterraba el cadáver, llamado bustum en latín.

ReferenciasEditar