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Centzon Mimixcoa

En la mitología azteca, cuatrocientas deidades que representan a las estrellas del norte

Centzon Mimixcoa (en náhuatl: centzomimixcohuah‘cuatrocientas serpientes de nubes’centzontli, cuatrocientos; mixtli, nube (pl. mimixtin); cohuatl, serpiente’)?[1][2]​ en la mitología mexica eran la personificación de las estrellas septentrionales o estrellas del Norte.

RelatosEditar

Originalmente fueron creados para hacer la guerra en la Tierra por Iztac Chalchihuitlicue,[3]​ luego de que los 400 mimixcoa entran a una cueva la diosa engendra otros cinco mimixcoa, Cuauhtliicohuauh, Iztac Mixcohuatl, Cuitlachcihuatl (mujer), Tlotepetl y Apanteuctli. El Sol al ver que los Centzonmimixcoa no cumplen con su encargo de hacer la guerra y alimentarlo con sangre, les manda hablar a los cinco que nacieron al último y les pide que maten a las "Cuatrocientas Serpientes de nubes", lo que logran por medio de una celada.[4]​ Tras su muerte pasan a convertirse en las estrellas del hemisferio boreal complementando a las Centzon Huitznahuac del hemisferio austral.

Otra mención aparece al inicio de los Anales de Cuauhtitlan, donde se entremezcla el mito con la historia, hablando de las primeras migraciones chichimecas; señala que los Centzonmimixcoa eran los guías de estos pueblos,[5]​ en un momento de su trayecto se encuentran con Itzpapalotl quien los ataca y prácticamente los extermina, sobreviviendo sólo uno, Iztac Mixcohuatl también conocido como Xocoyomixcohuatl, este se esconde dentro de una biznaga para evadir a la diosa, luego sorpresivamente sale flechándola y la vez invoca a los Centzonmixcoa resucitándolos quienes también la flechan y la derrotan. Luego queman su cuerpo y con las cenizas se pintan las cuencas de los ojos, el resto de la ceniza y huesos lo convierten en un tlaquimilolli (envoltorio sagrado) al cual venerarán.

Interpretación y semiologíaEditar

Estos relatos en realidad son de tradición chichimeca los cuales son tomados por los grupos nahuas con lo que se declaran herederos de ellos.[6]

El contexto mítico-narrativo es similar en ambos textos, nos habla del inicio de la actividad guerrera. Nos plantea la conexión entre los dioses estelares y su destino bélico, inevitable en sí mismo. En ambos relatos trasciende la acción de esconderse y el elemento sorpresa para lograr el éxito.

También es comparable al mito del nacimiento de Huitzilopochtli como ente de luz y guerrero, solo que aquí la posición de los actores es inversa, los Centzonmixcoa como seres nocturnos se imponen al fuego-luz nocturno (Itzpapalotl).[7]​ Siendo en el primer mito los cinco más jóvenes (el término nahua para designar a estos es xocoyotl) quienes se posicionan como los dominantes, al igual que Iztacmixcohuatl.

La aparición de Itzpapalotl ante chichimecas se presenta en otras narraciones e incluso, según una versión, durante la migración mexica.[8]

ReferenciasEditar

  1. Simeón, 1988: 279.
  2. Robelo, 1905: 268. El plural de Mixcohuatl.
  3. Krickerberg, 1971: 32. Códice Chimalpopoca, 1992: 122.
  4. Códice Chimalpopoca, 1992: 123.
  5. Anales de Cuauhtitlan, 2011: 25-27.
  6. Graulich, 1974: 313.
  7. Graulich, 1974: 322.
  8. Graulich, 1974: 346.

BibliografíaEditar

  • Graulich, Michel. "Las peregrinaciones aztecas y el ciclo de Mixcoatl", en Estudios de Cultura Nahuatl, vol. 11, UNAM, México, 1974. pp. 311-354
  • Anales de Cuauhtitlan. Paleografía y traducción de Rafael Tena, Conaculta, México. ISBN 978-607-455-869-2
  • Robelo, Cecilio Agustín. Diccionario de Mitología Nahoa. México: Imprenta del Museo Nacional, México, 1905
  • Códice Chimalpopoca Anales de Cuauhtitlán y Leyenda de los Soles. Traducción directa del náhuatl por Primo Feliciano Velázquez, UNAM, México, 1992. ISBN 968-36-2747-1
  • Krickerberg, Walter. Mitos y leyendas de los aztecas, incas, mayas y muiscas. FCE, México, 1971. ISBN 978-16-581-0
  • Simeón, Remi. Diccionario de la lengua nahuatl o mexicana. Colección América Nuestra, Ed. Siglo XXI, México, 1988. ISBN 968-23-0573-x