Chakra

Centros de energía en el cuerpo humano

Según la doctrina hinduista, los chakras son centros de energía inmensurable (no medible) situados en el cuerpo humano.[1]

Ilustración donde se muestra la localización de los shad-chakra (‘seis chakras’) que se mencionan en las Upanishad (escrituras sagradas del hinduismo).

Según los libros sagrados del hinduismo, los chakras son seis, pero según la teosofía (de fines del siglo XIX), el gnosticismo (de mediados del siglo XX) y la nueva era (de fines del siglo XX)[2]​ son siete.[3]

EtimologíaEditar

La palabra sánscrita chakram significa ‘círculo’ o ‘disco’.

  • cakra, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).
  • चक्र, en escritura devanāgarī del sánscrito.
  • Pronunciación:
    • /chakrá/ o /chakrám/ en sánscrito védico.[4]
    • [ˈʨʌkrə̃] en AFI (alfabeto fonético internacional).
    • /chákra/, en inglés y en otros idiomas influidos por este, como el español.
    • /chákr/ o /chókr/, en idiomas modernos de la India.
  • Etimología: ‘círculo, disco, rueda’; proviene posiblemente de la raíz sánscrita char: ‘moverse [las personas, los animales, el agua, los barcos, los astros]’; o de la raíz sánscrita kri (según Panini, en el Nirukta, 6.1.12) y el Kashiká-vritti).[4]​ A su vez, el término chakra deriva del idioma protoindoeuropeo *kweklos (/kuéklos/), de la que derivaron:
el griego antiguo kyklós
esta palabra griega generó la palabra española «ciclo».
el latín circus (/kírkus/ o /chírkus/).
esta palabra latina generó la palabra española «circo».
el latín círculus (/kírkulus/ o /chírculus/).
esta palabra latina generó la palabra española «círculo».
el protogermánico *hwel- (/juél/): ‘rueda’.
esta palabra germánica generó la palabra inglesa wheel (/uíil/).

Desde el siglo III a. C. (en el texto epicorreligioso Majabhárata), el dios Visnú sostiene en una de sus cuatro manos un disco llamado Súdarsan chakra.[cita requerida]

Historia de los seis chakrasEditar

En el siglo II d. C., el Yoga-kundalini-upanishad (uno de los más de cien antiguos textos hinduistas Upanishad) menciona brevemente el nombre de los seis chakras:[5]

  • muladara[6]​ (‘sostén de la raíz’), la zona entre el ano y los genitales, justo donde se apoya el cuerpo al sentarse con las piernas cruzadas.
  • suadishtana (‘su-propio lugar-de-estar’), la región umbilical, junto al ombligo.
  • manipura (‘joya-ciudad’), la punta del estómago o epigastrio, junto al bazo.
  • anajata (‘no-herido’ o ‘no-golpeado’), en el centro del pecho, junto al esternón.
  • vishuda (‘muy puro’), en la laringe, a la altura de la garganta.
  • añakia (‘conocer por el entendimiento’), que se ubica en el entrecejo.

En la creencia vasraiana del budismo tibetano (a lo largo del I milenio d. C.) también se menciona a los seis chakras por sus nombres en sánscrito, y se los describe meramente como «centros de energía».[cita requerida]

En el siglo XV, el Yoga-tattua-upanisad menciona nuevamente esta lista de seis chakras.[cita requerida]

Los chakras en la teosofíaEditar

 
Localización de los siete chakras en el cuerpo humano, según la teosofía (el chakra de la coronilla permaneció desconocido por los hinduistas desde el I milenio a. C. hasta que el meditador británico C. W. Leadbeater lo descubrió en 1927).

A fines del siglo XIX, la teosofía ―en su acercamiento al hinduismo― mostró un creciente interés por los chakras.

En la creencia teosófica tántrica, tiene importancia un libro, publicado en 1918 por el británico Arthur Avalon (sir John Woodroffe, 1865-1936), titulado The serpent power (El poder de la serpiente, en español),[7]​ que Avalon afirmaba que era la traducción de dos textos sánscritos: el Shat-chakra-nirupana (‘apariencia de los seis chakras’) y el Padaka-pañchaka.

A fines del siglo XIX, Avalon ―pese a sus posturas preternaturalistas― suponía que los chakras se correspondían en gran medida con los plexos nerviosos. Él suponía que los chakras tienen alguna relación con las glándulas endocrinas, por lo que sostenía que la ejercitación de los chakras generaría algunas hormonas.[cita requerida]

Algunos autores y seguidores de esta creencia consideran que estos elementos tienen existencia real (aunque «espiritual»). Mircea Eliade (1907-1986) le llamaba «fisiología sutil», y afirmaba que los chakras serían alegorías para practicar una autohipnosis yóguica, a fin de lograr el samadhi (la ‘absorción completa’, conocida también como «enstasis», según Mircea Eliade, o «isolación», según Paul Masson-Oursel (1882-1956).

 
El obispo británico C. W. Leadbeater (1854-1934) les asignó colores y funciones a los chakras, y creó un séptimo chakra, más importante que los chakras de los hindúes: el sahasrara chakra.

Estas ideas fueron desarrolladas por el obispo británico C. W. Leadbeater (1854-1934), en su libro Los chakras (1927), que se refiere a sus propios descubrimientos acerca del tema. Después, escritores contemporáneos han escrito su opinión acerca de los chakras con detalles, incluyendo su color y sus variadas funciones.[cita requerida]

Según Leadbeater, los chakras se encuentran en los cuerpos sutiles del ser humano, llamados kama-rupa (‘forma del deseo’) o linga sharira (‘cuerpo simbólico’).[cita requerida]

En la India se creía que el aire aspirado (prana) recorría el cuerpo, dándole fuerza. La función de los chakras era la de recibir, acumular y distribuir esos aires.[cita requerida]

Los chakras se describen[cita requerida] alineados desde la base de la columna vertebral, o, más exactamente, en un nadi central a lo largo del raquis y hasta la mollera o vértex, llamada abadhuti. En el chakra muladhara (en el perineo), yacería dormida la energía kundalini, la cual se representa mediante la imagen de una serpiente enroscada.

El propósito del yoga es despertar y elevar esta serpiente a través del canal central sushumna pasando por todos los chakras, hasta lograr que se una con Brahman (el Dios abstracto) en el chakra superior sahasrara, descubierto en los años 1920 por el británico Leadbeater.

No seis, sino siete chakrasEditar

Los escritores de la teosofía (creencia esotérica occidental de fines del siglo XIX) consideraban que los chakras no debían ser seis sino siete. Inventaron un séptimo chakra, el sajasra-ara (‘mil-rayos [de una rueda]’), con la forma de una flor de loto invertida, que sería invisible y se encontraría en la cabeza. Por ser el último chakra (en orden cronológico de creación), algunos lo consideraron el más importante, y otros, el menos importante.[cita requerida]

Actualmente, los creyentes en esta doctrina de los chakras afirman que en realidad el número de chakras no es seis (como afirmaban los textos sagrados hinduistas) sino mucho mayor, ya que dicen que existiría un chakra en cada punto donde se cruzan dos o más canales energéticos, y estos serían innumerables.[8]​ Sin embargo la creencia principal es que existirían siete chakras (el número propuesto por los británicos).

Descripción moderna de los siete chakrasEditar

La siguiente descripción se puede encontrar en todos los sitios web sobre este tema. Ninguno aporta evidencia alguna acerca de quién fue la primera persona que le adjudicó colores a los chakras:

  1. muladhara. De color rojo, es el chakra raíz y se relaciona con todos los aspectos de la existencia física del ser humano.
  2. swadishtana. De color naranja, es el chakra del hueso sacro y rige nuestras emociones, creatividad y placer.
  3. manipura. De color amarillo, es el chakra del plexo solar y acoge el «poder» personal.
  4. anahata. De color verde, es el centro del corazón y está asociado al amor.
  5. vishudha. De color azul turquesa, es el chakra de la garganta y es el responsable de la comunicación.
  6. ajna. De color azul índigo, es el tercer ojo y es el centro de la intuición.
  7. sahasrara. De color blanco o morado, es el chakra corona y es el centro de conexión espiritual.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. «Los 7 Chakras». 
  2. Myss, Caroline: «Chakras: your energetic being», artículo en inglés publicado en el sitio web de la escritora nueva era Caroline Myss.
  3. «Tus chakras también tienen derecho. Masaje de chakras para el reequilibrio externo e interno», artículo publicado el 25 de febrero de 2015 en el sitio web del periódico El Mundo (Madrid).
  4. a b Véase la entrada cakrá que se encuentra en la primera mitad de la tercera columna de la pág. 380 en el Sanskrit-English Dictionary, del sanscritólogo británico Monier Monier-Williams (1819-1899).
  5. Según el Sanskrit-English Dictionary, del británico Monier Monier-Williams (1819-1899).
  6. «muladhará». 
  7. «Kundalini», artículo publicado en el sitio web Formarse (Buenos Aires).
  8. «7 chakras».