Confinamiento solitario

El confinamiento solitario es una forma de encarcelamiento caracterizada por la estancia en celdas individuales con poco o ningún contacto con otros reos, medidas estrictas para controlar contrabando y el uso de medidas y equipo adicionales de seguridad. Está específicamente diseñado para reclusos disruptivos que son un riesgo para otros reos, el personal de la cárcel o la misma prisión. Se usa principalmente para violaciones de disciplina, tales como homicidio, toma de rehenes, asalto y motines. Sin embargo, también es una medida de protección usada para prisioneros cuyas seguridad es amenazada por otros.

El confinamiento solitario ha recibido fuertes críticas por sus efectos psicológicos perjudicales y, según algunos y en algunos casos, constituir una forma de tortura.[1][2]​ De acuerdo con un estudio de 2017, "una literatura científica robusta ha establecido los efectivos psicológicos negativos del confinamiento solitario", llevando a "un consenso emergente organizaciones correccionales, al igual que organizaciones profesionales, para la salud mental, legales y de derechos humanos para limitar drásticamente el uso de confinamiento solitario."[3]

ReferenciasEditar

  1. Arrigo, Bruce A.; Bullock, Jennifer Leslie (19 November 2007). «The Psychological Effects of Solitary Confinement on Prisoners in Supermax Units». International Journal of Offender Therapy & Comparative Criminology 52 (6): 622-640. PMID 18025074. doi:10.1177/0306624X07309720. Consultado el 17 de marzo de 2014. (requiere suscripción). 
  2. Gawande, Atul (7 de enero de 2009). «Is long-term solitary confinement torture?». The New Yorker. Consultado el 16 de abril de 2010. 
  3. Haney, Craig (3 de noviembre de 2017). «Restricting the Use of Solitary Confinement». Annual Review of Criminology 1: 285-310. ISSN 2572-4568. doi:10.1146/annurev-criminol-032317-092326.