Conocimiento libre

conocimiento que puede ser adquirido, interpretado y aplicado libremente
Conocimiento libre colaborativo

El conocimiento libre es una corriente epistemológica que estudia el origen histórico y el valor del conocimiento considerándolo como un bien público que beneficia a la colectividad en general y permite el desarrollo igualitario.

El conocimiento ha estado presente desde los principios de la humanidad, hemos avanzado como especie conforme él ha evolucionado. Pero también el conocimiento está estrechamente vinculado a la libertad, ya que el humano aprende, enseña y hace uso de sus conocimientos en la medida de la libertad que tenga para hacerlo. Particularmente, el conocimiento es una cualidad humana que requiere determinadas condiciones sociales y amplios espacios de libertad para su generación, apropiación, aprendizaje, sistematización, interiorización, transmisión y aplicación. Su fecundidad en un contexto social adquiere su máximo valor en tanto se transmita y comparta de forma libre y abierta. Por eso, cuanta más libertad y sociabilidad existan en ese contexto social más conocimientos habrá en él.[1]

FundamentosEditar

El conocimiento ha estado presente desde los principios de la humanidad; y, conforme avanza el conocimiento, hemos evolucionado como especie. El ser humano aprende, enseña y hace uso del conocimiento en la medida de la libertad que tenga para hacerlo.

Hasta hace pocas décadas el conocimiento era patrimonio de la humanidad, y existía libertad de uso y acceso al mismo. Con la aparición de límites artificiales como las patentes y los derechos de autor entre otros (en conjunto denominados como propiedad intelectual), el conocimiento perdió esta característica. En la actualidad, el avance de la tecnología para lograr una sociedad digitalizada y conectada brinda al conocimiento humano nuevas posibilidades de crecimiento.

El conocimiento, según FIAP,[2]​ es un atributo estrictamente humano que, sin embargo, requiere determinadas condiciones sociales y amplios espacios de libertad para su generación, aprendizaje, interiorización, sistematización, transmisión y aplicación.

El conocimiento es libre por naturaleza[2]​ y puede generarse en soledad, pero solo es fecundo dentro de un contexto social porque tiene la capacidad intrínseca de adquirir su máximo valor en tanto se transmite y es compartido de forma libre y abierta. Por eso, cuanta más libertad y sociabilidad, hay más conocimiento, y por eso, también, es una aberración pretender cosificarlo y hacer de él una mercancía privativa orientada al lucro y la exclusión, en vez de considerarlo un patrimonio colectivo de la humanidad.

Sostenibilidad del conocimiento libreEditar

Pero, si la generación y uso del conocimiento demandan libertad y sociedad, sostiene fiap, también es cierto que toda sociedad requiere organización, lo que supone inevitablemente admitir ciertas estructuras de poder que, en determinadas circunstancias, pueden limitar o, al menos, condicionar la libertad. A nadie se le oculta que el poder, ya sea político, económico, o de cualquier otra naturaleza, necesita del conocimiento y que cuando esa instancia de poder no está suficientemente controlada acaba privatizando el conocimiento y apropiándose de aquello que es patrimonio colectivo. Ha ocurrido siempre y seguirá ocurriendo, pero ahora tenemos en nuestras manos la posibilidad de romper en parte esa dinámica perversa.

La historia de los derechos de autorEditar

Cuando se discute sobre los derechos de autor a escala internacional, el referente fundamental que ha de tenerse en cuenta en primer lugar es el Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas del 9 de septiembre de 1886 (con sus sucesivas ampliaciones y adaptaciones en París en 1896, Berlín en 1908, etc.). A través de él, los estados firmantes (eminentemente europeos) se comprometían al reconocimiento de los derechos de autor, dentro de los cuales se efectuaba una distinción entre derechos morales y los derechos patrimoniales, más conocidos como derechos de explotación. Los primeros son de carácter inalienable y le son concedidos al productor de una obra por el simple hecho de haberla creado. En cuanto a los segundos, que el autor sí puede ceder a terceros (algo muy habitual), implican la potestad, con ciertas excepciones, de decidir acerca de la explotación comercial de su obra, además de poder exigir remuneración a cambio de adaptaciones, traducciones y demás usos derivados que se hagan de ella.Otra precisión conceptual pertinente a la hora de abordar la cuestión de los derechos de autor atañe al término “piratería”.

Para una mejor interpretación de su uso, proponemos retroceder hasta comienzos del siglo XX, siguiendo el repaso histórico que de dicho concepto ha realizado Lawrence Lessig. En dicho repaso el autor alude a la fórmula defendida por los grandes grupos comunicativos e industrias culturales según la cual siempre que alguien extrae un beneficio (incluido el no lucrativo) de una obra, cabe exigir una remuneración compensatoria)[3]​:

Si la ‘piratería’ significa usar la propiedad creativa de otros sin su permiso -si es verdad lo de ‘si hay valor, hay derecho’- entonces la historia de la industria de contenidos es una historia de piratería. Cada uno de los sectores importantes de los 'conglomerados de medios’ de hoy en día -el cine, los discos, la radio y la televisión por cable- nació de una forma de piratería, si es así como la definimos
(Lessig, 2005: 73)

Libertades del conocimiento libreEditar

 
Richard Stallman, el padre del software libre

Las libertades y derechos con respecto al software libre, se han expandido al terreno del conocimiento, colmando la siguiente noción, muy extendida, de conocimiento libre:[4][5]

  • El conocimiento libre puede ser libremente adquirido y libremente usado, con cualquier propósito y sin necesitar permiso de nadie (libertad 0).
  • El conocimiento libre puede adaptarse libremente a las necesidades del adquisidor (libertad 1). El acceso a una fuente modificable del conocimiento es una precondición para ello.
  • El conocimiento libre puede compartirse libremente con los demás (libertad 2).
  • El conocimiento libre es tal que puede mejorarse y sus versiones adaptadas y mejoradas pueden compartirse libremente con los demás, para que así se beneficie la comunidad entera (libertad 3). El acceso a una fuente modificable del conocimiento es una precondición para ello.

Suele entenderse por contenido o conocimiento abierto aquel que disfruta de las libertades 0 y 2, y eventualmente de las 1 y 3. No debemos confundir este término con el de acceso abierto al conocimiento.

La anterior es sin duda, la máxima expresión del conocimiento libre, otorgándose libertad para ser utilizado, redistribuido, mejorado y compartido. Esto incluye a todos los dominios del saber, y se particulariza en ellos, en situaciones concretas, a través de formalizaciones por escrito de actos «inter vivos» de transmisión de derechos, conocidas popularmente como licencias[6]​.

Una licencia de software libre, según el movimiento del software libre, es cualquier licencia de software que respete las cuatro libertades del software libre, enunciadas anteriormente. Una licencia de software de código abierto, según el Movimiento por el Software de Código Abierto, es cualquier licencia de software elaborada según las directrices de software de código abierto de la Open Source Initiative.

Al igual que las libertades y derechos con respecto al software se han expandido al terreno del conocimiento, también lo han hecho las licencias que recogen las cesiones de tales libertades y derechos. Denominaciones frecuentes son las siguientes:[4]

  • Licencia abierta (de contenido abierto): toda aquella formalización por escrito, por parte del titular, originario o no, de los derechos de propiedad intelectual de una obra, que recoja necesariamente la cesión explícita en exclusiva, con ámbito territorial mundial y por tiempo ilimitado —esto es, por el período correspondiente a toda la vigencia de los derechos de propiedad intelectual—, de los derechos patrimoniales de reproducción, distribución y comunicación pública de la obra, incluyendo la puesta a disposición interactiva. Las licencias abiertas satisfacen las libertades 0 y 2.
  • Licencia semiabierta: limita lo que permite una licencia de contenido abierto al caso único de actos de explotación a título gratuito, sin ninguna finalidad lucrativa.
  • Licencia libre: toda aquella licencia de contenido abierto que además recoja la cesión en exclusiva del derecho de transformación. Las licencias libres satisfacen las libertades 0, 1, 2 y 3.
  • Licencia semilibre: impone la no cesión exclusiva del derecho de transformación o de alguno de los derechos patrimoniales de reproducción, distribución y comunicación pública, incluyendo la puesta a disposición interactiva, en cuanto a su consideración como derechos de explotación.

Además, para cualquier licencia, quedan reservados todos los derechos no cedidos expresamente en la formalización de la misma, pudiendo el cesionario ejercitar los derechos cedidos en cualquier medio o formato, tangible o intangible, quedando autorizado además a efectuar las modificaciones técnicas precisas para el ejercicio de los derechos cedidos en tales medios y formatos.

De este modo se ha llegado a la noción de obra o contenido abierto (resp. semiabierto, libre o semilibre): toda obra o contenido protegido por una licencia abierta (resp. semiabierta, libre o semilibre).

Así, según la anterior categorización, por ejemplo, cualquier contribución a Wikipedia, al publicarse bajo los términos de la licencia de documentación libre GNU es una obra libre, mientras que una obra publicada bajo la licencia CC Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual (by-nc-sa) de Creative Commons es una obra semilibre. De igual modo, una obra publicada bajo los términos de la CC Reconocimiento-SinObraDerivada (by-nd) es una obra abierta y si está publicada bajo los términos de la CC Reconocimiento-NoComercial (by-nc) es una obra semiabierta.


Ciencia abierta y las bibliotecasEditar

La principal meta de esta nueva serie de webinar «Abriendo América Latina: cómo podemos desde las bibliotecas contribuir a la Ciencia Abierta» es empoderar a los bibliotecarios (profesionales de la información) para impulsar y contribuir a la ciencia abierta en instituciones de investigación, educativas, culturales y/o de gobiernos. Buscamos forjar nuevas conexiones entre organizaciones -en cada uno de nuestros países- para coordinar los esfuerzos regionales y/o mundiales de producción, análisis y promoción de la ciencia.

Nos parece imprescindible conocer y analizar el escenario regional contemporáneo del acceso, educación y datos abiertos; y, del mismo modo, visibilizar los conceptos, debates y tensiones vigentes en estas áreas. En busca del empoderamiento del pensamiento y la construcción del conocimiento con perspectiva latinoamericana.[7]

Ser activista de un movimiento a favor del acceso abierto y la difusión libre del conocimiento se fundamenta en la necesidad de rescatar y reconocer los aspectos trascendentales que sostienen la naturaleza liberadora del conocimiento. Ello implica cuestionar algunos paradigmas que lo conciben como un poderoso instrumento al servicio de la reproducción de capitales; condición para la cual, por una parte, se le otorga el trato de mercancía y, por otra, su desarrollo se erige desde sistemas organizados y gestionados para la creación, divulgación, valoración y uso de un conocimiento colonizador que tributa a la consolidación de un modelo civilizatorio, generador de una cultura competitiva, individualista y ecocida.[8]

Véase tambiénEditar

Wikipedia es una expresión del conocimiento libre dado que está basado en contenido libre, bajo la filosofía del Copyleft.

ReferenciasEditar

  1. Aguilar C., José L. (2011). «CONOCIMIENTO LIBRE Y EDUCACIÓN EMANCIPADORA». Revista EDUCARE. Consultado el 1 de mayo de 2020. 
  2. a b Sitio Web de FIAP
  3. Rascón Gómez; Fernández-Delgado, María Teresa; Florencio Cabello (2013). «HACIA LA CONSTRUCCIÓN COOPERATIVA DE CONOCIMIENTO LIBRE». DEDiCA. REVISTA DE EDUCAÇÃO E HUMANIDADES, 4. Consultado el 1 de mayo de 2020. 
  4. a b León Rojas, J. M. (2005). Liberalidad del conocimiento desde la cesión de derechos de propiedad intelectual. En Encuentro Internacional sobre Conocimiento Libre. II Conferencia Internacional de Software Libre. Badajoz: Junta de Extremadura. ISBN 84-689-6551-0
  5. Bria Ramírez, Marc (7 de mayo de 2007). «VV.AA. "Copyleft. Manual de uso"». Athenea Digital. Revista de pensamiento e investigación social (11): 243. ISSN 1578-8946. doi:10.5565/rev/athenead/v0n11.397. Consultado el 4 de mayo de 2020. 
  6. «Sobre las licencias - Creative Commons». creativecommons.org. Consultado el 4 de mayo de 2020. 
  7. «Software libre y hardware abierto, lo que las bibliotecas pueden impulsar en #APRENDER3C». 
  8. [Agreda] Comprueba el valor del |enlaceautor= (ayuda) (2018). «Bloque 1». En Fundación editorial El perro y la rana, ed. El sentido del conocimiento libre. Biblioteca de Ártica: Fundación editorial El perro y la rana. ISBN 978-980-14-4163-2. Consultado el 3 de mayo de 2020. 

Enlaces externosEditar