El Enano

libro de Pär Lagerkvist

El Enano (Dvärgen,1944) es una novela histórica del escritor sueco, ganador del Premio Nobel de Literatura de 1951, Pär Lagerkvist. Escrita en primera persona y a modo de diario, la novela relata las vicisitudes de un enano al servicio de un príncipe en una corte de la Italia renacentista. El Enano es la encarnación del mal y la crueldad. Desdeña las debilidades humanas, ama la sangre y la guerra, y se sirve de sus artimañas para administrar la justicia según su opinión. Constituye un ejemplo de la maldad que se puede albergar en el alma y la ruptura de la línea entre lo humano y lo bestial.

El bufón don Sebastián de Morra, por Velázquez

PersonajesEditar

El enano: Piccolino mide sesenta y cinco centímetros. Le gusta la sangre, odia a los aduladores y a las visitas del príncipe, odia a doña Teodora porque es manceba e infiel, dice que el príncipe es muy hipócrita pero es leal y fiel a él. No encuentra placer en nada, de hecho le aburre ser el compañero de juegos de Angélica, cuando ésta lo coge para jugar con su gatito y sus muñecas. Un día, se escurrió mientras la niña dormía y le cortó la cabeza al animalucho con su espada. De los bufones dice que la mayoría constituyen la vergüenza de “nuestra raza” por las bromas groseras que hacen sobre su propio cuerpo. Después de matar a Josafat, otro de los enanos de la corte, indujo al príncipe a vender todos los bufones y desde entonces vive solo en el departamento de los enanos.

"Es mi sino odiar a mi propia raza. Mi propio linaje es execrable".

Príncipe León: El príncipe es la encarnación maquiavélica del poder, la superioridad, la dignidad y el respeto. En su afán de curiosidad renacentista se rodea de hombres sabios, artistas, filósofos y astrólogos:

"La corte bulle de gentes extrañas. De filósofos que se sientan con la cabeza entre las manos para buscar el sentido de la vida… de ganapanes y aventureros que leen sus lánguidos versos a las damas de la corte… de sabios que creen poder seguir el curso de las estrellas con sus gastados ojos lacrimosos... extienden sus cartas astrológicas y leen en el cielo como un libro. Pero son ellos mismos quienes han escrito ese libro. Pero el príncipe los escucha como si sus palabras fueran de gran importancia y se acaricia la barba mientras me hace llenar sus copas, que son de plata, como la suya. La única vez que se escucha una risa es cuando me levantan sobre sus rodillas para que pueda escanciarles el vino más fácilmente".

Teodora: Esposa del príncipe, mujer lasciva, ha tenido muchos amantes pero, desde hace años tiene a Don Ricardo. Tras perder a don Ricardo, asesinado por el enano, y suicidarse su hija Angélica entra en una profunda melancolía, y se recluye en su habitación donde morirá.

"Es una cortesana en el lecho de un grande y magnífico príncipe. No tiene ideas del pecado, no sospecha siquiera que pueda haber hecho nada malo. No tiene nada de qué confesarse (tiene un confesor que va todos los sábados por la mañana), al contrario, ella muestra abiertamente lo que sucede en su corazón. Es ardientemente religiosa, la religión es parte de su alma y de su corazón".
"Después de su muerte se halló un trozo de papel ajado y sucio en el que había escrito que era su deseo que su despreciable cuerpo fuera quemado, como el de los pestíferos, y que las cenizas fueran desparramadas por las calles para que todo el mundo pudiera pisotearlas".

Angélica: Hija del príncipe y de doña Teodora. Se enamora de Giovanni, hijo de su enemigo Ludovico Montanza, pero cuando éste es asesinado, se suicida lanzándose al río.

"¿Quién es su padre? Es imposible saberlo, bien puede ser hija del príncipe, como bastarda".

Maese Bernardo: Símbolo de la cultura renacentista y la sabiduría. Maese Bernardo posee muchas cualidades que lo hacen el símil de Leonardo da Vinci: Está pintando un mural que describe la Santa Cena en la Iglesia de Santa Croce, también está pintando el retrato de una Madonna (desambiguación) (de la princesa doña Teodora) pero lo encuentra incompleto pues le falta un detalle esencial que luego descubrirá en la boca medio abierta de su hija Angélica.

"Inspira respeto y posee una dignidad natural que el resto de la gente, tiene la frente alta, barba grisácea, es noble y verdaderamente hermoso, su porte muestra sereno dominio de sí mismo. No lleva traje principesco, sino uno muy sencillo, es un hombre culto, el príncipe comparte la mesa con él y hablan interminablemente; su saber abarca todos los dominios y parece interesarse por todo, aunque nunca se muestra seguro de la exactitud de sus explicaciones. El príncipe a veces lo llama “gran maestro” y lo escucha como quien está sentado a la orilla de un claro manantial de ciencia y sabiduría".

Don Ricardo : Amante de la princesa Teodora, envenenado por el enano.

Boccarossa: Condotiero de las tropas que luchan junto al príncipe León en el asedio a los territorios de Ludovico Montanza. Cuando deviene la venganza por el asesinato de Ludovico, Boccarossa se une al enemigo y participa en el sitio a la corte del príncipe León.

Ludovico Montanza: También conocido como Il Toro es el enemigo del príncipe León. Cuando es invitado por el príncipe para firmar la paz, es envenenado por el enano a instancias del príncipe.