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Elecciones generales de Guatemala de 1892

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Elecciones generales de Guatemala de 1892
Presidente
69 escaños en el Asamblea Nacional Legislativa
1892
Tipo Presidencial y Legislativo
Período 1892 - 1898

Resultados
José María Reina Barrios, 1897.jpg
José María Reyna Barrios – Club 71
  
55 %
Sample1900.jpg
Francisco Lainfiesta – Independiente
  
35 %
Lorenzomontufar1876.jpg
Lorenzo Montúfar – Club Liberal
  
10 %

Mapa de Guatemala
   22+Capital     Reyna Barrios
Elecciones generales de Guatemala de 1892

Coat of arms of Guatemala.svg Presidente de Guatemala

Proceso electoralEditar

En este proceso electoral fue la primera vez que los partidos hicieron propaganda en los periódicos de la época.[1]​ Los candidatos que se presentaron a las elecciones presidenciales fueron:

Nombre Partido Postulado por: Información adicional
Lorenzo Montúfar Liberal Club Liberal

Fue el único de todos los candidatos que hizo un grabado de su retrato para publicarlo.[1]

Francisco Lainfiesta Liberal No fue postulado por ningún partido
Publicó su plan de trabajo en el Diario de Centroamérica aprovechando la libertad de prensa que existía en el gobierno de Barillas.
José María Reyna Barrios Liberal Club 71
Eventual triunfador de las elecciones.
Miguel Enríquez Conservador Partido Conservador Había sido liberal, pero se convirtió en conservador por la persecución de que fue víctima por parte del gobierno de Barillas.[Nota 1]
José Llerena Carranza Conservador No fue postulado por ningún partido Médico personal del presidente Barillas.

Barillas Bercián fue un caso único entre todos los presidentes liberales que tuvo Guatemala entre 1871 y 1944: él entregó el poder a su sucesor en forma pacífica. Cuando el período de elecciones se aproximaba, mandó a llamar a los tres candidatos liberales para preguntarles cuál sería su plan de gobierno. Para entonces, Reyna Barrios había regresado a Guatemala y se había lanzado como uno de los candidatos. La siguiente anécdota relata mejor lo que ocurrió entonces:[2]

Llegó primero el licenciado Francisco Lainfiesta, y el general Barillas, con la más amable de sus sonrisas, le dijo:
- Licenciado Lainfiesta: usted es uno de los candidatos en las próximas elecciones y quizá el que más probabilidades tiene de triunfar. Yo quisiera saber cuál sería la actitud de usted y su sistema político de gobierno, en caso de obtener el triunfo. Sobre todo, quisiera saber la actitud de usted respecto a mi persona. Porque he cometido mis errores, no lo niego. Yo era un simple obrero entregado a mis labores de carpintería, cuando el general Justo Rufino Barrios me mandó llamar para ser segundo designado a la presidencia. Desearía, pues, señor Lainfiesta, saber su conducta para conmigo.
El señor Lainfiesta respondió:
- General Barillas: si la suerte me favoreciese con el triunfo eleccionario, mi sistema de gobierno se basaría en el cumplimiento estricto de la Constitución; la ley sería la ley y todo aquel que haya adquirido alguna responsabilidad, tendrá que responder de ella ante los correspondientes tribunales. Una firme rectitud en el cumplimiento de los preceptos constitucionales será la norma de mi conducta como presidente.
- Bien - le dijo el general Barillas, y se despidieron cordialmente.
Hizo venir a su presencia al doctor Montúfar, ese viejo simpático, agudo analista, historiador y político y quizá una de las figuras centroamericanas más interesantes del siglo xix. Interrogólo en idéntica forma que al señor Lainfiesta. El doctor Montúfar respondió en iguales o parecidos términos que Lainfiesta, superando sus afirmaciones en lo que a la obediencia de la Constitución se refiere y al cumplimiento estricto de las leyes. Despidiéronse muy diplomáticamente y entró a la audiencia el general José María Reyna Barrios.
Cuando en medio de amena conversación, el general Barillas repitió su ya conocida pregunta, Reynita le contestó, con una sonrisa de sinceridad:
-De eso no debemos ni hablar, general; porque usted y yo somos lo mismo. Tenga la convicción de que yo sabré respetarle y protegerle.
Y se estrecharon las manos con efusión.
Efraín De los Ríos
Ombres contra Hombres, 1948[2]

Al llegar el período eleccionario, los primeros dos días de votación favorecían a Lainfiesta. Pero al mediar el tercer día, una inmensa columna de indígenas de Quetzaltenango y Totonicapán baja de las montañas para votar por el general Reyna Barrios. Los agentes oficiales hicieron su trabajo: resultó electo el general Reyna Barrios.[3]

ReferenciasEditar

  1. a b Castellanos, 2014, p. 40:00.
  2. a b De los Ríos, 1948, p. 78.
  3. De los Ríos, 1948, p. 82.

BibliografíaEditar

Bibliografía adicionalEditar

El lecto interesado puede revisar un archivo de las diferentes acusaciones que se cruzaron entre los candidatos en el siguiente documento:

NotasEditar

  1. De hecho, luego de las elecciones tuvo que salir huyendo de su finca en Salamá tras ser acusado de sedición; fue capturado y fusilado a inmediaciones de Zacapa.